Una nueva capacidad móvil de defensa aérea para Ucrania con aporte español


Redacción
El sistema RapidRanger, desarrollado por Thales UK, ha entrado en el paquete de ayuda militar británica a Ucrania como una muy válida solución de defensa aérea de corto alcance pensada para empleo móvil. Su incorporación encaja con la evolución reciente de la defensa antiaérea ucraniana, cada vez más apoyada en grupos móviles de fuego, interceptores y otros medios de corto alcance para responder a drones y amenazas a baja cota. El presidente Volodímir Zelenski anunció en enero de este año una transformación de ese segmento de la defensa aérea, con más peso para los grupos móviles y los sistemas de reacción rápida.
De acuerdo con Thales, artífice del sistema, el RapidRanger es un lanzador ligero y autónomo, con un peso inferior a 500 kg, integrable en vehículos de ruedas o cadenas. La compañía lo presenta como un sistema apto para distintos tipos de misiles, entre ellos Starstreak y LMM (Lightweight Multirole Missile, también conocido como Martlet). En su configuración de base incorpora una panoplia tecnológica destacable, con cámaras diurnas, de baja luminosidad y térmicas, además de capacidad de vigilancia de 360 grados y seguimiento del blanco.
El misil LMM es acaso la pieza central de esta arquitectura. Con un peso de 13 kg, alcance operativo superior a 6 km y guiado por láser, la compañía subraya, además, que esta familia de sistemas ofrece enfrentamiento preciso y resistencia frente a contramedidas habituales en el corto alcance. Para Ucrania, ésto resulta especialmente útil frente a drones, helicópteros y otras amenazas aéreas rusas de baja altura, especialmente en un entorno donde la movilidad y la rapidez de reacción calen tanto como el alcance.
En clave netamente española, es obligado destacar que la plataforma escogida para esta configuración es el URO VAMTAC, fabricado por la callega UROVESA. El prolífico y versátil VAMTAC permite montar sistemas de armas o sensores sin perder movilidad táctica, algo especialmente importante en misiones de defensa aérea móvil, donde el vehículo debe cambiar de posición con rapidez tras detectar o atacar un blanco o amenaza.
La combinación RapidRanger-VAMTAC ha venido configurándose hace algún tiempo. Ya en 2024 se conoció el interés británico por emplear esta fórmula para su propia defensa antiaérea de corto alcance, en substitución parcial de plataformas anteriores. Ese trayecto temporal hasta ahora, ayuda a explicar por qué el sistema aparece vinculado a Ucrania en estos momentos, ya que Reino Unido estaba trabajando sobre una solución ligera, modular y apta para redes de mando y control, mientras que el VAMTAC ofrecía una base madura, consolidada y disponible para ese cometido.

La ayuda británica
El Gobierno británico comunicó a comienzos de este mes un contrato de 1.600 millones de libras para suministrar a Ucrania más de 5.000 misiles LMM, fabricados por Thales en Belfast. El comunicado precisaba, además, que el acuerdo se apoyaba en financiación respaldada por UK Export Finance y que ampliaría de forma notable la producción en Irlanda del Norte. Posteriormente, medios ucranianos recogieron declaraciones del primer ministro Denys Shmyhal sobre la movilización de casi 1.700 millones adicionales para nuevas compras, incluyendo RapidRanger y misiles Martlet, lo que ayuda a entender por qué en distintas informaciones aparecen ambas cifras.
En cuanto al despliegue, el Ministerio de Defensa de Ucrania informó ayer mismo de 2026 acerca de una visita de Mykhailo Fedorov y del ministro lituano Robertas Kaunas a posiciones de grupos móviles de defensa aérea. La nota oficial no identificó por nombre todos los sistemas mostrados, pero fue posible identificar en esas imágenes al menos una unidad RapidRanger montada sobre URO VAMTAC, ya en un contexto operativo.
Desde el punto de vista militar, el valor del RapidRanger sobre VAMTAC está en ofrecer a Ucrania esa necesaria capacidad móvil de defensa aérea de corto alcance a la que antes nos referíamos; que es, además, fácilmente desplazable, integrable en redes existentes y útil para proteger tropas, infraestructuras y nodos sensibles frente a amenazas de baja cota.
En todo caso, el resultado para Ucrania parece ser óptimo: misiles y lanzador británicos sobre vehículo español, dentro del esfuerzo por reforzar la defensa antiaérea ucraniana en el escalón más expuesto y, probablemente, más exigido del conflicto.
Redacción
defensayseguridad.es


Un comentario
Portugal también va a operar con esta dupla en su inexistente defensa antiaerea.