Polonia parece reforzar su interés en el programa S-80 de Navantia tras una nueva visita a Cartagena
Por segunda vez en apenas un mes, una delegación polaca encabezada por el viceministro de Defensa Nacional, Pawel Bejda, ha visitado las instalaciones de Navantia en Cartagena para conocer el programa de submarinos S-80 Plus, una señal clara del creciente interés de Polonia por replicar la experiencia española en tecnología y mantenimiento submarino.
La comitiva recorrió las principales áreas del astillero, observando el estado de construcción de los submarinos S-82 Narciso Monturiol, S-83 Cosme García y S-84 Mateo García de los Reyes, además de acceder al interior del S-81 Isaac Peral, actualmente sometido a tareas de mantenimiento programado. El ascenso a bordo del S-81 simboliza el interés real por entender a fondo la plataforma ya operativa de la Armada Española.
Desde Navantia destacan que el modelo de colaboración propuesto podría adaptarse al programa Orka, de Polonia, que busca dotar su Marina de guerra de tres submarinos avanzados. El director comercial, Alfonso Valea González, afirmó que España está dispuesta a “replicar en Polonia un modelo de mantenimiento industrial eficaz, adaptándolo a las capacidades del país centroeuropeo”.

La delegación polaca en Navantia Cartagena posa frente al ¿Monturiol?. Foto: Navantia
En la web oficial de Navantia, como no puede ser de otra manera, se subraya que la clase S-80 Plus es un submarino convencional de última generación, diseñado y construido íntegramente en España, equipado con sistema AIP (Bio-Ethanol Stealth Technology) que permite hasta tres semanas de autonomía sumergida, reducción de firma acústica y magnética y operación con tripulación reducida gracias a su alta automatización. El sistema BEST (Bio-Ethanol Stealth Technology) destaca como uno de los elementos diferenciales que atraen a clientes externos interesados en capacidades furtivas y sostenimiento tecnológico español.
El cronograma del programa indica que, efectivamente, el S-81 Isaac Peral ya está en servicio desde noviembre de 2023 -en estos momentos se encuentra en varada-, mientras que el S-82 Narciso Monturiol ha superado recientemente su hito de puesta en tensión y más de 1.500 pruebas de aceptación en puerto. Las próxima unidades, S-83 y S-84, están previstas que entren en servicio entre 2026 y 2028; con el S-83 siendo el primero en contar con el sistema AIP instalado de fábrica.
Las circunstancias geopolíticas han elevado el interés de Polonia por submarinos modernos: su programa Orka pretende reforzar sus capacidades ante el entorno estratégico en el Báltico. La visita refuerza la apuesta de Navantia por exportar su experiencia tecnológica y de sostenimiento logístico submarino.
No obstante, el programa S-80 no ha sido un camino fácil, y eso es algo que no ha pasado desapercibido para nadie, dentro y fuera de España. El programa S-80 ha enfrentado desafíos históricos significativos. Los sobrecostes y retrasos en la entrega, causados por problemas en el diseño inicial y el alargamiento del casco para garantizar flotabilidad, han elevado el presupuesto a cifras cercanas a los 3.900 millones de euros en fases anteriores del proyecto. Aun así, hay que señalar que su evolución reciente -entrega a la Armada del S-81, pruebas exitosas, comienzo del sostenimiento industrial- ha servido para consolidar su credibilidad como candidato exportable, siempre, éso sí, que el AIP esté operativo, lo que es el verdadero talón de Aquiles ahora mismo para la clase Peral.
Esta segunda visita oficial de Polonia confirma que Navantia puede posicionarse como proveedor del programa Orka y establecer un modelo bilateral de cooperación técnica y industrial. Polonia no busca únicamente comprar submarinos, sino también construir capacidades locales de mantenimiento y replicar la cadena de valor española en el ámbito submarino.
Redacción
defensayseguridad.es

