Europa cierra la arquitectura de su futura constelación soberana de comunicaciones, que crecerá hasta 348 satélites y comenzará sus primeros lanzamientos en 2029

Redacción
La información que hoy publicamos supone un paso distinto al conocido hace apenas unos días sobre la participación española en IRIS². Entonces se conocieron las previsiones de inversión españolas y el papel que Hispasat estaba llamada a desempeñar dentro de la futura constelación europea; ahora, concluida la negociación entre la Comisión Europea y SpaceRISE, esos planes comienzan a concretarse. La arquitectura definitiva queda fijada en 348 satélites, se establece el inicio de los lanzamientos para 2029 y, especialmente para España, Hispasat queda confirmada como contratista principal del segmento terreno completo, una infraestructura valorada en más de 1600 millones de euros. No se trata, por tanto, de reiterar la información anterior, sino de contar el paso que convierte buena parte de aquellas previsiones en compromisos concretos de implementación.
La Unión Europea pone en marcha una etapa clave, acaso la más importante hasta la fecha, en el desarrollo de IRIS², su futura infraestructura soberana de comunicaciones por satélite. La Comisión Europea y el consorcio SpaceRISE han concluido las negociaciones iniciadas a comienzos de año y han firmado el acuerdo de implementación que permite avanzar desde la definición del programa hacia su ejecución.
La nueva arquitectura establece una constelación principal formada por 348 satélites, repartidos entre 330 aparatos en órbita terrestre baja (LEO) y 18 en órbita terrestre media (MEO). El diseño incorpora 66 satélites LEO adicionales respecto de la configuración anterior, incrementando especialmente la capacidad destinada a comunicaciones gubernamentales, seguridad y defensa.
Para España, sin embargo, el elemento de mayor relevancia industrial estará en tierra. Hispasat será el contratista principal del segmento terreno completo de IRIS², una infraestructura cuyo presupuesto superará los 1600 millones de euros y que constituye una pieza indispensable para la operación de toda la futura constelación.
De la definición al despliegue
IRIS² —Infrastructure for Resilience, Interconnectivity and Security by Satellite— está llamado a convertirse en el tercer gran pilar espacial europeo junto con Galileo, dedicado fundamentalmente a navegación y posicionamiento, y Copernicus, especializado en observación de la Tierra.
Su objetivo es proporcionar a las instituciones de la Unión y a sus Estados miembros comunicaciones seguras, soberanas y resilientes, además de disponer de capacidad comercial. El carácter estratégico del sistema adquiere particular importancia en un tiempo en el que las comunicaciones espaciales se han convertido en infraestructura esencial tanto para las administraciones públicas como para las Fuerzas Armadas.
El contrato de concesión de IRIS², con una duración prevista de 12 años, fue firmado en diciembre de 2024 con SpaceRISE, consorcio integrado por SES, Eutelsat e Hispasat.
Quedaba, sin embargo, una parte decisiva del proceso: concretar la arquitectura, capacidad, calendario, inversiones y distribución industrial necesarias para materializar el proyecto.
Ese proceso de negociación, denominado Rendezvous 1, comenzó en enero de 2026 y concluyó el pasado 6 de agosto.
La diferencia es sustancial. IRIS² deja progresivamente de ser una arquitectura definida fundamentalmente sobre el papel para entrar en una fase en la que deberán cerrarse los diseños detallados, iniciar la fabricación de satélites, desarrollar la infraestructura terrestre y contratar los lanzamientos.
Los primeros despegues están previstos para 2029.
Una constelación ampliada hasta 348 satélites
La nueva configuración supone además un crecimiento importante respecto a los planteamientos anteriores.
Europa incorporará 66 satélites adicionales en órbita LEO, situando el total previsto en 330 LEO y 18 MEO. La modificación responde principalmente a la necesidad de disponer de una mayor capacidad gubernamental segura. Según los datos divulgados tras el acuerdo, la ampliación permitirá aumentar esa capacidad aproximadamente un 60 % sobre territorio de la Unión Europea y un 54 % globalmente.

