Suiza limita la adquisición de cazas F-35 para respetar el presupuesto aprobado por los ciudadanos

El Consejo Federal suizo ha decidido reducir el número de cazas F-35 que adquirirá a la estadounidense Lockheed Martin o, dicho de otra manera, no asumir el exceso de presupuesto en ciernes, tras el anuncio de costes adicionales por parte de Estados Unidos que superan el marco financiero aprobado en referéndum en 2020.
La decisión, comunicada este jueves, responde a un aumento de hasta 1.300 millones de francos suizos (unos 1.600 millones de dólares), provocado por la inflación y el encarecimiento de materias primas y energía, lo que impide mantener el precio contractual de 6.000 millones de francos suizos para los 36 aparatos inicialmente previstos.
El Gobierno helvético ha recalcado que no solicitará un crédito suplementario, priorizando el cumplimiento del mandato popular: “Se honrará la voluntad del pueblo”, según el comunicado oficial.
Un ajuste temporal sin detalles concretos
Aunque no se ha especificado cuántas aeronaves se adquirirán en esta fase inicial, las estimaciones apuntan a alrededor de 30 unidades, ajustándose al límite presupuestario, que ha sido indexado hasta los 6.400 millones de francos.
El ministro de Defensa, Martin Pfister, ha indicado que el gabinete es consciente de la necesidad de una flota más amplia, pero las limitaciones financieras lo impiden por el momento: “El Consejo Federal ha concluido que requeriríamos una flota más grande, pero la decisión democrática es tal que no podemos adquirir 36 aviones hoy”.
El Departamento Federal de Defensa presentará a finales de enero de 2026 una priorización interna de necesidades para 2026 y 2027, lo que podría abrir la puerta a adquisiciones adicionales que permitan completar las 36 unidades más adelante. Cualquier ampliación requeriría la aprobación parlamentaria y, eventualmente, un nuevo escrutinio popular.
Se ha descartado de forma explícita la cancelación total del programa, al considerarse perjudicial para la defensa aérea del país. Tampoco se aceptará cubrir los sobrecostes renunciando a las transacciones de compensación, consideradas clave para el desarrollo de competencias locales en mantenimiento e independencia operativa.
Contexto y retos para la defensa aérea helvética

F-18 helvético. Foto aviaciononline
El programa F-35 fue aprobado por un ajustado 50,1% de los votos en septiembre de 2020, tras un intenso debate sobre la modernización de la fuerza aérea suiza, que opera actualmente con modelos obsoletos como los F/A-18 y los Mirage III.
Suiza ha firmado ya el contrato para los primeros ocho aparatos, pero el resto del pedido está ahora condicionado por las presiones económicas.
Desde el punto de vista militar, el informe “Defensa Aérea del Futuro” de 2017 sigue vigente y estima que Suiza necesitaría entre 55 y 70 cazas modernos para garantizar una cobertura efectiva frente a amenazas aéreas, casi el doble de lo planteado inicialmente.
La combinación de los F-35 con los sistemas terrestres de defensa antiaérea Bodluv permitirá una protección limitada en el corto plazo, aunque el ministro Pfister ha insistido en la urgencia de reforzar las capacidades defensivas, en un entorno europeo marcado por la invasión rusa de Ucrania y la presión de Estados Unidos para aumentar el gasto en defensa a nivel regional.
“El Consejo Federal lo sabe”, ha afirmado Pfister ante el Bundesrat, reconociendo que 36 unidades no bastan para una defensa aérea adecuada.
Suiza mantiene su compromiso de elevar el gasto en defensa hasta el 1% del PIB para 2032, cifra inferior a los objetivos de la OTAN, y continúa aplicando una política de neutralidad estricta y limitaciones a la exportación de armamento, lo que restringe las oportunidades para su industria local.
El Gobierno explora opciones como aumentar el presupuesto militar a 10.000 millones de francos anuales, posiblemente mediante ajustes fiscales, aunque sin compromisos firmes por el momento.
La medida ilustra la tensión entre las necesidades de seguridad nacional y los límites presupuestarios, en un momento en que la interoperabilidad con aliados europeos —trece países ya operan el F-35— adquiere una importancia creciente para Berna.
Redacción
defensayseguridad.es


3 respuestas
Neutralidad rusa.
No veo el problema en que operen menos unidades.
Hace unos pocos años, el servicio aéreo no trabajaba por las tardes. Sólo los banqueros lo hacían (y sólo en el caso de dinero ilegal).
Pueden volver a esa situación. De esa manera, si no vuelan ni por las tardes ni de noche, tampoco necesitan tantos aviones.
30 F35A les da, con su disponibilidad histórica, que será todavía menor a medida que se reduzca el número de aviones, dan para tener unos 18 en el aire. Bueno, en realidad son más, pues hay que contar, según los suizos, los que vuelan virtualmente dentro del simulador.
Pues ya verás cuando os toque hacer la MLU