Excavadoras, trincheras y sensores en la nueva frontera de la OTAN

Las obras de acumulación de obstáculos de cemento en la frontera. Foto: Euronews
Las obras arrancan en Gołdap y anuncian una frontera fortificada de 700 km con Bielorrusia y Kaliningrado
Polonia ha puesto en marcha el mayor proyecto de fortificación fronteriza de su historia reciente. El 17 de enero, las excavadoras comenzaron a abrir trincheras antivehículos cerca de Gołdap, al noreste del país, marcando el inicio oficial del “Escudo Este” (Tarcza Wschód), una línea defensiva que cubrirá unos 700 kilómetros de frontera con Bielorrusia y el enclave ruso de Kaliningrado.
El gobierno de Donald Tusk destinará más de 2.500 millones de euros a esta red de obstáculos físicos, sensores, radares antidrón, refugios reforzados y centros de apoyo logístico, con finalización prevista para 2028. Las fortificaciones incluirán infraestructura para alojar unidades de la Guardia Fronteriza, tropas de Defensa Territorial y personal de Frontex, todo bajo una lógica de defensa activa y respuesta rápida ante incursiones o amenazas híbridas.
Aunque el despliegue inicial se ha centrado en la frontera con Kaliningrado, fuentes del Ministerio de Defensa polaco han confirmado (Rzeczpospolita y TVN24) que la siguiente fase afectará directamente a la frontera bielorrusa, con especial atención al sector de Podlaquia, epicentro de la presión migratoria promovida por Minsk desde 2021.
No se trata solo de cerrar el paso a migrantes irregulares o vehículos blindados, sino de reconfigurar la movilidad en la frontera oriental. Según fuentes oficiales, el plan prevé la concentración del tráfico civil en corredores altamente vigilados, con escáneres de rayos X, inteligencia artificial para perfiles de riesgo y vigilancia automática de matrículas. Para el transporte logístico, se han creado “carriles verdes” que empresas registradas en el programa Trusted Carrier podrán usar, con el objetivo de minimizar el impacto económico del proyecto.
El Escudo Este no sólo quiere proteger, sino enviar un claro mensaje político y militar: Polonia ya no es sólo un país fronterizo de la UE, sino la primera línea de contención de la OTAN frente a Rusia y sus aliados, especialmente Bielorrusia, el estrecho aliado de Moscú que secunda sus actividades y estrategia.
Redacción
defensayseguridad.es

