MQ-9B: las Fuerzas Armadas alemanas encargan drones para reconocimiento marítimo de largo alcance y guerra antisubmarina

La Marina de guerra alemana en ejercicios (2020). Foto: Marina alemana
Las Fuerzas Armadas alemanas han encargado 8 drones MQ-9B a Estados Unidos. El contrato fue firmado ayer mismo, 12 de enero, con el fabricante General Atomics. Estos sistemas se adquirirán principalmente para operaciones marítimas y serán desplegados por la Armada alemana. Los primeros ejemplares se entregarán a partir de 2028.
El MQ-9B estará equipado con una variedad de sensores, como cámaras y radares. Además, puede portar bajo sus alas contenedores con boyas sonar, utilizadas para la detección de actividad submarina.
General Atomics Aeronautical Systems
Con el objetivo de proteger rutas marítimas e infraestructuras críticas, la Armada alemana necesita un conocimiento constante de lo que sucede en el mar. Para ello, ya dispone del avión de patrulla marítima P-8A Poseidon y, en el futuro, también contará con los drones MQ-9B. Estos permitirán ampliar la cobertura sobre amplias zonas marítimas, como el Atlántico Norte o el mar Báltico.
Complementariedad entre plataformas tripuladas y no tripuladas
Los sistemas tripulados y no tripulados se integran como parte de un mismo concepto operativo. Mientras que el P-8A puede alcanzar velocidades cercanas a los 900 km/h y dispone de una amplia capacidad de sensores y armamento, el MQ-9B está diseñado para vuelos de larga duración.
Gracias a su peso reducido, una envergadura superior a los 20 metros y una longitud de unos 10 metros, el dron presenta excelentes propiedades aerodinámicas. Esto le permite permanecer en el aire hasta 30 horas en condiciones óptimas. No obstante, factores como el clima, la carga útil o la altitud de vuelo pueden afectar la autonomía en misiones reales.
Vigilancia sobre y bajo la superficie
Aunque su capacidad de carga útil es inferior a la del P-8A, el MQ-9B puede transportar más de 2.000 kg de equipos. La versión para la Armada estará equipada con diversos sensores electroópticos y radares para la observación de superficie. También podrá lanzar boyas sonar desde contenedores externos, lo que le da capacidad para detectar submarinos en inmersión.
La información recogida por los sensores se transmite a la estación de control en tierra, desde donde los operadores navales controlan el sistema. Estos datos también estarán disponibles para otras aeronaves, buques o incluso fuerzas aliadas, lo que convierte al MQ-9B en una herramienta últil para misiones de guerra antisubmarina (ASW). Cada sensor adicional incrementa significativamente las probabilidades de detección de un submarino enemigo.
Preparativos en marcha
Los 8 drones MQ-9B, junto con sus estaciones de control, serán operados por el Ala Aérea Naval 3 “Graf Zeppelin” con base en Nordholz. No obstante, aún se deben completar varios preparativos antes de que las operaciones puedan comenzar en 2028. Será necesario formar al personal y desarrollar la infraestructura operativa en la base.
La Bundeswehr podrá beneficiarse de la experiencia de otros usuarios del MQ-9B, como las fuerzas armadas del Reino Unido o Bélgica, lo cual facilitará la puesta en marcha del sistema y su integración en operaciones conjuntas.
Comunicados de prensa y Redacción
Ole Henckel, de https://www.bundeswehr.de/
defensayseguridad.es

