Autorizada en el primer semestre de 2025, la exportación de 8 Airbus C295 por 385,2 millones aflora por estadísticas oficiales

Créditos para Nicolas Janssen y Airliners.Net. Imagen aparecida en Aviación Militar (facebook)
España autorizó, según nos informaba ayer mismo miragec14.blogspot.com, la fabricación y exportación de 8 aviones de transporte militar Airbus C295 a Argelia durante el primer semestre de 2025, por un importe de 385,2 millones de euros. La operación, que el propio blog encuadra en un contexto de alta sensibilidad política por el deterioro de las relaciones entre Madrid y Argel tras el giro de 2022 sobre el Sáhara Occidental y la aproximación española a la propuesta de autonomía respaldada por Marruecos, pasó desapercibida hasta hace sólo unos días. Enlace a la noticia de miracle14
Siempre de acuerdo con miragec14.blogspot.com, los aparatos —ensamblados en la planta de Airbus en Sevilla— se sumarían a los 5 C295 ya operados por Argelia, elevando su flota a 13, y el contrato habría comenzado a gestarse en enero de 2025, lo que refuerza la idea de miracle14 de que determinados canales industriales y administrativos siguieron funcionando pese a la tensión diplomática, algo coherente con el perfil bajo con el que se ha manejado el asunto.
En paralelo, y para dar mayor contraste, conviene dejar constancia de que Servimedia publicó la información hace unos días, el 26 de febrero, atribuyéndola a las estadísticas oficiales de exportación de material de defensa y doble uso del primer semestre de 2025 elaboradas por la Secretaría de Estado de Comercio, y señalando, además, que Airbus Defence declinó comentar por tratarse de un contrato confidencial, lo que contribuye a explicar por qué una autorización de 2025 adquiere ahora visibilidad pública.
Leído con prudencia, el dato añade una arista inevitable en el plano regional: aunque el C295 sea ante todo una plataforma logística, su adquisición por Argelia puede introducirse, siempre, en la ecuación del equilibrio regional en el Magreb. De ahí que la discreción mencionada por miragec14 tenga sentido. también por la necesidad española de evitar fricciones añadidas con Marruecos, socio de especial sensibilidad, llamémoslo así, sin que ello implique atribuir reacciones concretas ni intenciones no documentadas a ninguna de las partes. Se trata simplemente de reconocer que, en el triángulo Madrid–Argel–Rabat marcado por el Sáhara y muchas otras áreas de interés, existe una rivalidad estructural que alcanza las 3 capitales, incluso en decisiones industriales y comerciales de defensa que pudieran no tener (o sí) más trascendencia.
Redacción
defensayseguridad.es

