El sistema UHF busca reforzar la detección de largo alcance frente a amenazas balísticas, hipersónicas y objetivos de baja observabilidad

Redacción
Thales ha presentado DeepFinder, una nueva familia de radares de alerta temprana en banda UHF llamada a sustituir el concepto GA5000. Según explica Nathan Gain, en Forces Operations Blog, el sistema se articula en 3 variantes: espacial, estratégica y táctica.
La elección de la banda UHF responde a su interés frente a objetivos con medidas de baja observabilidad. Éric Marteau, responsable de estrategia y marketing de radares de superficie de Thales, señala que DeepFinder busca «detectar, identificar y luego rastrear objetivos a muy largo alcance».
La versión estratégica se basaría en grandes antenas fijas AESA, cada una con cobertura de 120 grados. Con 3 antenas, el sistema ofrecería vigilancia completa y un alcance de hasta 5.000 km, una capacidad pensada para alerta temprana de muy largo radio.

El SkyDefender, de Thales
La variante táctica emplearía los mismos módulos UHF, pero en formato móvil. Thales plantea integrarlos en contenedores de 20 pies, compatibles con vehículos 8×8 y transporte aéreo. Una de las novedades técnicas es la posibilidad de alinear 3 antenas para que funcionen como un único sensor. «En el mundo del radar, esto es una primicia», afirma Éric Marceau.
DeepFinder también podría integrarse en SkyDefender y ampliar los sensores del sistema SAMP/T NG, con una hoja de ruta que contempla detección de amenazas MRBM hasta 1.500 km y un tiempo de despliegue táctico de 30 minutos.
El programa tiene además una dimensión europea. Encaja con JEWEL, iniciativa franco-alemana para construir una capacidad europea de alerta temprana complementaria a la estadounidense, y con el futuro radar espacial AURORE, sucesor del sistema GRAVES dentro del programa ARES.
DeepFinder no es todavía una capacidad desplegada, sino una apuesta tecnológica e industrial. Su importancia está en el objetivo de dotar a Europa de sensores propios de mayor alcance para defensa aérea y antimisil. En un escenario marcado por misiles balísticos, amenazas hipersónicas y ataques de saturación, esa carencia ya no es secundaria.
Redacción
defensayseguridad.es
Imagen de portada: FOB

