Un instructor británico de F-35B ha volado el entrenador turco dentro de la ronda de familiarización que Ascent Flight Training está realizando sobre las posibles soluciones para el futuro sistema de entrenamiento avanzado de la RAF

![]()
Redacción
El HÜRJET acaba de superar una prueba que, sin ser parte de una evaluación oficial del Ministerio de Defensa británico, tiene un indudable valor técnico y comercial. Gary Clark, instructor de Ascent Flight Training, reservista de la Royal Navy y antiguo piloto e instructor del F-35B Lightning II, ha volado el primer prototipo del entrenador avanzado desarrollado por Turkish Aerospace en las instalaciones de la compañía en Ankara.

Gary Clark y el Hürjet
La información procede directamente de Ascent Flight Training, socio responsable de los servicios de entrenamiento dentro del UK Military Flying Training System (UKMFTS).
Ascent comunicó el 3 de septiembre que una delegación de la compañía había visitado las instalaciones de Turkish Aerospace y que su Qualified Flying Instructor (QFI) Gary Clark pudo experimentar directamente el HÜRJET 001. Si bien no puede decirse que sea una preselección, ni una prueba oficial organizada por el Ministerio de Defensa, tampoco es un simple vuelo de cortesía.
Ascent examina los posibles sucesores del Hawk
La importancia de la visita se comprende mejor observando lo que Ascent está haciendo durante los últimos meses.
La compañía explica que, como Training Service Partner del UKMFTS, necesita conocer tanto las aeronaves de entrenamiento actualmente disponibles como los sistemas que las acompañan. Y ha decidido hacerlo directamente.
Antes de desplazarse a Turquía, sus representantes visitaron la International Flight Training School italiana para conocer y volar el Leonardo M-346. Posteriormente se trasladaron a Sacheon, Corea del Sur, para hacer lo propio con la familia KAI T-50. La siguiente escala anunciada por Ascent será Suiza, donde estudiará el planteamiento de Pilatus para la formación de pilotos destinados a aviones de quinta generación mediante su sistema basado en el PC-21.
El HÜRJET se encuentra, por tanto, dentro de una serie perfectamente identificable de plataformas que el principal contratista del sistema británico de enseñanza militar quiere conocer de primera mano.
Ascent ha explicado que considera importante mantener contacto con la industria y familiarizarse con la variedad de entrenadores disponibles, especialmente después de que el Gobierno británico haya comenzado a definir el futuro Jet Training System (JTS). Ascent, por lo tanto, está recorriendo el mercado y conociendo distintas soluciones; nada indica que el M-346 o el T-50 hayan sido eliminados.
Y no ha sido cualquier piloto
También merece atención quién se sentó en el HÜRJET.
Gary Clark no es, en sentido estricto, «el principal piloto británico del F-35», como se ha llegado a presentar en algunos medios. Su currículo real, sin necesidad de exagerarlo, resulta probablemente más interesante para una evaluación de un entrenador avanzado.
Clark se incorporó a Ascent en diciembre de 2024 como Fast Jet Qualified Flying Instructor en RAF Valley, donde participa en la formación avanzada de futuros pilotos militares británicos. Antes había sido miembro regular de la Royal Navy y posteriormente pasó a la Royal Naval Reserve Air Branch.
Su experiencia incluye 5 años y medio con el F-35B Lightning II, periodo durante el cual llegó a desempeñarse como 4-ship Flight Lead y Frontline Instructor Pilot en el 617 Squadron, una de las unidades británicas que opera el caza furtivo.
Además, ejerció como Command Landing Signals Officer de la Lightning Force, responsabilizándose de procedimientos embarcados y cualificaciones para operaciones desde los portaaviones británicos. En su último año en servicio regular fue también piloto de demostración de la Lightning Force.
En 2025 recibió la Queen Elizabeth Sword, una de las distinciones más relevantes del Fleet Air Arm, por su contribución al desarrollo y perfeccionamiento de los procedimientos entre la Lightning Force y los portaaviones de la clase Queen Elizabeth.
En otras palabras, Reino Unido no ha enviado a Turquía a un piloto de exhibición elegido al azar, sino a un instructor con experiencia directa en la transición hacia el F-35B y conocimiento de las exigencias que plantea preparar a un piloto para operar un caza moderno.
Eso es particularmente pertinente cuando, en efecto, uno de los objetivos fundamentales del futuro sistema británico será preparar a los alumnos para los aviones de combate de quinta y sexta generación.
¿Qué dijo realmente Ascent del HÜRJET?
Lo cierto es que Ascent, hasta donde sabemos, no ha publicado una evaluación técnica del avión ni ha afirmado que el HÜRJET haya superado a sus rivales.
Sí ha elogiado públicamente el desarrollo. La compañía reconoció el notable progreso alcanzado por el HÜRJET y agradeció a Turkish Aerospace la apertura mantenida durante la visita. Ascent afirmó asimismo haberse sentido impresionada por la profesionalidad, transparencia y acogida recibida de sus distintos socios industriales durante este proceso de conocimiento del mercado.

