6.750 millones de euros para la modernización de los 6 submarinos Collins: de “gran reconstrucción” a cirugía de supervivencia

Redacción/Jorge Estévez-Bujez
Australia ha puesto en marcha. por fin, la fase decisiva de la extensión de vida de sus submarinos de la clase Collins, una flota de 6 unidades que ha dejado de ser una solución transitoria para convertirse en el sostén real de la capacidad submarina australiana durante buena parte de ésta y, cómo no, de la próxima década. El programa Life of Type Extension —LOTE— arrancará con el HMAS Farncomb, a finales de mayo de 2026 y se aplicará progresivamente al conjunto de la clase (pero con distinta intensidad, como ahora veremos). La intención oficial es prolongar la vida de cada submarino en torno a 10 años, reduciendo el riesgo de vacío de capacidad mientras la Royal Australian Navy transita hacia submarinos de propulsión nuclear y armamento convencional bajo AUKUS.
El Gobierno australiano presentó la decisión como una medida de continuidad operativa, pero el alcance real del programa revela que lo que se busca es mantener vivos, disponibles y militarmente útiles unos submarinos que deberán operar más allá de su vida inicialmente prevista. No es, por tanto, una modernización concebida para transformar la clase Collins en una plataforma nueva. Es una intervención selectiva, condicionada por el estado de cada casco, por la presión del calendario y por la necesidad de no retirar demasiadas unidades del servicio al mismo tiempo.

Un clase Collins. Foto: RAN
Según el comunicado conjunto del viceprimer ministro y ministro de Defensa, Richard Marles, y del ministro de Industria de Defensa, Pat Conroy, publicado el pasado día 19 de mayo, la extensión de vida comenzará con el HMAS Farncomb, primer submarino de los 6 que recibirá el paquete LOTE. El Gobierno sostiene que el programa reducirá riesgos técnicos y de calendario, mejorará la disponibilidad y permitirá que la clase Collins siga siendo una capacidad de disuasión y ataque mientras Australia avanza hacia una flota submarina de propulsión nuclear. En palabras atribuidas a Marles, extender la vida de los 6 Collins es “crítico” para mantener esa ventaja durante la transición de la Armada australiana desde submarinos convencionales hacia submarinos nucleares.
Alcances
La autoridad industrial central seguirá siendo ASC Pty Ltd, definida por el Gobierno como socio soberano de sostenimiento submarino. La compañía ejecutará los trabajos desde el ecosistema industrial ya consolidado en Osborne, Australia Meridional, y Henderson, Australia Occidental. El propio Gobierno ha subrayado que ambos polos seguirán siendo esenciales para sostener la clase Collins, no sólo por la disponibilidad de los buques, sino por la preservación de una fuerza laboral especializada que también será relevante para AUKUS.
La novedad más importante del anuncio de esta semana no es sólo el inicio del programa, sino el método escogido. Defensa y ASC aplicarán un modelo de sostenimiento basado en condición. Y lo que realmente implica ello es retener y restaurar componentes de base cuando sea viable, al tiempo que se mantienen las mejoras en sistemas críticos de armas y sensores. En términos prácticos, Canberra ha optado por una intervención menos ambiciosa que la imaginada en etapas anteriores, pero acaso más manejable desde el punto de vista industrial. La prioridad ya no es prometer una reconstrucción integral, sino impedir que el calendario se rompa de aquí a la recepción del primer Virginia.
El HMAS Farncomb será, además, el banco de pruebas del conjunto del programa. Al tratarse de una de las unidades más antiguas de la clase y una de las que acumula más días de mar y distancia recorrida, su entrada en LOTE incluirá una evaluación técnica detallada para adaptar los trabajos a su estado real y extraer lecciones aplicables al resto de la flota. El Gobierno también ha señalado que se acelerarán y priorizarán trabajos de sostenimiento en los submarinos más jóvenes, comenzando por el HMAS Rankin, con el objetivo de preservar disponibilidad mientras las unidades más veteranas pasan por intervenciones más profundas.
Inversión
La inversión comprometida ha aumentado de forma notable. En junio de 2024, el Ejecutivo aprobó la siguiente fase del LOTE dentro de un compromiso de 4.000 a 5.000 millones de dólares australianos —aproximadamente 2.460 a 3.070 millones de euros— para asegurar que los Collins mantuvieran una capacidad creíble de ataque y disuasión. En julio de ese mismo año, el Gobierno firmó con ASC un nuevo contrato de sostenimiento de 4 años valorado en más de 2.200 millones de dólares australianos —unos 1.350 millones de euros—, destinado a asegurar trabajo especializado en Osborne y Henderson. En mayo de 2026, el marco presupuestario comunicado se amplió hasta una inversión de hasta 11.000 millones de dólares australianos durante la próxima década —en torno a 6.750 millones de euros, al mismo cambio—, incluyendo sostenimiento, mantenimiento LOTE, personal cualificado e infraestructura.
Esa evolución presupuestaria es, por lo tanto, ascendente, y debe leerse con cuidado. A simple vista estamos hablando de cantidades que bien podrían acercarse a la adquisición de un número equivalente de sumergibles nuevos. Como referencia, el S-80 Plus español se sitúa en torno a 1.000 millones de euros por unidad; el Type 212CD de TKMS se mueve, según contrato, entre unos 900 y 1.175 millones de euros por unidad; y el Blacksword Barracuda de Naval Group para Países Bajos ronda los 1.350 millones de euros por unidad.

