Se confirma: una partícula de basura espacial inutiliza el satélite más avanzado de España y obliga a acelerar la fabricación de un substituto bajo presión operativa y política

La información fue adelantada en exclusiva esta misma mañana por Izán González, periodista de El Español, y desde este medio nos hemos hecho eco en X, agradeciendo el rigor y el seguimiento informativo de una cuestión crítica para la defensa nacional.
El SpainSat NG II, lanzado el 23 de octubre de 2025 desde Cabo Cañaveral a bordo de un Falcon 9 de SpaceX, completaba la constelación de nueva generación junto al NG I, operativo desde principios de ese mismo año. Ambos satélites forman parte del mayor esfuerzo inversor español en el ámbito espacial de defensa: más de 2.000 millones de euros destinados a garantizar comunicaciones seguras en bandas X, Ka militar y UHF para las Fuerzas Armadas, la OTAN y aliados, cubriendo un área que va desde América hasta Oriente Medio.
Durante la fase crítica de transferencia orbital —a unos 50.000 km de altitud—, el satélite recibió el impacto de una partícula de basura espacial, un residuo milimétrico, mínimo en masa pero extremo en velocidad. El 2 de enero de 2026, Indra Group, socio mayoritario de Hisdesat (operador del sistema), reconoció oficialmente el suceso, calificándolo de “impacto externo fortuito” y aseguró que se activó de inmediato un plan de contingencia para mantener los servicios operativos sin afectar al Ministerio de Defensa ni a otros usuarios.
El propio Ministerio de Defensa confirmó que no se registraron incidencias en operaciones militares ni en comunicaciones estratégicas, gracias a la redundancia incorporada en el SpainSat NG I y al respaldo de sistemas legacy aún operativos. No obstante, aunque el NG II permanece estable en una órbita excéntrica, los análisis técnicos revelaron daños irreversibles en componentes clave, lo que impide su despliegue completo en la órbita geoestacionaria prevista.
En reacción inmediata, Hisdesat, en coordinación directa con Defensa, ha iniciado el procedimiento para solicitar ofertas para la fabricación de un tercer satélite gemelo, denominado provisionalmente SpainSat NG III. El consorcio industrial original —Airbus Defence and Space junto a Thales Alenia Space— sería nuevamente responsable del proyecto, lo que permitiría acortar los plazos de desarrollo, integración y pruebas. Se calcula que el proceso hasta la entrada en servicio del nuevo satélite llevaría unos tres años, y el seguro del programa cubre este tipo de eventualidades.
Este incidente vuelve a poner sobre la mesa varios aspectos fundamentales para el sector espacial de defensa en España:
- La importancia de la redundancia técnica, sin la cual el impacto habría provocado una interrupción real en la capacidad estatal.
- El riesgo creciente de la basura espacial y los micrometeoroides, una amenaza global que afecta incluso a plataformas de última generación.
- La necesidad de mantener una infraestructura propia y nacional en materia de comunicaciones críticas, sin dependencia total de terceros ante escenarios de tensión o alta intensidad.
Pese al contratiempo, el programa SpainSat NG continúa siendo el eje de la arquitectura de comunicaciones gubernamentales seguras en España. El incidente no modifica la hoja de ruta, pero deja una lección clara: la multiplicidad de sistemas no es opcional, y la capacidad de reacción rápida sigue siendo parte del núcleo de una verdadera autonomía tecnológica y operativa.
Redacción
defensayseguridad.es


Un comentario
Estaría bien aprovechar ( ya que el seguro paga el III ) para hacer el IV y así cubrir el Pacífico , donde la Armada tiene interés estratégico .