La Armada italiana confirma su intención de embarcar el Bayraktar TB3 en el Cavour a través de Leonardo, en uno de los primeros frutos operativos de la cooperación industrial con Baykar

Jorge Estévez-Bujez
La Marina Militare ha confirmado oficialmente su intención de incorporar el dron de ala fija Bayraktar TB3 a sus capacidades aéreas embarcadas, con el objetivo de operarlo desde el portaaviones Cavour. El anuncio fue realizado por el jefe de Estado Mayor de la Armada, el almirante de escuadra Giuseppe Berutti Bergotto, durante su audición ante la 3ª Comisión (Asuntos Exteriores y Defensa) del Senado italiano, el 25 de marzo pasado.

En su intervención, el almirante Berutti Bergotto subrayó el interés de la Fuerza Armada por los sistemas no tripulados como multiplicadores de fuerza en escenarios de alta intensidad. Respecto al TB3, explicó que su adquisición se canalizará a través de Leonardo y que el sistema es plenamente integrable en la cubierta de vuelo del Cavour.
El alto mando italiano afirmó textualmente:
«Sabéis que esta empresa ha firmado un acuerdo de cooperación con Leonardo; por lo tanto, la adquisición se realizará a través de Leonardo. Puede ser integrado a bordo del Cavour (portaaviones). Esto permite tanto la vigilancia como la posibilidad de transportar armamento».
De confirmarse la integración, Italia se convertiría en el primer país europeo en operar este dron navalizado de origen turco desde un portaaviones de diseño nacional.
El programa, por otra parte, se enmarca en el acuerdo de cooperación industrial firmado entre Leonardo y la empresa turca Baykar, materializado en junio de 2025 con la creación de la joint venture paritaria LBA Systems, con sede en Génova. Esta sociedad mixta tiene como objetivo el diseño, desarrollo, producción y mantenimiento de sistemas aéreos no tripulados, incorporando tecnologías italianas —sensores, aviónica y sistemas de armas— en plataformas base turcas, con pleno respeto a los estándares OTAN y europeos de interoperabilidad.

EL Cavour italiano
De este modo, el paso concreto de la Marina Militare no hace sino reflejar la consolidación de una relación industrial y tecnológica italo-turca que en DYS ya adelantamos en su día. Como expusimos en nuestro artículo “El Kızılelma se industrializa en Italia” (noviembre de 2025), la colaboración entre Leonardo y Baykar va más allá de una simple adquisición: representa un modelo de co-desarrollo y transferencia tecnológica que incluye producción en territorio italiano y la adaptación de plataformas turcas a las necesidades específicas de las Fuerzas Armadas italianas. El TB3 para el Cavour constituye una de las primeras concreciones operativas de ese marco, pero caben esperar otras muchas, habida cuenta, entre otras razones, de la fluidez de una relación que, a decir de fuentes italianas a este medio, reina en la estrecha colaboración entre ambos países.
Desde el punto de vista operativo, el TB3 —diseñado para operar desde cubiertas cortas sin catapulta— supone un salto cualitativo para la aviación naval italiana. Complementará a los F-35B ya embarcados en el Cavour y ampliará la persistencia, el alcance y la flexibilidad de la componente aérea en misiones de vigilancia marítima, reconocimiento (ISR) y, en su caso, ataque en profundidad, sin requerir modificaciones mayores en la infraestructura del buque.
Por supuesto, la decisión se alinea de integrar el TB3 encaja perfectamente con la visión expresada por el almirante Berutti Bergotto en su primera audición parlamentaria: modernizar la flota con sistemas no tripulados en las 3 dimensiones para hacer frente a amenazas híbridas, cibernéticas y de enjambres que definen el actual entorno de seguridad.
Así las cosas, el proceso se encuentra en fase de planificación avanzada, con posibles primeras entregas a partir de 2027-2028, una vez concluidas las pruebas de integración y certificación.

EL TB3 en la cubierta del Anadolu turco
La principal beneficiaria de todo lo anterior es la propia Marina Militare, que verá cómo se refuerza exponencialmente su capacidad carrier-based y, al mismo tiempo, favorece la consolidación de un eje industrial euro-mediterráneo que combina el acervo tecnológico italiano con la experiencia probada de Turquía en sistemas UAV/UCAV de última generación. Un modelo de cooperación que, como venimos destacando en DYS, podría servir de referencia para otras naciones europeas, como España, que buscan mayor autonomía de decisión sin renunciar a la plena interoperabilidad aliada.
El desarrollo será seguido con atención fuera de las fronteras de los interesados, ya que no sólo afectará al futuro del portaaviones Cavour y del LHD Trieste, sino que también podría marcar un precedente en la configuración de algunas de las flotas europeas del siglo XXI.

Jorge Estévez-Bujez
defensayseguridad.es