1ª dotación del submarino español S-81, Isaac Peral
Por tanto, pese al elevado coste, similar como vemos al de adquisición de una nueva capacidad submarina convencional, lo que Australia va a llevar a cabo es un sostenimiento de una clase envejecida, compleja y operativamente exigente, lo que, a la vista de lo planteado, parece haberse vuelto más caro en el contexto de AUKUS. El dinero compra tiempo, disponibilidad y reducción de riesgo; no compra una solución perfecta.
El propio Gobierno ha reconocido que el sostenimiento Collins venía arrastrando problemas. Hace ya 2 años, en diciembre de 2024, el sostenimiento de la clase fue incluido como Product of Concern, una categoría que activa mayor supervisión ministerial sobre capacidades problemáticas. La nota oficial indicaba que el programa había experimentado dificultades en años recientes y que, al requerirse que los submarinos operasen más allá de su vida de diseño original, era imprescindible elevar el rendimiento del sostenimiento. También recordaba que la clase Collins ya había sido previamente un Product of Concern entre noviembre de 2008 y octubre de 2017.
Desde entonces, el Gobierno ha celebrado varias cumbres de seguimiento. En febrero de 2025, julio de 2025, diciembre de 2025 y marzo de 2026 se anunciaron reuniones orientadas a mejorar el rendimiento del sostenimiento, reforzar la plantilla, elevar la productividad y coordinar mejor a Defensa y ASC. En marzo de 2026, el Ejecutivo afirmó que Defensa y ASC habían desarrollado un plan de remedio para el sostenimiento Collins, apoyado en iniciativas de fuerza laboral, mejoras de proceso y reformas de productividad. Todo ello hace pensar en que sin una mejora del sostenimiento, el LOTE, por sí mismo, podría no bastar.
| Capacidad | Situación prevista | Relación con el primer Virginia australiano |
|---|---|---|
| Collins sin LOTE | Fin de vida previsto en torno a la segunda mitad de los años veinte | Insuficiente: dejaría un hueco antes de la llegada de los SSN |
| Collins con LOTE | Servicio prolongado durante los años treinta, con retirada gradual desde finales de esa década | Cubre el tramo crítico hasta los Virginia y permite solape operativo |
| Primer Virginia australiano | Entrada prevista en la primera mitad de los años treinta —referencia prudente: 2032-2033— | Quedan unos 6-7 años (en principio= desde 2026 |
| SSN-AUKUS australiano | Primeras entregas nacionales previstas para comienzos de los años cuarenta | Exige que Collins y Virginia sostengan juntos la transición |
La modernización también ha sufrido recortes relevantes. En junio de 2024, el Gobierno confirmó que no procedería con la mejora optrónica prevista por el anterior Ejecutivo. La explicación oficial fue que ese paquete añadía complejidad y riesgo al LOTE, y que el futuro SSN-AUKUS tampoco incorporaría ese diseño concreto. Medios australianos especializados, como Defence Connect, informaron entonces de que la aprobación del programa llegaba sin la mejora optrónica y sin la integración de misiles de crucero Tomahawk en la clase Collins.
Australian Defence Magazine ha descrito esta deriva con especial claridad. En marzo de este año informaba de que el primer LOTE, el del HMAS Farncomb, podía ser desescalado por dudas sobre la capacidad de ejecutar el paquete completo dentro de la ventana de trabajos prevista. También señaló que cada submarino Collins pasa por un Full Cycle Docking de unos 2 años por cada década en Osborne, complementado por trabajos más cortos de media vida en Henderson. Por lo tanto, si un LOTE se retrasa, no sólo se retrasa un barco; se tensiona toda la rotación de la flota, lo que en un número tan limitado de unidades podría hacer crítica la disponibilidad operativa.
Ya en este mismo mes, el mismo medio australiano especializado escribía que el programa buscará mantener al menos 2 submarinos disponibles para operaciones en todo momento. También indicaba que el LOTE del Farncomb podría superar los 2 años, aunque los trabajos en otras unidades podrían ser más breves. Esta es la aritmética dura y desafiante de una fuerza submarina reducida, como la australiana, en un océano inmenso, cuajado de desafíos: 6 unidades en inventario no equivalen a 6 submarinos disponibles. Entre mantenimiento profundo, adiestramiento, certificación, averías y modernización, la disponibilidad real depende tanto del acero como de la disciplina industrial.
Otras informaciones de Australian Defence Magazine apuntan a que los submarinos más jóvenes no recibirán nuevos motores diésel ni nuevos generadores, mientras que las unidades más antiguas sí pasarían a motores diésel MTU. En 2021 se hablaba de un paquete mucho más amplio, con sustitución de diésel, motores principales, generadores, sistemas eléctricos, comunicaciones, guerra electrónica, sensores y posibles mástiles optrónicos no penetrantes. La realidad de 2026 es más austera.
Menú de supervivencia en los próximos años
La clase Collins necesita seguir siendo una escuela viva, y mantener oficios, procedimientos, cadenas logísticas y cultura de sostenimiento durante, al menos, 10 años más. Pero esa misma función añade presión. La industria australiana debe atender al Collins, preparar la llegada de los Virginia y construir el camino hacia el SSN-AUKUS. No son tareas separadas; compiten por personal, instalaciones, atención política y margen de gestión.

