El Ejército de Tierra adjudica a la UTE DLA–MISD el suministro de repuestos para los BMR/VEC, vehículos con vida operativa ya superada
Las circunstancias, las peores posibles en cuanto a disponibilidad y adecuación de material, obligan de nuevo a que el Ministerio de Defensa haya adjudicado finalmente a la Unión Temporal de Empresas (UTE) formada por Defensa y Logística Aplicada (DLA) y Mantenimiento e Ingeniería de Sistemas para Defensa (MISD) el contrato para el suministro de repuestos destinados a la flota de vehículos blindados BMR y VEC del Ejército de Tierra. El contrato, tramitado mediante procedimiento con negociación, tiene un valor estimado de 18 millones de euros y forma parte del esfuerzo por sostener operativamente unos sistemas cuya vida útil había sido ampliamente superada.
La adjudicación, bajo el expediente 2023/ETSAE0906/00001336E, ha estado marcada por varios recursos administrativos, suspensiones del procedimiento y anulaciones previas. Inicialmente, la empresa Maxim Invest Solutions había resultado seleccionada tras un empate técnico con la UTE DLA–MISD, que se resolvió a favor de aquella.

VEC. Foto: armedconflicts.com/military-today.com
Sin embargo, el Tribunal Administrativo Central de Recursos Contractuales (TACRC) estimó el recurso interpuesto por la UTE, anulando la adjudicación a Maxim Invest Solutions por irregularidades en la evaluación de solvencia técnica. Tras retrotraer el procedimiento y analizar de nuevo las ofertas, el contrato ha sido definitivamente adjudicado a la UTE DLA–MISD, levantándose la suspensión el pasado mayo de 2025. En la licitación también participaron empresas como Madzeal, CASLI e Integración Tecnológica Empresarial (ITE).
El objeto del contrato es la adquisición de repuestos para mantener operativos los blindados BMR (Blindado Medio sobre Ruedas) y VEC (Vehículo de Exploración de Caballería), vehículos que comenzaron su entrada en servicio en los años 80 y cuya vida útil teórica finalizó hace más de una década, pese al esfuerzo de las unidades por mantener la operatividad. Su alargamiento artificial de la vida de estos honorables blindados responde a la demora continuada del programa VCR 8×8 “Dragón”, concebido como su sustituto natural en tareas de transporte protegido, reconocimiento y mando. En todo caso, parece que esas labores también recaerán en una nueva familia -quizá complementaria, otra más, que se ha dado en concretar en la serie de vehículos VAR (Vehículo de Apoyo de Ruedas), del que poco se sabe hasta ahora.
El retraso acumulado en la entrega y entrada en servicio de los nuevos vehículos -derivado de problemas técnicos, industriales y de certificación que tan largamente hemos expuesto aquí- ha obligado a mantener en activo plataformas obsoletas desde el punto de vista tecnológico, logístico y de protección, con el consecuente riesgo para las tripulaciones de estos blindados. Este esfuerzo de sostenimiento además, incrementa los costes operativos, y plantea desafíos significativos en cuanto a fiabilidad y del material y, por supuesto, la interoperabilidad con el resto de fuerzas de la Alianza.
Mientras los primeros lotes del VCR 8×8 comienzan -o no- su entrega inicial, ya sin previsión de fechas ni lotes concretos- el Ejército de Tierra se ve forzado a continuar apoyando una flota de blindados con más de 40 años de servicio, carentes de soluciones eficaces frente a amenazas contemporáneas como artefactos explosivos improvisados (IED), minas o municiones de energía cinética modernas.
La adjudicación a DLA–MISD permitirá, de momento, mantener la cadena logística de estas plataformas. Pero la necesidad de acelerar el despliegue efectivo del programa Dragón se torna crítica, si es que no hubiera un nivel superior de urgencia, en cuyo caso cursaría en él.
Jorge Estévez-Bujez
defensayseguridad.es


Un comentario
Una vergüenza tras otra. El Dragón se quedó en Lagartija hace mucho tiempo. La prueba es esta. Y ahora, con el no te quiero a Israel, de momento, más lagartijilla todavía. Y los soldados, desprotegidos.