Portugal define su hoja de ruta de inversión militar: fragatas, blindados, drones y una oportunidad ibérica
La reciente presentación de la candidatura de Portugal al programa de préstamos europeos del Instrumento de Apoyo a la Producción de Defensa (EDIRPA/SAFE) marca un paso firme del gobierno de Lisboa hacia la modernización de sus capacidades industriales y militares. El ministro de Defensa, Nuno Melo, ha revelado en declaraciones al Jornal Económico la orientación concreta de los fondos que, de ser aprobados, permitirán un amplio refuerzo en sectores críticos como el naval, terrestre, aeroespacial y electrónico.
Entre los elementos más relevantes, destaca la clara ambición de crear capacidades industriales propias, así como la voluntad política de establecer asociaciones estratégicas con países europeos —entre ellos, España—, en sectores como los vehículos blindados y los satélites.
Estas son algunas de las declaraciones clave de Nuno Melo recogidas por el medio portugués:
«Vamos investir em fragatas, em artilharia de campanha, em satélites, em veículos médios de combate, em viaturas estáticas, em munições, em sistemas antiaéreos e em drones, sendo que, no caso dos drones, o projeto do SAFE é liderado por Portugal.»
«Teremos a produção de satélites, também em Portugal, reforçando o papel de Portugal no espaço.»
«Queremos criar uma unidade industrial para produção e manutenção de veículos blindados», con la vista puesta en que esta pueda atender tanto a necesidades nacionales como a posibles exportaciones.
Sobre los plazos del programa: «abre-se agora um processo que é de contratação até ao final de fevereiro, quando então a Comissão Europeia confirmará em concreto tudo o que vai suceder.»
En cuanto a las colaboraciones internacionales: Portugal prevé cooperar con Italia, França, Finlândia, Alemanha, Espanha e Bélgica en varios ejes tecnológicos y operativos.
Este último punto abre una vía directa para la industria española, especialmente en los sectores en los que ya existe experiencia consolidada: sistemas no tripulados, munición de pequeño calibre, plataformas blindadas o incluso integración satelital. Empresas como Escribano, Expal, UROVESA, Indra o GMV podrían encontrar en los proyectos SAFE portugueses no sólo una oportunidad de mercado, sino un socio estable en el marco de una cooperación ibérica de defensa. No deja de ser una anomalía la escasa colaboración industrial y militar entre los 2 vecinos, que tantos lazos tenemos en común, por lo que cualquier vía de integración industrial sería bienvenida.
Redacción
defensayseguridad.es

