Washington eleva la presión sobre Teherán con una medida que tensiona el tráfico marítimo, sacude el mercado energético y abre una nueva fase de incertidumbre en el Golfo

Redacción
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció ayer que a partir de hoy, 13 de abril, da inicio al bloqueo naval en el Estrecho de Ormuz, después del fracaso de las negociaciones con Irán celebradas en Islamabad. Washington sostiene que la medida responde a la necesidad de frenar la presión ejercida por Teherán sobre una de las rutas marítimas más sensibles del mundo, por la que transita cerca de una quinta parte del petróleo global.

Las repercusiones económicas sobre el precio del petróleo no se han hecho esperar tras el anuncio de Trump
Según el CENTCOM, la operación, prevista para comenzar a lo largo del día de hoy, no cerrará por completo el paso marítimo, sino que se centrará en el tráfico con origen o destino en puertos iraníes, manteniendo en teoría la navegación hacia otros destinos.
Irán, como era de esperar, rechazó de inmediato la iniciativa y advirtió de una respuesta contundente ante cualquier presencia militar hostil en la zona. Las autoridades iraníes insisten en que la crisis tiene su origen en decisiones de Washington y siguen presentando la vía diplomática como única salida posible.
Entre los aliados occidentales, la reacción ha sido desigual. Reino Unido se ha distanciado del bloqueo planteado por Estados Unidos y apuesta por articular una respuesta internacional centrada en la libertad de navegación, sin sumarse por ahora a la operación naval anunciada por Trump. Francia también ha descartado participar en una acción militar para abrir o asegurar el estrecho mientras continúe la actual escalada.
España, por su parte, mantiene una posición contraria a cualquier ampliación militar de la crisis y sigue defendiendo una salida diplomática.
Fuera del bloque europeo, Rusia se ha mostrado dispuesta a ejercer labores de mediación, mientras Omán y Pakistán han pedido prolongar el diálogo y reactivar las conversaciones. La Unión Europea ha reiterado igualmente su llamamiento a la contención y a la negociación.
Pero, en el plano económico, el anuncio ya ha tenido un efecto inmediato sobre los precios del petróleo y sobre el tráfico marítimo en la zona. Aunque Washington presenta la medida como un bloqueo acotado, su puesta en marcha añade más tensión a un escenario ya muy frágil y vuelve a situar a Ormuz en el centro de la seguridad energética internacional.
Redacción
defensayseguridad.es


Un comentario
El aliado de occidente, el gendarme del mundo, el que garantiza la seguridad europea……. Ayyyy la de chorradas que hay que oír.