El contrato constituye el primer paso de ejecución del acuerdo marco para adquirir 3 sistemas de defensa antimisil, cuya distribución inicial entre unidades de la Flota adelantó Naval News en septiembre

Redacción ![]()
La Armada ha adjudicado a MBDA España el primer contrato basado en el acuerdo marco para la adquisición de sistemas de defensa antimisil (ASMD) destinados a sus unidades navales. El expediente, publicado ayer, 3 de noviembre, en la Plataforma de Contratación del Sector Público, contempla un importe de 12.565.799,92 euros y representa al fin el hito administrativo en la incorporación del sistema SIMBAD RC, basado en los misiles Mistral.
La adjudicación corresponde al expediente 2026/AR40U/00003143E, tramitado por la Dirección de Gestión Económica de la Jefatura de Apoyo Logístico de la Armada mediante procedimiento negociado sin publicidad. La resolución de adjudicación está fechada el 30 de octubre de 2026, mientras que su publicación tuvo lugar, como decimos, el 3 de noviembre.
El objeto contractual figura identificado como «1º CB AM 3826-25 Adquisición de la primera unidad del sistema armas para capacidad antimisil (ASMD)». Se trata, por tanto, del primer contrato basado en el acuerdo marco de referencia y no de una nueva autorización independiente del conjunto del programa.

Simbad. Imagen MBDA
Un acuerdo marco para 3 sistemas
La adjudicación corresponde al acuerdo marco establecido para el suministro de 3 sistemas SIMBAD RC, con un valor global de 29.666.400 euros, siendo el adjudicatario el fabricante MBDA España, S. L. tras la presentación de la que fue la única oferta presentada. La documentación señala igualmente que la empresa seleccionada cumplía los requisitos establecidos en el pliego de cláusulas administrativas particulares del acuerdo marco.
Las unidades inicialmente previstas: 2 fragatas F80 y el Juan Carlos I
El alcance de esta decisión ya había sido anticipado parcialmente en septiembre por Xavier Vavasseur, de Naval News, en una información que en DYS reprodujimos el pasado 8 de septiembre.
Según las fuentes consultadas entonces por Naval News, los 3 sistemas SIMBAD RC2 inicialmente contratados, que comprenden 4 lanzadores en total, estaban destinados a equipar 2 fragatas de la clase Santa María (F80) y el buque de proyección estratégica Juan Carlos I (L61).
La distribución adelantada contemplaba un lanzador para cada una de las 2 fragatas y una instalación doble para el Juan Carlos I. No obstante, la información de adjudicación ahora publicada no identifica expresamente el buque destinatario de esta primera unidad, por lo que no resulta posible atribuirla administrativamente a una plataforma concreta.
La incorporación de estos sistemas reforzará muy especialmente una capacidad particularmente demandada en el entorno naval actual: la defensa de muy corto alcance frente a amenazas aéreas y de superficie, especialmente en aquellos escenarios en los que las unidades necesitan disponer de una última capa de protección mediante misiles.
SIMBAD RC: defensa próxima mediante el misil Mistral 3
El SIMBAD RC es un sistema naval de autodefensa operado remotamente que utiliza el misil Mistral 3, un interceptor guiado por infrarrojos de tipo dispara y olvida, con un alcance superior a los 8 kilómetros, según las características divulgadas por su fabricante.
Su configuración le habilita para actuar frente a diversas amenazas aéreas, incluidos helicópteros, aeronaves y determinados sistemas no tripulados, además de ofrecer una capacidad de defensa contra ciertos perfiles de misiles antibuque. El sistema incorpora igualmente sensores electroópticos y térmicos, junto con medios de seguimiento de blancos, y puede funcionar de manera autónoma o vincularse al sistema de combate del buque (SCOMBA, en este caso), dependiendo de la arquitectura de integración adoptada.
Una de sus características principales es que puede ser operado por un solo miembro de la dotación desde una consola situada en el interior del buque, evitando la necesidad de ocupar permanentemente el montaje exterior, como ocurre con los lanzadores Mistral operados en otras unidades, también de la Armada, como la Infantería de Marina.
La variante inicialmente seleccionada por España es la SIMBAD RC2, dotada de 2 misiles listos para el lanzamiento por montaje. Anotar en ese sentido, que MBDA ha desarrollado también una configuración RC4 de 4 misiles, pero que no ha sido contemplada en el acuerdo español.
La posible extensión a la Flota y la posición de las F110
La información que publicamos en septiembre también señalaba la existencia de conversaciones entre MBDA y Navantia para estudiar una posible extensión del SIMBAD RC a otras unidades de superficie, incluidas futuras plataformas navales.
Sin embargo, durante la presentación de la F110 Flight II en Ferrol, a finales de octubre, y ante una pregunta formulada por Xavier Vavasseur, los representantes de Navantia precisaron que el SIMBAD RC no figura en la configuración actualmente contemplada para las F110 ni en la propuesta Flight II presentada durante aquellas jornadas.
La aclaración, recogida ayer por DYS en la tercera parte de nuestra serie dedicada a la nueva fragata, sirve para diferenciar las posibilidades de integración industrial consideradas para el sistema de las configuraciones concretas que Navantia ha presentado hasta el momento.
Paralelamente, la Armada mantiene sus trabajos para desarrollar soluciones de defensa antimisil mediante otros programas, entre ellos el SILAEM, una iniciativa a la que hacemos seguimiento por sus posibles implicaciones para la arquitectura futura de autodefensa de las unidades navales españolas.
Un primer compromiso contractual que abre la fase de ejecución
La adjudicación conocida el 3 de noviembre proporciona una primera concreción económica al acuerdo anunciado en septiembre. Los 12,56 millones de euros corresponden a la primera unidad contratada, dentro de un programa cuyo alcance inicial comprende 3 sistemas y cuya cuantía total se aproxima a los 29,67 millones de euros.
Quedan por determinar, a partir de las posteriores comunicaciones oficiales, los plazos efectivos de entrega, las unidades que recibirán los equipos y el calendario de integración y pruebas.
Para la Armada, incorporar una capacidad adicional de defensa próxima mediante misiles, complementaria a los restantes medios de autoprotección de sus buques, es sin lugar a dudas una excelente noticia. Tiempo habrá de valorar acerca de la efectividad final, que dependerá tanto de las prestaciones del sistema como de su correcta integración a bordo, de los procedimientos operativos y de las condiciones en las que deba emplearse.
La adjudicación constituye, en definitiva, un avance concreto en la ejecución del programa SIMBAD RC, aunque todavía será necesario conocer su desarrollo material y su implantación en la Flota para valorar el alcance operativo de esta primera adquisición.
Redacción
DYS