Collins sobre ruedas
El LOTE Collins, a pesar de su cuantía, no es la señal de una flota en expansión, sino la prueba de una transición larga y frágil. Australia se ha visto obligada a alargar una clase que ya debía estar entrando en su etapa final, porque el relevo convencional francés fue cancelado y la solución nuclear no llegará de inmediato. En una entrevista radiofónica en ABC Adelaide el 20 de mayo de 2026, Pat Conroy defendió que no se trataba de una reducción del programa, sino de un “enfoque diferente”, y vinculó la necesidad de la extensión de vida a las sucesivas decisiones australianas sobre submarinos: primero la opción japonesa, después la francesa y finalmente la apuesta nuclear. La consecuencia es un hueco temporal que sólo los Collins pueden cubrir.
El éxito, muy probablemente, no será espectacular. Pero será que los Collins sigan saliendo al mar, que el Farncomb no encalle en el calendario, que ASC eleve su rendimiento y que la Royal Australian Navy conserve una fuerza submarina medianamente creíble hasta que AUKUS deje de ser arquitectura política y empiece a entregar buques.
La modernización de los Collins, en suma, ya está en administración del riesgo, un lugar en el que va a permanecer muchos año aún.

Jorge Estévez-Bujez
defensayseguridad.es
Fuentes citadas y consultadas
- Ministerio de Defensa de Australia, comunicados sobre el programa Collins Life of Type Extension, aprobación del LOTE, contrato de sostenimiento con ASC y arranque del programa con el HMAS Farncomb —5 de junio de 2024, 27 de julio de 2024 y 19 de mayo de 2026—.
- Ministerio de Defensa de Australia, notas sobre la inclusión del sostenimiento Collins como Product of Concern y cumbres posteriores de seguimiento —13 de diciembre de 2024; 12 de febrero, 30 de julio y 1 de diciembre de 2025; 2 de marzo de 2026—.
- Ministerio de Defensa de Australia, entrevista de Pat Conroy en ABC Adelaide Breakfast, 20 de mayo de 2026.
- Australian Defence Magazine, cobertura sobre el arranque del LOTE Collins, posible reducción del alcance del primer LOTE y disponibilidad prevista de la flota —2025-2026—.
- Defence Connect, información sobre la aprobación del LOTE sin mejora optrónica ni integración de Tomahawk, 5 de junio de 2024.
- Asia Pacific Defence Reporter, cobertura sobre las cumbres Product of Concern del sostenimiento Collins, 2024-2026.

