¿Por qué GDELS acelera en Europa mientras el Dragón apenas avanza?

El Némesis, de GDLES.
Hay momentos en que la comparación, por inevitable, se vuelve reveladora. Mientras en España seguimos esperando la consolidación definitiva del programa Dragón 8×8, con sus retrasos, ajustes y reevaluaciones, General Dynamics European Land Systems (GDELS) avanza con paso firme por el continente, dejando un rastro de capacidad industrial, claridad de objetivos y una planificación que ya querríamos para nosotros.
La noticia es concreta, y la traía ayer hartpunkt.de: GDELS está construyendo nuevas plantas de producción de blindados en Alemania, con la ambiciosa meta de fabricar 500 Piranha y 500 Eagle V al año (¡500!), a partir de 24 meses tras la firma de contrato. Se trata de una estrategia clara: producir, entregar, sostener. Sin atajos retóricos ni cronogramas elásticos. En el mismo anuncio se detallan localizaciones, fases de construcción, e incluso el inicio de los trabajos de infraestructura para el mantenimiento. Todo en marcha, todo engranado, como si el inicio de producción, la integración, las pruebas, la entrega de vehículos, todo, estuviera en marcha hace siglos y no fuera más que un quehacer cotidiano y rutinario sin más complejidades. Está claro que no puede ser del mismo modo en España, por alguna razón.

EL Korsak: un Piranha 6×6 que puede ser una gran idea. Foto; GDELS
Por todo ello, y salvando las debidas distancias, resulta difícil no pensar, en paralelo, en nuestro vehículo de combate Dragón 8×8. Un proyecto ilusionante, con una base tecnológica respetable, pero que ha tropezado una y otra vez con los mismos problemas que lastran muchos de nuestros programas de defensa: lentitud en la toma de decisiones, exceso de burocracia, y una industria que, pese a su potencial, sigue dependiendo de impulsos externos para despegar con continuidad.
Este contraste, sin embargo, no debe llevarnos al derrotismo, por más que sea un ejercicio casi espiritual no haber caído ya en el desánimo más absoluto. Más bien, invita a una reflexión constructiva. España tiene capacidad industrial, talento humano y experiencia acumulada. Pero debe acompañar todo ello de una voluntad política sostenida y de una cultura de contratación pública que deje atrás los modelos intermitentes y las dilaciones crónicas; las décadas de desidia inversora y los interminables desarrollos industriales convertidos en décadas para un mismo programa.
GDELS ha entendido el momento histórico, al menos en el resto del Viejo Continente: Europa se rearma, y el tiempo importa. La disuasión no es sólo una cuestión de capacidades, sino también de ritmos. No se trata de competir, sino de acompasar. Si los plazos de nuestros programas se dilatan años respecto a los de nuestros aliados, también lo hará nuestra credibilidad estratégica, por no hablar de la política.
Aun así, insisto, hay razones para confiar o, al menos, quiero creerlo. El Dragón sigue en marcha, respira, aunque perdamos la paciencia y sus primeras unidades estén siendo evaluadas durante meses y meses por el Ejército de Tierra. Pero ya no es, quizá, lo más importante. Recapitulemos. Ahora se trata de, si es cierto ese impulso del que se habla en toda Europa, del que habla la propia General Dynamics no perder el impulso, aprender de quienes van delante, y comprender que en defensa, como en tantas otras cosas, no basta con llegar: hay que llegar a tiempo. Hemos hablado estos días de un 6×6 que de sentido a la caballería, y que sirva también de complemento al Dragón (o quizás termine siendo al revés, a este paso); está por concretarse el VAR (Vehículo de Apoyo de Ruedas), el VAC (Vehículo de Apoyo de Cadenas), un lote de Leopard 2A8, los ATP de ruedas y cadenas. Son tantos los planes, tan numerosos los programas, que no cabe si no ser optimista, y reunir algo de fe en que no se desempeñarán como el Dragón.
Redacción
defensayseguridad.es


Un comentario
En los temas militares/defensa de España….no hay nada que discutir. Ya hemos aguantado bastante, y ya somos mayorcitos.