LA PARADOJA OFENSIVA DEL BAM: Sensores de guerra mayor sin la herramienta para disparar lejos
La modernización de la Armada Española se concentra en el sector de superficie, pero revela una profunda división estratégica en los nuevos Buques de Acción Marítima (BAM). La controversia se centra en la decisión de no incluir misiles de largo alcance y la apuesta por la autonomía de riesgo cero, dejando claro que la especialización prevalece sobre la disuasión ofensiva.
La crisis de definición: NSM descartado, drones adquiridos
Los dos nuevos BAM prescindirán del misil antibuque NSM, a pesar de estar destinado a ser el futuro estándar de la Flota. Esta elección prioriza la eficiencia de costes y el rol del BAM como nave de patrulla.

Foto del misil antibuque NSM (Naval Strike Missile). Kongsberg
El salto tecnológico: el dúo tripulado y la autonomía
La llegada del MH-60R «Romeo» (sucesor del LAMPS)
La transformación del ala rotatoria está en marcha: el primer helicóptero MH-60R «Romeo» llegará a finales de 2025. Este programa, valorado en 820 millones de euros, reemplaza al SH-60B y supone un salto tecnológico de 30 años, reforzando la lucha ASW (Antisubmarina).
El MH-60R es el helicóptero estándar de la Flota y extenderá el horizonte táctico tanto de las futuras fragatas F-110 (como principal combatiente ASW) como de los BAM (como apoyo y plataforma de sensores).
–Detalles Clave del MH-60R: Es un helicóptero multimisión cuyo equipo incluye el radar APS-153(V) y el sonar de baja frecuencia ALFS. Su armamento se limita a misiles Hellfire (alcance limitado) y cohetes de precisión APKWS II.

MH-60R de la Us Navy. Foto: Us Navy
El factor Naiad: la lógica de los sistemas autónomos
El verdadero potencial de futuro del BAM es el sistema Naiad (Naval Advanced Integrated Autonomous vehicles Defence system), una herramienta que justifica la exclusión de armamento caro al potenciar la autonomía y el bajo riesgo. Naiad es el cerebro de combate que permite al BAM operar múltiples vehículos no tripulados (UAV, USV, UUV) simultáneamente desde su sistema SCOMBA.
Naiad validado en Repmus 2025:
- Integración total: en el ejercicio Repmus 2025, NAVANTIA logró integrar más de 15 vehículos no tripulados (UxV).
- Interoperabilidad OTAN: se logró la primera transmisión de datos tácticos de los drones a través del enlace Link 11 a buques aliados, integrando la información de los drones directamente en la red de la OTAN.
- Opción sensata: los drones de Naiad representan una opción más eficiente y de riesgo cero para vigilancia y reconocimiento, en lugar de depender exclusivamente de activos tripulados de alto valor.
La sinergia operacional: el BAM entre el dron y el misil
Máximo poder en ASW
La sinergia en la lucha antisubmarina es total. El BAM (preparado para sonar remolcado) y el MH-60R (sonar ALFS y torpedos Mk.54) forman un robusto equipo ASW.
El ‘vacío ofensivo’ en la distancia
La principal limitación reside en la capacidad ofensiva:
- El helicóptero: ojos sin brazo artillero: el radar APS-153(V) del MH-60R le permite detectar amenazas de superficie mucho más allá del horizonte del BAM.
- Oportunidad perdida: Al no llevar misiles de largo alcance como el NSM, el BAM no puede capitalizar la detección del helicóptero con un ataque a distancia segura. El MH-60R se convierte en el «ojo» limitado a usar misiles de corto alcance (Hellfire), obligando al BAM a depender de los sistemas autónomos o de otros buques de la Flota para la disuasión de largo alcance.

Foto de Navantia AVANTE 2200 capacidad AAW, ASW y ASuW
El precio de la especialización: un salto a la zona gris
La nueva generación de Buques de Acción Marítima representa una apuesta audaz por el futuro de la guerra naval. El resultado es un BAM altamente especializado, un campeón en la lucha antisubmarina y en la gestión de sistemas autónomos. Sin embargo, este enfoque le cobra un precio táctico devastador: el buque sacrifica la sinergia ofensiva que el MH-60R podría haberle proporcionado, castrando el potencial de su sensor más avanzado. Al final, el BAM se consolida como una poderosa plataforma de vigilancia y combate ASW, adaptada a un entorno de «zona gris», pero sin la capacidad de ataque de largo alcance que podría haberlo transformado de patrullero en un temido guerrero oceánico.
J.Victor Fauli
defensayseguridad.es


2 respuestas
El problema es que no entendemos que es un OPV, en este caso llamados BAM por la armada española. Que no es un buque ofensivo, es un buque de protección y vigilancia. Para eso están las fragatas y en el futuro las corbetas europeas. Ahí se entendería que llevase los NSM y menos se entiende en un buque especializado en ASW.
¿Quién se va a llevar las comisiones? Tanta pasta para un cascarón que Marruecos se ventila en un plis-plas. Tirando el el dinero, los recursos y destrozando nuestra Armada.