Francia dispondrá de un relevo generacional del Charles de Gaulle por 10 mil millones de euros

Representación artística del que se espera sea el próximo portaaviones galo en la próxima década. Marina Nationale
En un discurso pronunciado ayer, 21 de diciembre, que incluía el clásico mensaje navideño a las tropas francesas, y pronunciado frente a las destacadas en Abu Dhabi, el presidente Emmanuel Macron hizo pública la decisión de la construcción de un nuevo portaaviones nuclear para la Armada francesa. Si bien era algo que ya se daba por descontado, faltaba la rúbrica presidencial para dar comienzo al esperado proyecto aeronaval francés.
Macron enfatizó la importancia de esta iniciativa al declarar: «De conformidad con las dos últimas leyes de programación militar, y después de un examen completo y minucioso, he decidido dotar a Francia de un nuevo portaaviones». Agregó que «la decisión de lanzar la realización de este gran programa se tomó esta semana».
En su intervención, el presidente contextualizó la necesidad de esta inversión en un mundo inestable, afirmando: «En la hora de los depredadores, debemos ser fuertes para ser temidos». Además, se comprometió con el proyecto al asegurar: «Yo seré el garante de este compromiso», en referencia a los 800 proveedores implicados.
Finalmente, quiso añadir algo de literatura al comunicado, y Macron describió el portaaviones como un símbolo de la grandeza francesa: «Este nuevo portaaviones será la ilustración de la potencia de nuestra nación, potencia de la industria, de la técnica, potencia al servicio de la libertad en los mares y en los remolinos del tiempo».

El presidente francés, E. Macron. Foto: © Ludovic Marin, AFP
Este anuncio marca un paso relevante en la modernización de las fuerzas navales francesas, con el nuevo portaaviones de nueva generación (PA-NG) destinado a reemplazar al actual Charles de Gaulle en 2038.
Según se ha divulgado ya ampliamente durante meses, el PA-NG será considerablemente más grande que su predecesor, con una eslora de aproximadamente 310 metros y una manga de unos 85 metros, en comparación con los 262 y 65 metros del Charles de Gaulle. Su tonelaje se estima en cerca de 80.000 toneladas, frente a las 42.000 toneladas del buque actual.
En términos de propulsión, el PA-NG contará con 2 reactores nucleares K22, lo que le permitirá alcanzar una velocidad máxima de hasta 27 nudos, equivalente a cerca de 50 km/h. Su capacidad operativa incluirá espacio para alrededor de 30 aviones de combate, aunque podrá albergar hasta una cuarentena de aparatos en total, incorporando varios tipos de drones aéreos y numerosos sistemas de guerra electrónica.
El hangar estará en el entorno de los 4.500 m², 1.000 m² más que el del Charles de Gaulle, mientras que el puente de vuelo se extenderá a 17.200 m², con un incremento de 5.200 m².
El buque estará diseñado para acomodar a un equipo de 2.000 marinos, permitiendo una convivencia adecuada a bordo. El costo total del proyecto se calcula entre 5 y 10 mil millones de euros, con una estimación específica de 10,2 mil millones de euros, incluyendo una orden previa en abril de 2024 por 600 millones de euros para los elementos de propulsión nuclear.
El proceso de construcción comenzará con el corte de las primeras planchas alrededor de 2031 en los Chantiers de l’Atlantique en Saint-Nazaire, extendiéndose por entre 4 y 5 años (aunque es pronto para aventurar fechas de conclusión en proyectos de esta envergadura), seguido de pruebas antes de su entrada en servicio en 2038.
Redacción
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