Por tanto, puede hablarse de una impresión positiva, pero no de una evaluación comparativa ni de una preferencia británica. Es una distinción importante.
La prensa especializada turca, como es natural, ha concedido considerable atención a la visita, destacando tanto el currículo de Clark como el hecho de que Ascent hubiera examinado previamente las soluciones italiana y surcoreana.
Otros medios han utilizado expresiones más rotundas, llegando incluso a presentar el episodio como un «marcaje británico» sobre el HÜRJET o dando a entender que otros candidatos habrían quedado atrás.
La fuente primaria británica es, en este caso, bastante más prudente. Y es a ella a la que debemos atenernos.
Reino Unido ya prepara el nuevo Jet Training System
El vuelo se produce, además, en un momento especialmente oportuno, porque el Ministerio de Defensa británico abrió durante el mes de agosto el Request for Information 700004994-RFI, correspondiente al nuevo Jet Training System. La fecha límite establecida para recibir respuestas de la industria está muy próxima a finalizar, ya que lo hará el próximo 11 de septiembre.
El documento británico advierte expresamente de que se trata únicamente de una fase de recopilación de información y que no constituye una invitación a presentar ofertas ni supone compromiso alguno de contratación.
Como es sabido, el programa pretende construir algo más amplio que la mera sustitución de un avión por otro.
El Ministerio quiere un sistema moderno de enseñanza de reactores que permita preparar a sus pilotos para la transición hacia plataformas de quinta y sexta generación y, al mismo tiempo, resolver el futuro de los aviones utilizados por los Red Arrows. Además, Londres exige una participación industrial significativa dentro del Reino Unido.

