LA ABSORCIÓN DE ESCRIBANO: ¿ES VIABLE?
José Corrochano Ponte
Segunda entrega del análisis sobre el camino de Indra hasta la construcción del campeón nacional

Dron Valero. Ilustración: Indra
La tan ansiada adquisición de Escribano EM&M por Indra está pronta a concretarse. Según diversas fuentes cercanas a la operación, la participada por la SEPI ya tendría atado el voto favorable de la mayoría del consejo, a pesar del conflicto de intereses que supone, no solo para el presidente de Indra, sino porque su hermano Javier (hoy presidente de EM&E) también tiene un asiento en el consejo de administración de Indra.
Desde el punto de vista accionarial, EM&E es el segundo mayor accionista de ésta, con un 14,3%, solo por detrás del Estado, que a través de la SEPI cuenta con un 28%. En 3º lugar SAPA, y en 4º lugar, se encuentra Amber Capital (tiene un 7,24%), principal accionista a su vez del Grupo Prisa, editora de EL PAÍS y la Cadena SER, que se habría mostrado a favor de esta operación siempre y cuando se respeten la normativa de incompatibilidades, pero cuyo presidente Oughourlian ya ha dejado claro que, con la actual situación, está totalmente en contra.
Por esta situación, la compañía de Coslada asegura que ninguno de los dos Escribano está participando de las discusiones para la compra de EM&E y que estos se abstendrán en la votación -si es que queremos creérnoslo…-. Y es que, si se completa la operación, Indra estará comprando sus propias acciones, lo que «puede meterle en un problema porque dispararía su propia cartera más allá de lo que permite la ley». Además, sería Indra la que asumiría la deuda con la que Escribano había adquirido este paquete (inicialmente, un crédito de 190 millones de JP Morgan), lo cual iría en contra de los intereses del resto de sus accionistas. A esto hay que sumar que la valoración de la empresa familiar de Coslada se cifra en más de 1.000 millones y cuya justificación es más que discutible.

Indra está presente en la navegación aérea desde a través de gran cantidad de sistemas y soluciones
Todo lo anterior podría constituir un delito de administración desleal (del que serían responsables todos los miembros del consejo y, a su vez, los miembros individuales del mismo deben responder con su patrimonio personal ante las eventuales indemnizaciones), por lo que algunos miembros del consejo no sólo han prometido dimitir si la operación es aprobada, sino también demandar al presidente de la empresa, precisamente para certificar por completo su alejamiento de esta decisión.
En este juego de tronos, debemos señalar en qué posición se encuentra cada miembros de la junta: los primeros en abandonar el barco fueron Luis Abril y Javier García, al que ahora se suman 3 consejeras independientes, Coloma Armero, Belén Amatriain y María Ángeles Santamaría (las dos primeras acaban su mandato este año, con lo que no necesitarían dimitir, sino que bastaría con no presentarse a la renovación).
A favor de la operación votarán los representantes de la SEPI (Miguel Sebastián, Juan Moscoso y Antonio Cuevas) y el consejero delegado José Vicente de los Mozos, proveniente de la etapa de Marc Murtra en la presidencia El voto decisivo recaerá en los restantes consejeros, con la exclusión de los hermanos Escribano, quienes obviamente deberán abstenerse por razones evidentes. Se espera que los independientes Eva Fernández y Oriol Pinya, también voten a favor de la compra.
Las discrepancias en el órgano de dirección han obligado al consejo a crear una comisión formada por consejeros independientes para analizar a fondo los pros y los contras de la operación. La puesta en marcha de esta nueva comisión fue aprobada por unanimidad y estará coordinada por Virginia Arce.
Ahora que las posiciones están claras, surge una nueva incógnita: si Indra será capaz de generar todo el negocio previsto en los próximos años bajo el auge de los contratos de defensa, que permitirían asumir sin sorpresas la absorción de Escribano. Para tratar de prepararse para eso, encargó a KPMG el estudio de viabilidad y el análisis de la valoración financiera de Escribano a AZ Capital.

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CONCLUSIÓN
El conflicto de intereses es (presuntamente) total, ya que ambos hermanos se encuentran al frente de sendas compañías, y la “pequeña”, es accionista de la más grande. Por ello, a esta operación se han opuesto numerosos cargos internos como Jokin Aperribay, presidente de la Real Sociedad y dueño de Sapa, socio en la UTE Tess Defence y también tercer mayor accionista de Indra (con un 7,94%). De producirse la compra por 1.000 – 1.500 millones de euros, será necesario hacerlo mediante una fórmula mixta de efectivo y acciones que satisfaga a ambas: para la primera, se reduce el coste de la compra, y para la segunda, se ofrece un mayor porcentaje en el capital y una posibilidad de ganancia por la posible subida bursátil.
Todos los conflictos internos de Indra contrastan con las numerosas compras de empresas y proyectos que le aúpan al liderazgo, sin ningún atisbo de duda, de nuestro sector de defensa, que disparó su beneficio un 88,6% hasta junio de este año y alcanza ya los 215 millones más que los 114 millones de euros del mismo periodo del curso anterior, -según los resultados remitidos a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV)-. El resultado bruto de explotación, por su parte, (Ebitda) alcanzó los 265 millones de euros
Esta situación convierte a la compañía en la nº 1 en diversos ámbitos, como los vehículos terrestres (con Land Vehicles se pondrá a la altura de Urovesa), en drones (con el desarrollo de sistemas complejos que acompañarán a los principales aviones europeos) o microchips (con un gran futuro en nuestro país). Con este posible brillante futuro, solo hay que esperar a ver qué pasa a lo largo del año (cuando se confirmará la posición dominante de Tess Defense y se finalizarán las operaciones de Hidesat e Hispasat) hacia el fin del mismo.
José Corrochano Ponte
defensayseguridad.es

