2 cazas furtivos británicos permanecen inmovilizados desde hace 2 meses tras sufrir fallos mecánicos durante su traslado desde Texas al Reino Unido

Redacción
Según una información publicada por The Telegraph y firmada por Tom Cotterill, 2 cazas furtivos F-35B Lightning destinados a la Royal Air Force permanecen en tierra desde hace un par de meses, en el aeropuerto internacional de Lajes, en la isla Terceira de las Azores, tras sufrir problemas mecánicos durante sus vuelos inaugurales hacia el Reino Unido.

Los aviones, valorados en 88 millones de libras esterlinas cada uno, habían partido desde la planta de Lockheed Martin en Fort Worth, Texas, donde fueron ensamblados, con destino a Reino Unido. Durante el traslado, ambos aparatos realizaron aterrizaje en Lajes y no han vuelto a volar desde entonces.
Los 2 F-35B formaban parte del último lote de aeronaves entregadas dentro del programa británico. Reino Unido ha recibido, hasta el momento, 48 aviones de una flota prevista de 138. Otros 3 aparatos del mismo lote sí llegaron el mes pasado a RAF Marham, en Norfolk, base principal de la fuerza Lightning británica.
Los cazas inmovilizados siguen siendo propiedad de Lockheed Martin, al no haber sido todavía entregados formalmente a la RAF. Una fuente de la fuerza aérea británica citada por el medio señaló que corresponde al fabricante reparar los aviones antes de la entrega, aunque la RAF se mantiene informada de la situación de la Lightning Force.
Por el momento, no se conocen las causas de los fallos. Una vez reparados, los F-35B podrían ser reabastecidos por un avión cisterna Voyager de la RAF para completar el vuelo de unas 1.600 millas hasta Gran Bretaña.
El incidente se produce menos de un año después de que otro F-35B británico quedara varado durante un mes en un aeropuerto de la India tras sufrir un fallo mecánico. Aquel avión, desplegado a bordo del portaaviones HMS Prince of Wales, aterrizó de emergencia en el estado de Kerala el 14 de junio, después de encontrarse con mal tiempo durante una misión sobre el océano Índico. Un problema técnico le impidió despegar de nuevo.
El episodio llegó a adquirir una dimensión pública inesperada después de que la oficina de turismo de Kerala difundiera en redes sociales una imagen humorística del avión bajo una palmera, con una reseña ficticia atribuida al “UK F-35B”. La publicación jugaba con la idea de que Kerala era un destino del que nadie quería marcharse.
La flota británica de F-35B acumula además otro precedente. En 2021, uno de estos aviones se estrelló en el Mediterráneo al intentar despegar desde el portaaviones HMS Queen Elizabeth. Según la información citada, una cubierta protectora quedó atascada en la toma de aire del motor, lo que provocó el accidente. El piloto logró eyectarse y fue rescatado con vida, pero el aparato quedó destruido.
The Telegraph recuerda también el contenido de un informe de la National Audit Office de 2025, que señaló que la flota británica de F-35 sólo podía realizar aproximadamente un tercio de las misiones requeridas. Entre las causas mencionadas figuraban la falta de ingenieros, la escasez de repuestos y unos niveles de corrosión en ambiente marítimo superiores a los esperados.
Ese mismo informe indicó que, entre octubre de 2024 y enero de 2025, ningún avión estuvo disponible para realizar misión alguna, al encontrarse los aparatos en mantenimiento.
Lockheed Martin declinó comentar específicamente la situación de los 2 F-35B varados en las Azores. No obstante, un portavoz de la compañía afirmó al medio que la empresa se siente honrada de colaborar con Reino Unido para reforzar sus capacidades de defensa mediante el F-35, al que definió como un avión probado en combate.
The Telegraph también solicitó comentario al Ministerio de Defensa británico.
Créditos: The Telegraph
Redacción
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