El Ministerio de Defensa británico ha iniciado formalmente la consulta al mercado para su futuro sistema de entrenamiento a reacción, destinado a reemplazar los Hawk T1 y T2 y a proporcionar también los próximos aviones de los Red Arrows

Redacción
El Reino Unido ha comenzado formalmente el proceso para elegir el avión que sustituirá a los BAE Systems Hawk T1 y Hawk T2 de la Royal Air Force. El Ministerio de Defensa británico ha abierto una Request for Information (RFI) dentro del futuro Jet Training System, iniciando así la fase de consulta a la industria previa a una eventual competición contractual.

Candidato de peso: el T-7 Red Hawk norteamericano
La RFI, identificada con la referencia 700004994-RFI, constituye todavía un ejercicio de recopilación de información y no una solicitud de ofertas ni un compromiso de adquisición. Su objetivo es conocer las capacidades y propuestas disponibles en el mercado antes de definir las siguientes fases del programa. Las empresas interesadas disponen hasta el 11 de septiembre de este año para manifestar su interés ante el Ministerio de Defensa.
La apertura del proceso materializa una decisión que Londres venía preparando desde hace tiempo. La Strategic Defence Review de 2025 recomendó expresamente sustituir tanto el Hawk T1 como el Hawk T2 por un entrenador de reacción económicamente sostenible y revisar con urgencia el modelo británico de formación de pilotos de combate.
360 millones de libras para iniciar la recapitalización
El programa fue concretado posteriormente en el Defence Investment Plan de 2026, que reserva 360 millones de libras entre los ejercicios 2026/27 y 2029/30 para la recapitalización del Future Jet Training System. El Gobierno británico señala expresamente que el nuevo sistema deberá servir tanto para el entrenamiento soberano como para alumnos internacionales y contar con una participación industrial significativa del Reino Unido.
El mismo documento confirma que el programa incluirá los nuevos aviones de los Red Arrows y sitúa la culminación y entrada en servicio del British Jet Trainer System durante el periodo 2030-2035.
La inversión no trata únicamente de la compra de una determinada cantidad de aeronaves. La terminología empleada por Londres apunta a un sistema de entrenamiento completo, en el que la plataforma aérea deberá integrarse con medios sintéticos, apoyo, formación y otros elementos necesarios para preparar a los futuros pilotos de una fuerza que operará simultáneamente aeronaves de cuarta, quinta y sexta generación.
El ministro británico para Preparación de la Defensa e Industria, Luke Pollard, confirmó en julio que el Defence Investment Plan financiaría la recapitalización completa del sistema de entrenamiento a reacción y terminaría proporcionando nuevos aviones a los Red Arrows.
De los Hawk a los cazas de nueva generación
Actualmente, el Hawk T2 constituye el principal avión de entrenamiento avanzado de la RAF. Se trata de un aparato biplaza dotado de aviónica avanzada, cabina digital y sistemas capaces de reproducir de forma sintética capacidades propias de los cazas operativos, especialmente el Typhoon.

Hawk T1 de los Red Arrows
Por su parte, los Hawk T1 permanecen ligados principalmente a los Red Arrows, que deberán abandonar el modelo al término de la temporada de exhibiciones de 2029.
La sustitución tendrá por ello una doble dimensión: la de proporcionar a la RAF un sistema capaz de preparar pilotos para Typhoon, F-35 y, posteriormente, GCAP, y encontrar al mismo tiempo un aparato adecuado para asumir la misión de representación institucional de los Red Arrows.
Una competición que ya tiene varios aspirantes
Como explicamos en DYS el pasado 29 de julio, varios fabricantes habían comenzado a posicionarse antes incluso de la publicación de esta RFI. Entre las opciones que previsiblemente buscarán un espacio en el programa se encuentran el Boeing-Saab T-7, el Leonardo M-346, la familia KAI T-50 y el HÜRJET de Turkish Aerospace.
El posicionamiento más destacado hasta ahora procede de BAE Systems, Boeing y Saab, que el pasado julio formalizaron su alianza para presentar al Reino Unido una solución basada en el T-7. El acuerdo contempla expresamente una instalación británica de ensamblaje final e integración, un planteamiento directamente relacionado con el énfasis que Londres está poniendo en la participación industrial nacional.

M-346 de Leonardo. La opción italiana
Leonardo, por su parte, dispone del M-346, núcleo de un sistema integrado de entrenamiento avanzado que ya combina aeronaves y medios terrestres y sintéticos. El fabricante confirma actualmente su operación en fuerzas aéreas como las de Italia, Polonia, Israel, Singapur, Qatar y Grecia.
La familia T-50/TF-50, desarrollada por Korea Aerospace Industries con participación de Lockheed Martin, representa otra plataforma específicamente concebida para enlazar la formación avanzada con los cazas modernos.
Finalmente, el HÜRJET constituye otra de las alternativas. Turkish Aerospace presenta su entrenador supersónico precisamente como una plataforma destinada a preparar pilotos para aeronaves de quinta generación y a reemplazar entrenadores veteranos.
La publicación de la RFI cambia, en cualquier caso, la naturaleza del proceso. Hasta ahora existían una necesidad oficialmente reconocida y diferentes fabricantes posicionando sus productos. Desde este momento existe ya una consulta formal al mercado británico, aunque todavía queda por delante la definición definitiva de requisitos y el posterior procedimiento de selección.

Candidato de nueva generación: Hürjet
Y será precisamente ahí donde factores como el coste del sistema completo, la madurez de la plataforma, la capacidad de entrenamiento sintético, la disponibilidad, el sostenimiento y el volumen de trabajo que pueda trasladarse al Reino Unido terminen perfilando una competición que va mucho más allá de elegir simplemente el sucesor del Hawk.
Redacción
defensayseguridad.es

