Noruega estaría ultimando la selección de su nuevo lanzacohetes de largo alcance entre HIMARS y Chunmoo, con claras señales que apuntan a Hanwha Aerospace
El K239 Chunmoo de Hanwha Aerospace se posiciona como uno de los principales candidatos en el programa noruego Long Range Precision Fires System (LRPFS), impulsado para renovar las capacidades de artillería de cohetes de precisión de largo alcance del país.

El Chunmoo coreano. Foto: Vietbao
En las últimas horas han comenzado a circular informaciones —sin confirmación oficial por parte del gobierno noruego ni del fabricante coreano— que apuntan a una decisión inminente por parte de Noruega para adquirir el sistema surcoreano. Algunas fuentes no oficiales, insistimos, sugieren que existiría un respaldo parlamentario mayoritario a la línea del ejecutivo, favorable a una adquisición que rondaría los 19.000 millones de coronas noruegas (aproximadamente 1.800-1.900 millones de dólares), con la intención de acelerar plazos y evitar revisiones europeas adicionales.
Uno de los factores más mencionados es la posibilidad de integrar vectores de mayor alcance, incluyendo versiones capaces de alcanzar hasta 290 km, en función de la configuración.
La competición se redujo a finales de 2025 a 2 opciones: el HIMARS estadounidense (Lockheed Martin) y el Chunmoo, tras descartarse el EuroPULS alemán (KNDS). El sistema surcoreano ha ganado puntos en distintos aspectos: modularidad —2 pods independientes—, amplia gama de municiones (desde cohetes guiados de unos 80 kms, hasta misiles balísticos de hasta 300 kms y nuevas variantes en desarrollo que podrían llevarlo hasta los 500 kms (no confirmado), tiempos de preparación reducidos, y un vínculo industrial ya consolidado con Hanwha en territorio noruego.
Desde 2017, Hanwha suministra los K9 VIDAR —la variante noruega del K9 Thunder—, con entregas continuadas, ampliaciones recientes y la apertura de un centro de excelencia en el norte del país. En octubre de 2025, la compañía firmó además un acuerdo con Akkodis Nordics para el desarrollo de un simulador específico del Chunmoo, adaptado a los requerimientos de las Fuerzas Armadas de Noruega.
No obstante, tal y como encabezábamos la información, a fecha de hoy, ni el Ministerio de Defensa noruego (Forsvarsdepartementet) ni la Agencia de Material (Forsvarsmateriell/NDMA) han anunciado oficialmente la selección del sistema ni la firma de ningún contrato. Aunque el momentum parece favorecer al Chunmoo por factores como el coste, la entrega acelerada y la cooperación previa en programas clave, la decisión final sigue pendiente. Es probable que quede ligada a los planes de defensa a largo plazo o se resuelva en el primer semestre del año.
En DYS seguiremos atentos a cualquier comunicado oficial que confirme —o descarte— esta posible adquisición. De concretarse, el Chunmoo no sólo reforzaría la capacidad de fuego de precisión de la OTAN en el Ártico, sino que consolidaría una línea de diversificación industrial cada vez más evidente dentro de la Alianza.
Redacción
defensayseguridad.es

