El Royal United Services Institute -RUSI- advierte: Rusia está un punto de inflexión nuclear con un “fuerte incentivo” para cambiar su estrategia
Un reciente informe del Royal United Services Institute (RUSI), prestigioso think tank británico, alerta que la estrategia nuclear de Rusia está en un punto de inflexión crítico. Este cambio se debe, sobre todo, al aumento de capacidades de contrafuerza estadounidense y al refuerzo de las defensas aéreas europeas, lo que plantea un riesgo real, a su juicio, de una escalada nuclear más agresiva.

La primera gran preocupación del análisis es la percepción de que EE.UU. ha incrementado su capacidad para atacar centros clave del arsenal ruso, combinando medios convencionales y nucleares. Este enfoque -denominado contrafuerza- genera lo que el informe describe como un “fuerte incentivo” para que Rusia utilice armas nucleares a una escala mayor que la tradicionalmente planificada y dosificada.
En paralelo, el informe subraya que el progreso en las defensas aéreas y antimisiles a nivel operativo en Europa podría socavar los conceptos rusos previos de uso nuclear calibrado en conflictos regionales. La experiencia adquirida por Rusia en Ucrania, donde la defensa aérea occidental ha sido especialmente eficaz, refuerza su percepción de estar en desventaja estratégica.
Ambas amenazas -contrafuerza y defensa aérea mejorada- erosionan la confianza rusa en poder controlar una escalada gradual. Ante esta pérdida de control percibida, Moscú podría sentir la presión de responder antes de verse neutralizado, elevando el riesgo de recurrir al uso nuclear anticipado o masivo.
A esto se suma el surgimiento de China como potencia nuclear de peso. Aunque en apariencia podría servir como contrapeso a EE.UU., el informe destaca que el fortalecimiento militar chino impulsa a Washington a desplegar capacidades en la región del Pacífico -una situación que Rusia interpreta como amenazante-, complicando el tablero estratégico.
El informe concluye que el camino a seguir es incierto y dependerá del compromiso sólido de EE.UU. con Europa, así como del avance logrado en defensas aéreas integradas (IAMD) y capacidades de ataque profundo. Aunque estas inversiones podrían disuadir a Rusia de emplear armas nucleares como herramienta coercitiva, también existe una paradoja estratégica: limitar la libertad de acción rusa antes de un conflicto podría dificultar el control de la escalada durante el mismo.
Por resumir, el RUSI plantea la siguiente ecuación estratégica: si Rusia se siente acorralada por capacidades de contrafuerza y defensa aérea mejorada, y percibe, además, el ascenso de China como agravante, podría verse tentada a abandonar la dosificación nuclear y recurrir a un uso más temprano y masivo de su arsenal. Ante esto, Occidente debe equilibrar la disuasión y la estabilidad, conscientes de que limitar el espacio de maniobra de Rusia conlleva un delicado riesgo de escalada incontrolada.
Es una conclusión un tanto extraña, pues lo que RUSI sugiere es templanza y contemporización, a fin de suavizar la presión percibida por Rusia de que el equilibrio con EE.UU. se estaría, así pues, perdiendo, lo que la empujaría a ese uso temprano del arsenal nuclear. En ese sentido, y dado que la capacidad nuclear china, al mismo tiempo que la de ataque convencional profundo, también escalan, cabe preguntarse si esa contención, esa templanza, es del mismo modo exigible a la gran potencia asiática; algo que, naturalmente, ni se contempla por Pekín.
Consideramos que esa sugerencia: «Occidente debe equilibrar la disuasión y la estabilidad» puede esconder una petición velada -no tanto- de aminorar el refuerzo de las capacidades propias para evitar que Rusia se sienta abrumada por una supuesta superioridad de EE.UU. y, en definitiva, del bloque Occidental. Es una suerte de argumentar en favor de una «no provocación», en la creencia de que una percepción de la excesiva capacidad y poderío de Washington y China podría obligar a Rusia a tomar medidas gravísimas de forma precipitada.
Redacción
defensayseguridad.es


Un comentario
La estrategia del apaciguamiento nos ha traído hasta aquí. Durante la guerra fría las potencias nucleares sólo se amenazaban entre ellas mismas, pero ahora ese pacto tácito se ha roto. Rusia amenaza abiertamente con nucleares a países que no las poseen -Ucrania, Alemania, Polonia – o EEUU amenaza con arrebatarles territorios a países aliados: Panamá, Dinamarca, Canadá. A partir de ahora todos los países saben que sin nucleares están indefensos y todos los que tengan líderes responsables ya estarán manos a la obra. El futuro será mucho más peligroso y hay que prepararse.