La española NTGS se aliaría con la francesa Technamm para extender el Alakrán al norte de los Pirineos

Alakrán ucranianos
La compañía española NTGS sumó un nuevo capítulo de proyección internacional tras la adopción, hace ahora un año, de su sistema portamortero Alakrán por parte de las fuerzas especiales francesas. La novedad es ahora la noticia, aún no confirmada oficialmente, de que la francesa Technamm busca aliarse con NTGS para expandir el Alakrán al conjunto de las Fuerzas Armadas galas. Montado sobre el vehículo ligero de origen norteamericano Polaris MRZR D4, el Alakrán podría recibir así un espaldarazo al que, por el momento, es un exitoso diseño español, y servirse de dicha colaboración como trampolín para su extensión al resto del Armée de Terre.
Technamm, con sede en Lambesc (Provenza), es un proveedor reconocido del Ministerio de las Fuerzas Armadas francés, especializado en la adaptación de vehículos tácticos 4×4 para misiones especiales, seguridad interior y despliegues internacionales. Su catálogo incluye plataformas como el Masstech T4, derivado del Toyota Land Cruiser, o el Fennec 2, ampliamente utilizado por unidades de fuerzas especiales. Ha demostrado experiencia en la militarización de vehículos comerciales con soluciones modulares, electrónica de misión y blindajes ligeros, lo que la convierte en un socio idóneo para integrar el Alakrán en plataformas compatibles ya en uso en el ejército francés. Aunque la alianza aún no ha sido formalizada ni confirmada por fuentes oficiales, los contactos serían reales y la posibilidad de una cooperación industrial está abierta.
Volviendo al producto estrella de NTGS, merece apuntarse que el Alakrán ya ha sido probado en combate en Arabia Saudí y Ucrania, y que se ha adaptado perfectamente a varias monturas, entre ellas el Vamtac de Urovesa, Toyota y el Flyer 72, de la norteamericana Flyer Defense.
Un éxito para la empresa española

NTGS, empresa madrileña de I+D militar, se ha consolidado como actor relevante en la artillería ligera gracias al Alakrán. Sus tecnólogos lo presentan como «el primero en su categoría» que no requiere un mecanismo tradicional de absorción de retroceso, al diseñar el arma para disparar desde el suelo y no transmitir al vehículo el retroceso. Que Francia apueste más aún por esta solución española supondría un reconocimiento de prestigio al buen hacer de NTGS. En la feria Eurosatory de París, la unidad MRZR equipada con Alakrán fue exhibida bajo el sello de NTGS, lo que reforzó indudablemente la visibilidad internacional de la empresa.
Hay que decir que NTGS aún no ha conseguido introducir su producto en las Fuerzas Armadas españolas; de modo que no es profeta en su tierra, algo que suele ser relevante a la hora de conseguir contratos en el extranjero. Pese a ello, lo cierto es que NTGS no parece «necesitar» contar con predicamento puertas adentro en España para abrírselas fuera de nuestras fronteras, lo que demuestra que un buen producto no siempre necesita del respaldo que las adquisiciones dentro del país de origen suelen otorgar, y que las ventas internacionales pueden lograrse más allá de ese «requisito».
Para NTGS, firmar un contrato amplio con Francia simbolizaría mucho más que un cliente: sería abrir la puerta a otras posibles alianzas en Europa, con probables licencias de producción, y un posicionamiento de su tecnología como estándar para fuerzas rápidas y ligeras. Podría, sin duda, ser un éxito empresarial reseñable.
Características del sistema Alakrán
El Alakrán está diseñado para integrarse en vehículos 4×4 ligeros, con mínima modificación estructural, lo que amplía su versatilidad.
Sus principales capacidades incluyen:
- Compatibilidad con tubos de 60, 81 y 120 mm, lo que permite adaptarse a misiones de diferente intensidad.
- Disparo desde el suelo, sin necesidad de montar un mecanismo de retroceso sobre el vehículo; el mortero se despliega, se fija en el terreno, dispara, y puede replegarse rápidamente.
- Alta movilidad: se instala en plataformas ligeras como el MRZR, u otros 4×4, lo que hace al sistema apto para fuerzas rápidas, comandos, intervención ligera.
- Sistema de control de fuego digital: incluye puntería automática, reapuntamiento tras disparo, integración con sistemas GIS, cálculo balístico asistido, lo que mejora precisión y reduce tiempos de preparación.
- Cadencia de fuego y capacidad de reubicación: en algunos casos, el sistema puede desplegarse en unos 30-35 segundos, apuntar en menos de 10, disparar varias granadas, y replegarse antes de que el enemigo pueda reaccionar.
- Sistema de refrigeración del cañón: mediante niebla de agua, para controlar el sobrecalentamiento, permitiendo cadencias más elevadas sin degradación térmica del tubo.
Usuarios internacionales
- Francia: las Fuerzas Especiales galas han optado por la versión de 81 mm del Alakrán montada en el MRZR D4. Varias unidades estarían en proceso de homologación tras pruebas de fuego real.
- Ucrania: el Alakrán ya ha sido empleado en combate en Ucrania, montado en vehículos como el Toyota Land Cruiser o blindados BARS.
- Arabia Saudí ha adquirido, al menos, 100 unidades del Alakrán, firmando acuerdo industrial con NTGS para fabricarlo localmente en el reino Saudí.
- Mercado internacional: NTGS anuncia más de 400 unidades vendidas en todo el mundo y variantes integradas en diferentes plataformas 4×4.
Posibilidad de extensión al Ejército de Tierra francés

Pruebas del Alakrán en España
La elección inicial por parte de las fuerzas especiales sería solo la primera fase de un despliegue mayor. El Alakrán ya ha demostrado eficacia, seguridad, interoperabilidad y un coste competitivo, que continúe su avance hacia la adopción en unidades convencionales del Armée de Terre puede ser sólo cuestión de tiempo. Los retos no serán menores, dado que no es lo mismo la integración en unidades de operaciones especiales que un grandes unidades, y habrá, además, que garantizar las homologaciones francesas, la integración con el sistema de mando francés, logística, mantenimiento en teatros de operaciones, formación de tripulaciones, y competencia frente a otros sistemas ya existentes en el inventario galo. Pero si esos obstáculos se superan, la adopción del Alakrán por el Ejército de Tierra francés representaría no sólo un impulso industrial para España, sino también un paso en la modernización artillera francesa.
En definitiva, el mortero Alakrán de NTGS ya es un éxito industrial español que trasciende nuestras fronteras, y puede representar, aún más, una oportunidad estratégica para ambas naciones: España proyecta su tecnología militar, Francia incorpora una variante ágil de apoyo de fuego, y si logra extenderse al resto del Ejército de Tierra francés, se consolidará como un componente clave del arsenal de artillería ligera europea.
Redacción
defensayseguridad.es

