La US Navy decidirá este verano entre Boeing y Northrop, tras admitir que uno de los 2 no puede cumplir los plazos del programa

Redacción
Northrop Grumman publicó ayer, 20 de abril, durante la exposición Sea-Air-Space 2026, un vídeo conceptual CGI de su propuesta para el programa F/A-XX de la Armada de Estados Unidos. La pieza, presentada bajo el lema “Project Power Anywhere”, muestra un concepto digital del aparato, pero, como e natural, sin aportar datos técnicos adicionales sobre un diseño cuyos detalles siguen todavía clasificados.
El F/A-XX es el programa oficial de la US Navy para desarrollar un caza embarcado de sexta generación, concebido como un multirole strike fighter capaz de operar en entornos de anti-acceso/denegación de área (A2/AD). Según la planificación oficial, el futuro avión complementará al F-35C Lightning II y relevará de forma progresiva al F/A-18E/F Super Hornet y al EA-18G Growler a partir de la próxima década de 2030.
La competición se limita actualmente a Boeing y Northrop Grumman. Durante el simposio Sea-Air-Space, el jefe de Operaciones Navales (CNO), almirante Daryl Caudle, situó la decisión en el verano de 2026 y precisó ante la prensa: “Creo que veremos una selección reducida en agosto. Creo que ese es el mes en el que se han comprometido a tomar la decisión sobre el programa”.
Sus declaraciones suponen, al fin, fechar por primera vez, con cierta concreción una ventana política e industrial para un programa que la Marina arrastra desde hace años y que se considera central para sostener la capacidad de combate de la poderosa ala aérea embarcada norteamericana.
Presupuesto y aceleración del programa
La ley de apropiaciones de defensa para el año fiscal 2026 (FY2026) incluye 972 millones de dólares en fondos de investigación y desarrollo (R&D) para el F/A-XX. Esa cifra incorpora un aumento de 897 millones de dólares aprobado por el Congreso sobre la solicitud inicial del Ejecutivo, con la instrucción de orientar esos fondos a la adjudicación de un contrato de Ingeniería y Fabricación (EMD) a un único contratista, con el propósito de acelerar la Capacidad Operativa Inicial (IOC).
Aun así, el programa no dispone todavía de un coste total estimado público oficial.
Qué quiere la Marina
Entre los requisitos conocidos de la Marina figuran más alcance, velocidad, sigilo y supervivencia que las plataformas actuales. También se contempla la integración con sistemas no tripulados y una mejora de la conciencia situacional, la inteligencia, vigilancia y reconocimiento (ISR) y la gestión del espacio de batalla.
Caudle situó esa necesidad en una evolución del entorno operativo que ya no se limita a la mejora de los grandes competidores. Según explicó, “uno de los desafíos que estamos viendo es que no solo nuestros competidores están mejorando su capacidad antiaérea, aire-aire y superficie-aire, sino que el menor costo de entrada a armas muy capaces también está haciendo que haya más actores en el campo en el que se requiere ese nivel de sigilo y tecnología”.

F/A-18F Super Hornet, perteneciente al Escuadrón de Caza de Ataque (VFA) 41, despega de la cubierta de vuelo del portaaviones de clase Nimitz USS Abraham Lincoln (CVN-72) en apoyo de la Operación Epic Fury, el 1 de marzo de 2026. Foto de la Armada de los EE. UU. (USNI)
Plazos, industria y exigencia de entrega
Caudle dejó además una observación de especial interés sobre el proceso de selección. Sin identificar a la empresa, afirmó que uno de los contratistas no podía ajustarse al calendario exigido por la Armada. En sus palabras: “La Armada tiene mucha demanda… y queremos asegurarnos de no caer, una vez más, en la trampa de la sobredemanda”. Y añadió: “Uno de los contratistas que fabricaría este avión para nosotros se encuentra en una situación en la que realmente no puede entregarlo en el plazo que necesitamos. Así que, en esta decisión, aplicamos la mentalidad de ‘verificar dos veces antes de actuar’”.
Esta fue, sin lugar a dudas, una precisión muy importante, porque desplazó parte del foco de interés de los medios desde las prestaciones puras del que será un nuevo caza, hacia la capacidad real de ejecución industrial de los contratistas (no sabemos cuál), una cuestión cada vez más determinante en los grandes programas aeronáuticos.
Ala aérea a futuro
El F/A-XX, al igual que el resto de nuevas concepciones aeronáuticas, no se entiende de forma aislada. La Marina lo sitúa dentro de un rediseño más amplio del ala aérea del futuro, pensado para mantener la utilidad del portaaviones frente al aumento del alcance de las armas guiadas de potenciales adversarios.
En esa arquitectura aparece el MQ-25A Stingray, concebido para ampliar el radio de acción del grupo aéreo embarcado. Caudle lo resumió así: “(El ala aérea del futuro) se vincula con nuestro MQ-25 para el reabastecimiento de combustible sigiloso. Se vincula con nuestro alcance. Se vincula con el trabajo que estamos realizando para lograr que el sistema de transporte siga siendo muy eficaz en el futuro, en función del alcance en el que puede operar de forma segura**”**.
Así, el futuro caza no sólo deberá ser más capaz por sí mismo, sino también encajar en un sistema de combate embarcado más disperso, más conectado y con mayor profundidad operativa.
CCA e integración con sistemas no tripulados
A ese concepto se suma el desarrollo de Collaborative Combat Aircraft (CCA) navales. La Marina ya ha contratado a 5 empresas para trabajar en este ámbito, que se considera parte del ecosistema de sexta generación.
Caudle fue explícito al respecto: “El concepto CCA forma parte de nuestro concepto de sexta generación. Está vinculado al concepto general del ala aérea del futuro”. Y añadió: “Es un programa en el que estamos trabajando intensamente, aprendiendo junto con la Fuerza Aérea sobre cómo serán los CCA en el futuro y cómo los vamos a comandar y controlar, cuántos, cuál es la cantidad que un piloto puede controlar y asignar de manera razonable, y la IA forma parte de ello”.
Con ello, la Marina dejaba ayer claro que el F/A-XX no se perfila sólo como un substituto del Super Hornet, sino como el nodo tripulado principal de una estructura de combate más amplia, en la que el avión embarcado, los sistemas no tripulados y las capacidades de apoyo deberán actuar de forma coordinada.
Así las cosas, el vídeo de Northrop Grumman tiene un valor esencialmente político e industrial: recuerda que la carrera sigue abierta, refuerza la visibilidad de su candidatura y llega justo cuando la US Navy, además de haber empezado a poner fecha a una decisión que marcará el futuro de su aviación embarcada, ha dicho que uno de los contratistas no llega a tiempo. A buen entendedor…
Información del USNI sobre el concurso de caza naval
Redacción
defensayseguridad.es


2 respuestas
Vais un poquito tarde. Noooo? Los chinos llevan un par de años volando el J36 y el J50.
Por cierto. Señores de defensa y seguridad, sería de agradecer más información de los logros de China en materia armamentista. Que estar dorando la píldora a los mismos te da una realidad sesgada. Cosa muy habitual en medios de información occidentales.