La Fuerza Terrestre de Autodefensa crea en Tokio 2 nuevas oficinas para acelerar el desarrollo, adquisición y sostenimiento de sistemas no tripulados, con Ucrania y Oriente Medio como referencia directa

Redacción
La Fuerza Terrestre de Autodefensa de Japón (GSDF) prosigue adaptándose a los nuevos tiempos de la guerra con drones y da un nuevo paso para integrar de forma más amplia los sistemas no tripulados en su estructura con la creación de 2 nuevas oficinas dedicadas a los drones. La información ha sido publicada por The Japan Times en una pieza firmada por el periodista Jesse Johnson.

Dron MQ-9B-SeaGuardian de la Guardia Costera Japonesa. Foto International Press
La ceremonia de inauguración se celebró ayer lunes, en Tokio. Las nuevas estructuras son la Oficina de Promoción de Capacidades de Defensa No Tripuladas, encuadrada en la División de Política y Programas, y la Oficina de Sistemas No Tripulados, integrada en la División de Gestión Logística.
Según el contenido recogido por The Japan Times, la primera se encargará de supervisar la investigación y el desarrollo de activos no tripulados, mientras que la segunda asumirá funciones ligadas a su adquisición y mantenimiento dentro de la GSDF.
La decisión encaja en la intención japonesa de adaptar sus fuerzas a nuevas formas de combate, en un momento en que el empleo masivo de drones ha marcado tanto la guerra de Ucrania como los enfrentamientos en Oriente Medio. Ese aprendizaje, junto con el uso de inteligencia artificial y otros sistemas no tripulados, apunta irremisiblemente a ocupar un lugar relevante en la próxima revisión de los 3 grandes documentos de seguridad nacional que Tokio prevé completar a finales de este mismo año.
Durante la ceremonia, el ministro de Defensa, Shinjiro Koizumi (a la izquierda, en la imagen de portada), subrayó que en Ucrania se han empleado vehículos aéreos no tripulados de bajo coste y que otros países ya están desarrollando doctrinas basadas en ese tipo de medios. También defendió la necesidad de que el Ministerio de Defensa y las Fuerzas de Autodefensa adopten nuevas tácticas de combate ajustadas a sus características regionales.
Koizumi insistió además, al comparecer ante la Comisión de Asuntos Exteriores y Defensa de la Cámara Alta, en que los sistemas no tripulados no sólo ayudan a reducir riesgos para el personal, sino que también ofrecen margen de maniobra ante la escasez crónica de efectivos que padece el ejército nipón. Su objetivo, según sus palabras recogidas por el diario japonés, es convertir a las Fuerzas de Autodefensa en una organización puntera en el uso de recursos no tripulados, dando prioridad a la automatización, al ahorro de mano de obra y a su implantación en primera línea.

La empresa estadounidense Shield AI confirmó a principios de 2025 que su UAV V-BAT había sido seleccionado para operar en buques de guerra japoneses, según FlightGlobal
El artículo añade, además, que el presupuesto del actual ejercicio reserva 100.000 millones de yenes —unos 570 millones de euros— para levantar un “escudo” de drones destinado a la defensa del arco suroccidental japonés, en plena inquietud por la actividad militar china en la zona.
Ese sistema, denominado SHIELD —acrónimo de Synchronic, Hybrid, Integrated and Enhanced Lattice Defense—, contempla el empleo de un gran número de vehículos no tripulados aéreos, de superficie y submarinos de bajo coste, con funciones tanto de reconocimiento como de ataque, y debería entrar en servicio a finales del año fiscal 2027.
Desde marzo de 2025, la GSDF disponía de un modesto número de ingenios, estimado en alrededor de 1.200 drones. Las nuevas oficinas buscan ahora dar forma al siguiente escalón para organizar, sostener y formar a la fuerza para operar una gama cada vez más amplia de sistemas no tripulados.
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