La AoN (aceptación de necesidad) desbloquea la compra vía FMS con Estados Unidos tras años de retraso, reforzando la cobertura ASW/ISR en el Océano Índico
El Consejo de Adquisiciones de Defensa (DAC) de la India, presidido por el ministro de Defensa Rajnath Singh, otorgó la Aceptación de Necesidad (AoN) para la adquisición de seis aviones adicionales Boeing P-8I Poseidon, versión adaptada para la Armada india y denominada P-8I Neptune. Con esta decisión se pone fin a un retraso de varios años, ya que el requerimiento se identificó en 2019 y la propuesta estadounidense se aprobó en 2021. A partir de ahora, el proceso pasa a la aprobación final del Comité de Seguridad del Gabinete y a las negociaciones de precio bajo el marco intergubernamental con Estados Unidos mediante Foreign Military Sales.
La Armada india ya opera 12 P-8I, distribuidos en 2 escuadrones, el INAS 312 “Albatross” en la costa este, con base en INS Rajali, y el INAS 316 “Condors” en la costa oeste, con base en INS Hansa. Con la incorporación de estas 6 nuevas aeronaves, la flota alcanzará 18 unidades, lo que posiciona a India como el segundo operador más grande del mundo de esta plataforma, solo por detrás de Estados Unidos.
El P-8I, basado en el fuselaje del Boeing 737 pero altamente modificado para misiones navales, destaca por su radar de búsqueda avanzado, sensores de detección de anomalías magnéticas MAD, incluido específicamente en la versión india, y capacidad para lanzar torpedos, misiles antibuque y sonoboyas, además de desempeñar funciones de inteligencia, vigilancia y reconocimiento (ISR). Incorpora sistemas indígenas clave, como el Data Link II para integración con buques y submarinos indios, un IFF local y cifrado de comunicaciones nacional, lo que garantiza soberanía en datos y enlaces operativos.
El coste estimado para estos 6 aviones ronda los 3.000 millones de dólares, desde la estimación inicial de 2.420 millones en 2021. Esta expansión de la flota (un 50% más) responde directamente a la necesidad de mayor cobertura persistente en el Océano Índico, donde la presencia de submarinos chinos (entre otros) ha aumentado en autonomía y frecuencia. Los P-8I permiten rastrear las amenazas submarinas con precisión, proteger rutas comerciales vitales, desde el estrecho de Malaca hasta el mar Arábigo, y potenciar la disuasión regional, consolidándose como un elemento vital para el control de los intereses indios en el Indo-Pacífico.
Redacción
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