Los años no perdonan. La flota de Hawk está próxima la retiro
El Defence Investment Plan británico ha asignado 360 millones de libras a la recapitalización del Jet Training System durante el periodo presupuestario contemplado.
El Hawk T1 empleado por los Red Arrows tiene prevista su retirada en 2030, mientras que los problemas experimentados por el Hawk T2 han acelerado la necesidad de replantear la formación avanzada británica.
Documentación parlamentaria reciente reconoce expresamente las tensiones existentes en la cadena de formación de pilotos de caza y la necesidad de recurrir a capacidades de aliados como Estados Unidos, Italia y Qatar, mientras continúa trabajando para mejorar la disponibilidad del Hawk T2.
El futuro entrenador no será, por ello, una compra menor en absoluto. De hecho, el caza que elija Reino Unido será el puente que deberá llevar a los futuros pilotos británicos desde las fases iniciales de enseñanza hasta el Typhoon, el F-35 y posteriormente el sistema de combate de nueva generación desarrollado dentro de GCAP.
El HÜRJET entra en una competición muy seria
En DYS hemos seguido con detalle la evolución del programa HÜRJET y su creciente proyección internacional, incluida recientemente la realización del primer vuelo del ejemplar destinado a incorporarse a la Fuerza Aérea turca. El HÜRJET ofrece características atractivas, pero afronta también una desventaja evidente frente a algunas alternativas: su menor madurez operacional.
El mercado que Londres está estudiando incluye soluciones de naturaleza y madurez bastante diferentes.
El Leonardo M-346 dispone ya de una sólida experiencia operacional y de un ecosistema internacional de entrenamiento avanzado. La familia KAI T-50 cuenta igualmente con años de servicio y numerosos clientes. Boeing, Saab y BAE Systems pueden plantear una propuesta alrededor del T-7A Red Hawk, mientras Turkish Aerospace intenta aprovechar las prestaciones del HÜRJET, su diseño más reciente y las posibilidades de cooperación industrial.
Pero el avión turco sigue desarrollándose.
Los cazas de Turkish Aerospace han acumulado ya más de 500 vuelos de prueba. El fabricante mantiene en marcha la producción en serie y señala una velocidad máxima de diseño de Mach 1,4, techo de 45 000 pies, motor GE F404-104 y una carga útil de 7 500 libras.
Turkish Aerospace ofrece el HÜRJET no como un avión aislado, sino como el núcleo de un sistema de formación, con entrenamiento embarcado y medios terrestres conectados. Es justamente esa aproximación —aeronave, simulación, enseñanza, soporte y arquitectura digital— la que resulta relevante para un programa británico denominado deliberadamente Jet Training System y no simplemente «nuevo entrenador».
España, una referencia inevitable
Comercialmente valioso para la candidatura turca podemos considerar el programa español para el sistema de entrenamiento de los pilotos de la Fuerza Aérea, y que ya hemos apuntado aquí en otras ocasiones. Así pues, España ya ha recorrido buena parte de ese camino que Gran Bretaña encara ahora.
Como es sabido, el Ejército del Aire y del Espacio seleccionó una solución basada en el HÜRJET para su futuro sistema integrado de entrenamiento de combate, denominado en España Saeta II, y destinado a sustituir los F-5M de Talavera la Real.

DYS ha seguido prácticamente desde su origen el programa Saeta II, su arquitectura industrial, sus costes y la participación de la industria española, un precedente particularmente interesante ahora que Londres comienza a definir su propio sistema de entrenamiento avanzado.
El Saeta II se basará en una evolución del HÜRJET desarrollada conjuntamente con Turkish Aerospace y las entregas de la configuración española y de los medios de entrenamiento terrestre están previstas entre 2031 y 2035. En los grandes números, apuntar que el programa español contempla 30 aeronaves y una importante participación de la industria nacional.
No queremos decir que esto convierta automáticamente a España en aval técnico del HÜRJET ante Reino Unido, pero sí que proporciona a Turkish Aerospace algo que hace apenas 2 años no tenía: un programa europeo de referencia y una experiencia concreta de codesarrollo industrial con Airbus y con una fuerza aérea de la OTAN.
Para Londres, cuya intención es incidir en una participación industrial británica significativa, ese precedente puede resultar especialmente interesante.
Nuevo entre los candidatos
El HÜRJET está exactamente donde Turkish Aerospace lleva años intentando situarlo, en la mesa de los entrenadores avanzados que merecen ser evaluados seriamente por las grandes fuerzas aéreas occidentales.
Para un avión cuyo primer vuelo tuvo lugar en abril de 2023, haber alcanzado esa posición en poco más de 3 años no es un dato menor.
La siguiente prueba será mucho más difícil, porque el Reino Unido deberá decidir qué sistema quiere realmente, cuánto está dispuesto a pagar por él y, sobre todo, cómo repartirá entre prestaciones, madurez, coste, riesgo, soberanía industrial y capacidad de evolucionar hacia la enseñanza asociada al F-35 y al futuro GCAP.
Cuando ese proceso avance hacia una verdadera competición, los elogios y las fotografías de pilotos invitados dejarán paso a disponibilidad, horas de vuelo, costes de ciclo de vida, simulación, certificación, producción, soporte y reparto industrial.
Ahí será donde el HÜRJET tendrá que demostrar cuánto vale realmente.
Redacción
defensayseguridad.es

