Sin declaraciones al término de la reunión del FCAS en Berlín

La reunión a 3 bandas sobre el programa FCAS (Future Combat Air System), celebrada ayer en Berlín entre los ministros de Defensa de Francia, Alemania y España, tuvo lugar a última hora de la tarde. Desde entonces, ni una sola filtración relevante. Ningún comunicado conjunto. Ninguna imagen oficial. Ni siquiera las habituales declaraciones protocolarias que suelen usarse para ganar tiempo o templar expectativas.
El mutismo que envuelve el encuentro resulta llamativo. No es habitual que un evento de este calibre —al más alto nivel político— se cierre sin una señal, aunque sea mínima, hacia el exterior. Y esa ausencia lleva inevitablemente a la especulación.
Desde Defensa y Seguridad, contemplamos 3 hipótesis razonables: la primera, que la reunión no alcanzó un grado de acuerdo suficiente como para ser comunicable; la segunda, que terminó a una hora demasiado tardía como para emitir un mensaje coordinado entre las partes; y la tercera —quizás la más plausible—, que se ha decidido continuar hoy con una segunda ronda para tratar de cerrar, por fin, un acuerdo viable… o sellar una ruptura definitiva.
Los tiempos del programa corren en contra y las tensiones entre socios industriales no se han disipado, al menos hasta ayer mismo. Y el entorno estratégico, marcado por el avance del NGAD estadounidense y el SCAF británico-japonés-italiano, no deja mucho margen para dilaciones.
La semana próxima hay prevista una reunión entre Macron y Merz, a falta de confirmarse fecha. Quizás debamos aguardar a ella para conocer la concreción de lo hablado ayer, o quizás sea esa la reunión en que se decida todo.
El silencio, en este contexto, no es señal de fortaleza. Es, más bien, indicio de que lo que está sobre la mesa no es menor. A falta de confirmaciones, se intuye que la disyuntiva sigue abierta: reinicio, continuidad precaria o divorcio ordenado.
Desde DYS seguimos atentos. Esperamos que en las próximas horas de esta mañana se produzcan novedades. Y, como siempre, informaremos con rigor tan pronto como se aclare qué fue exactamente lo que se dijo —o no— en Berlín.
Redacción
defensayseguridad.es