El objetivo de IRIS² es proporcionar a las instituciones de la Unión y a sus Estados miembros comunicaciones seguras, soberanas y resilientes
Es, en todo caso, una evolución que no parece casual. Si hacemos caso a las experiencias acumuladas durante los últimos conflictos, éstas han evidenciado indudablemente la importancia de las redes espaciales para mantener comunicaciones militares, administrativas y civiles cuando las infraestructuras terrestres son dañadas, interferidas o simplemente no existen.
IRIS² pretende proporcionar precisamente esa capacidad europea independiente.
La arquitectura multiórbita permitirá combinar características diferentes según la misión. Los satélites en órbitas bajas proporcionan menor latencia y elevada capacidad, mientras que las órbitas medias pueden complementar la cobertura y resiliencia general del sistema.
Hispasat, al frente de la infraestructura terrestre
Dentro de esta arquitectura, Hispasat asumirá la responsabilidad principal del segmento terreno completo. La compañía española deberá encargarse de la infraestructura necesaria para controlar y gestionar la constelación y conectar sus distintas capas orbitales con las redes terrestres.
Así, el programa comprende mucho más que la instalación de antenas. Incluye estaciones terrestres, sistemas de control, redes de comunicaciones, centros de operación e infraestructuras de interconexión, todo ello sometido a exigentes requisitos de seguridad y disponibilidad.
El importe del segmento supera los 1600 millones de euros.
Para la industria española, lo destacable de la adjudicación resulta del todo considerable. El segmento terrestre es uno de los pilares fundamentales de cualquier sistema espacial, ya que sin él no es posible controlar adecuadamente las plataformas en órbita, gestionar su capacidad ni distribuir los servicios hacia los usuarios.
Hispasat, actualmente integrada en el Grupo Indra, ocupará así una posición de primer nivel en uno de los mayores programas tecnológicos y estratégicos impulsados por la Unión Europea.
España también entra en la Low LEO
La responsabilidad española no se limitará al segmento terreno, porque Hispasat liderará también el desarrollo de la denominada capa Low LEO, situada por debajo de aproximadamente 750 kilómetros de altitud y destinada a albergar algunas de las capacidades tecnológicamente más novedosas de IRIS².
Entre ellas figuran servicios de conectividad directa con dispositivos —Direct-to-Device— y comunicaciones asociadas al Internet de las Cosas (IoT).
La compañía española ha anunciado además una inversión de hasta 600 millones de euros, a cambio de derechos de explotación sobre determinadas capacidades del sistema en órbitas no geoestacionarias y zonas consideradas de especial interés. La operación supone un cambio fundamental para Hispasat, históricamente vinculada fundamentalmente a los grandes satélites de comunicaciones geoestacionarios.
IRIS² permitirá avanzar hacia un modelo multiórbita, combinando las capacidades GEO existentes con nuevas infraestructuras en órbitas medias y bajas.
Un programa de más de 15 600 millones
La dimensión financiera del programa explica también su importancia y trascendencia. Según los datos comunicados por Hispasat, los 3 integrantes de SpaceRISE —SES, Eutelsat e Hispasat— aportarán conjuntamente hasta 4000 millones de euros, mientras que aproximadamente 11 600 millones procederán de financiación pública de la Comisión Europea y de la Agencia Espacial Europea.
El volumen actualmente previsto supera así los 15 600 millones de euros. La ampliación recientemente acordada requerirá además de recursos adicionales correspondientes al futuro marco presupuestario europeo 2028-2034 y aportaciones de los países participantes.

Conectar Europa de forma segura e independiente necesitará un compromiso de más de 15 000 millones de euros en este programa
Se hace necesario diferenciar esta inversión europea del Programa Especial de Modernización Satcom multiórbita español, que contempla una inversión nacional de hasta 2000 millones de euros. Ambos proyectos están relacionados y permitirán desarrollar capacidades complementarias, pero no son el mismo programa ni los 1600 millones del segmento terreno europeo corresponden a los hasta 2000 millones del PEM español.
Es una distinción importante ante la proximidad de las cantidades.
Una discrepancia
Existe también una pequeña divergencia entre las propias fuentes oficiales que queremos anotar:
El comunicado publicado por Hispasat menciona una arquitectura formada por 342 satélites: 330 LEO y 12 MEO. Sin embargo, la Comisión Europea, la Agencia Espacial Europea y SpaceRISE coinciden en establecer la configuración acordada en 348 satélites: 330 LEO y 18 MEO.
DYS toma como referencia esta última cifra por ser la recogida coincidentemente por las instituciones responsables del programa y por el propio consorcio adjudicatario tras concluir las negociaciones de implementación.
España en la arquitectura espacial europea
La noticia tiene, finalmente, una dimensión que trasciende el valor económico del contrato. Europa está construyendo una infraestructura destinada a garantizar comunicaciones soberanas precisamente cuando el dominio espacial adquiere una importancia creciente para la seguridad y la defensa del continente. Y una empresa española asumirá la responsabilidad sobre uno de sus componentes fundamentales.
Hispasat no será únicamente participante industrial ni proveedor de una parte concreta del sistema: será el contratista principal de toda la infraestructura terrestre de IRIS² y liderará además una de sus nuevas capas orbitales.
Tras años de definiciones, negociaciones y ajustes, el programa entra ahora en una fase mucho más concreta, en la que la arquitectura está definida, el calendario comienza a materializarse y los primeros lanzamientos están previstos para 2029. Para España, el resultado es especialmente significativo, porque no será únicamente usuaria de la futura constelación europea de comunicaciones seguras, sino uno de los países responsables de hacerla funcionar.
Redacción
defensayseguridad.es
Fuentes
-Comisión Europea, 7 de agosto de 2026: European Union is accelerating and reinforcing IRIS².
-Agencia Espacial Europea (ESA), 7 de agosto de 2026: IRIS² reinforced and accelerated as implementation advances.
-Hispasat, 7 de agosto de 2026: comunicado sobre su participación en IRIS² y su responsabilidad como contratista principal del segmento terreno.
-SpaceRISE, agosto de 2026: información oficial sobre la ampliación y aceleración del despliegue de IRIS².

