La USAF estudia instalar autodefensa cinética contra misiles en sus plataformas de reabastecimiento

El Director Ejecutivo del Programa de Movilidad del AFLCMC, Kevin Stamey (SES), pone señala la conectividad de alto ancho de banda, comunicaciones resilientes y en una “última línea de protección” para aviones cisterna y de transporte ante amenazas de largo alcance.
Entrevista publicada en la web del Comando de Material de la Fuerza Aérea (Air Force Materiel Command) / Air Force Life Cycle Management Center (AFLCMC).
Kevin Stamey, miembro del Servicio Ejecutivo Superior (SES), Director Ejecutivo del Programa (DEP) de Movilidad y Director de la Dirección de Movilidad del AFLCMC.
KC-46A de la USAF. Foto: USAF
La Dirección de Movilidad del AFLCMC espolea su agenda de preparación con un horizonte más corto del que cabría suponer: el Plan 2026 asume que el margen para ponerse al día se ha estrechado y que, si hay conflicto, habrá que hacerlo con lo disponible. Stamey lo resume con una consigna: “Acelerar para 2028”, ahora reajustada a un marco de “2 a 3 años”, y con el mandato de “actuar como si estuviéramos en pie de guerra”.
En paralelo, identifica el cambio de fondo: la presión de amenazas de largo alcance sobre activos “grandes” y muy valiosos, como los aviones de reabastecimiento -cisternas-. En sus palabras, “Nuestros adversarios están construyendo amenazas de largo alcance específicamente para repeler activos como nuestros aviones cisterna”, porque “Creen que es más fácil apuntar y disparar a un avión cisterna que a un F-35 o un F-47”. La respuesta prioritaria, insiste, pasa por la conectividad: “Lo más importante que podemos hacer para aumentar la capacidad de supervivencia de la flota de movilidad es que esté más conectada.”
Esa conectividad se traduce en integrar capacidades tipo “Starlink” o “Starshield” para dar conocimiento situacional en tiempo real, y en asumir que el entorno será hostil para las comunicaciones. De Ucrania extrae una lección directa: “las comunicaciones se verán afectadas, por lo que se necesitan comunicaciones resilientes.” En la práctica, apunta a soluciones híbridas con constelaciones proliferadas en órbita baja.
Finalmente, Stamey introduce un salto relevante en protección activa: “Una tecnología que estamos considerando es la autoprotección cinética para nuestros activos aéreos de alto valor”, entendida como “una especie de última línea de protección” para el cisterna cuando otras medidas no basten. En su formulación más nítida: “Si todo lo demás falla y una amenaza rompe la cadena de destrucción, aún tendremos un medio para proteger al avión cisterna.”
Finalmente, Stamey introduce un salto relevante en protección activa: “Una tecnología que estamos considerando es la autoprotección cinética para nuestros activos aéreos de alto valor”, entendida como “una especie de última línea de protección” para el cisterna cuando otras medidas no basten. En su formulación más nítida: “Si todo lo demás falla y una amenaza rompe la cadena de destrucción, aún tendremos un medio para proteger al avión cisterna.”
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En España, ayer lo contábamos en DYS, el debate sobre la autoprotección de la movilidad aérea también se mueve: Indra ha integrado en el A400M del Ejército del Aire su sistema InShield (tipo DIRCM), que emplea un láser dirigido para cegar el guiado infrarrojo de misiles y desviarlos, con capacidad para afrontar más de un ataque si es necesario. No es el mismo enfoque que la “autoprotección cinética” citada por Stamey, pero sí un paso relevante para reforzar la supervivencia de una plataforma de transporte clave frente a amenazas como MANPADS.

Consideramos, en cualquier caso, que se trata de un paso verdaderamente significativo para la protección de unidades y tripulaciones valiosísimas que no gozan, por su propia naturaleza, de la capacidad de autoprotección de que disponen los cazas.
Redacción
defensayseguridad.es


