Helsinki ha expresado oficialmente su intención de incorporar una capacidad nacional de alerta temprana y control aerotransportado, coordinada con el programa de hasta 10 aeronaves que prepara la OTAN

Redacción
Finlandia ha dado un primer paso formal para adquirir su propio avión de alerta temprana y control aerotransportado Saab GlobalEye, una capacidad que permitiría ampliar considerablemente la vigilancia del espacio aéreo y marítimo del país y reforzar su integración en la arquitectura de mando y control de la OTAN.

El ministro finlandés de Defensa, Antti Häkkänen, confirmó durante la cumbre de la Alianza celebrada en Ankara que el objetivo de Helsinki es disponer, a medio plazo, de una aeronave GlobalEye de titularidad nacional. La iniciativa se encuentra todavía en una fase preliminar, pero, según ha podido confirmar DYS, en los prolegómenos de formalizarse en breve. En todo caso, al cierre de este artículo, no existe por el momento un contrato de adquisición firmado ni se han anunciado oficialmente plazos de entrega, configuración definitiva o coste cerrado del programa.
Una capacidad nacional coordinada con la OTAN
El Gobierno finlandés informaba el 7 de julio de que Finlandia había firmado, junto con otros países aliados, una carta de intenciones para la adquisición de una capacidad nacional de alerta temprana aerotransportada.
El proyecto pretende coordinar las futuras capacidades nacionales con el programa multinacional mediante el cual la OTAN prevé adquirir hasta 10 aviones GlobalEye para sustituir progresivamente parte de su actual flota de Boeing E-3A Sentry. Según el comunicado del Ministerio de Defensa finlandés, la capacidad adquirida por los países participantes deberá integrarse con la que operará directamente la Alianza. La finalidad es mejorar la vigilancia aérea, la detección temprana y el intercambio de información entre los aliados.
Häkkänen explicó ante los medios finlandeses que el país necesitaba atender extensas áreas terrestres, marítimas y aéreas, una circunstancia que justificaría la incorporación de una plataforma propia de vigilancia y dirección aérea. Si bien el ministro no precisó el importe de la futura adquisición, sí señaló que el coste se situaría en el entorno de varios cientos de millones de euros.
Un posible programa de entre 400 y 500 millones de euros
La prensa finlandesa ha situado el valor estimado de la futura operación entre 400 y 500 millones de euros. Esta cantidad debe entenderse como una estimación inicial y no como el importe del contrato que finalmente se apruebe, aunque podría ser orientativo.
El precio final dependerá previsiblemente de la configuración elegida, los sensores, los sistemas de comunicaciones, la infraestructura terrestre, la formación de tripulaciones, el sostenimiento y el eventual paquete logístico asociado.
El consejero delegado de Saab, Micael Johansson, ha defendido ante el diario finlandés Iltalehti las prestaciones del sistema y la importancia estratégica que tendría su incorporación a las Fuerzas de Defensa finlandesas. El propio medio, en línea con el resto de prensa local, ha presentado el futuro avión como una adquisición valorada entre 400 y 500 millones de euros.
Vigilancia aérea, marítima y terrestre
El GlobalEye es una plataforma de alerta temprana y control aerotransportado basada en un avión ejecutivo de largo alcance y equipada con un conjunto de radares, sensores pasivos, sistemas de comunicaciones y puestos de mando. Su función principal consiste en detectar y seguir aeronaves, misiles, drones y otros objetos a gran distancia, distribuir la información obtenida y contribuir a la dirección de las operaciones aéreas.
La plataforma también puede realizar tareas de vigilancia marítima y terrestre, proporcionando una imagen operativa común a las fuerzas aéreas, navales y terrestres.
Algunas informaciones difundidas en Finlandia atribuyen al sistema capacidad para mantener simultáneamente más de 2.000 trazas. No obstante, se trata de cifras de carácter comercial cuya aplicación concreta puede variar en función de la configuración, el entorno electromagnético y las características de los objetivos.
En todo caso, y por el momento, las fuentes oficiales no ofrecen detalles verificables sobre detecciones concretas realizadas durante misiones de ataque ni sobre su funcionamiento bajo interferencias intensas, por lo que esas afirmaciones deben ser tratadas con prudencia.
Refuerzo de la vigilancia del flanco norte
La eventual adquisición Helsinki supondría una ampliación sustancial de las capacidades finlandesas de vigilancia y conocimiento de la situación aérea.
Finlandia cuenta con un territorio extenso, una larga frontera con Rusia y amplias áreas marítimas en el Báltico. Un sistema AEW&C permitiría desplazar los sensores a gran altitud, ampliar el horizonte radar y complementar la red de vigilancia terrestre. La aeronave podrá operar, además, de manera coordinada con los futuros F-35A de la Fuerza Aérea finlandesa, las unidades de defensa antiaérea, los centros de mando nacionales y los medios de vigilancia de otros aliados.
La, en apariencia, tomada decisión de su adquisición, tiene que ver con una estrategia más amplia de Helsinki para desarrollar nuevas capacidades dentro de la OTAN. Durante la cumbre de Ankara, Finlandia se incorporó también a iniciativas relacionadas con aviones de transporte y reabastecimiento en vuelo, sistemas de vigilancia no tripulados MQ-4C Triton, defensa aérea, espacio y materias primas críticas para la industria de defensa.
Si bien la adquisición del GlobalEye no puede considerarse todavía cerrada, la voluntad política finlandesa ha sido expresada públicamente y respaldada mediante una carta de intenciones internacional, lo que da marchamo de certeza a un proceso que parece próximo a formalizarse. El siguiente paso será, en efecto, concretar el modelo de financiación, la configuración de la aeronave y las condiciones de una eventual negociación con Saab.
Redacción
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