EE.UU. aceptará nuevos F-35 sin radares, según exclusiva de Breaking Defense

Redacción
Entregas limitadas
Según una exclusiva publicada por Breaking Defense el 19 de marzo, a partir de este otoño todas las nuevas entregas de cazas F-35 Joint Strike Fighter a las Fuerzas Armadas estadounidenses llegarán sin radar. Esta situación, que podría prolongarse en el tiempo, restringirá de manera trascendental la capacidad de estos aviones para participar en operaciones de combate. El artículo, firmado por Michael Marrow, Valerie Insinna y Diana Stancy, detalla que, en el mejor de los escenarios, un nuevo radar rediseñado podría estar listo el próximo año, lo que afectaría sólo a un puñado de aparatos. Sin embargo, si los retrasos se extienden, más de un centenar de F-35 podrían ser entregados con un lastre (ballast) en el lugar destinado al radar. Los aviones entregados sin radar seguirán siendo aptos para volar, pero quedarán reservados exclusivamente para entrenamiento y no podrán ser utilizados en misiones de combate, según 2 fuentes familiarizadas con la situación que hablaron bajo condición de anonimato con Breaking Defence. “Pueden seguir recibiendo el avión. Pueden seguir usándolo como un activo de vuelo, pero obviamente no como un activo codificado para combate. Así que aún pueden realizar entrenamiento limitado con él”, explicó una de las fuentes.
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Un problema encajado en el mamparo
El problema radica en el radar mejorado AN/APG-85, fabricado por Northrop Grumman. Este sensor tiene un tamaño diferente al actual AN/APG-81, por lo que los aviones diseñados para incorporarlo cuentan con un mamparo (bulkhead) rediseñado. El Pentágono intentó sincronizar la entrada del nuevo radar con el lote de producción en curso (Lot 17), pero los retrasos han provocado que los aviones estén listos antes que el sensor. Debido a las diferencias en el mamparo, el APG-81 no puede instalarse en su lugar. El congresista Rob Wittman, presidente del subcomité de fuerzas aéreas tácticas y terrestres de la Cámara de Representantes, confirmó esta información en una entrevista con Breaking Defense: “Ahora mismo van a ser producidos con lastres, lo que también crea un avión que no va a estar codificado para combate en un futuro cercano”. En los próximos meses, el Cuerpo de Marines de EE.UU. comenzará a recibir los nuevos F-35B sin radar. Posteriormente, a lo largo de este año, la Fuerza Aérea (F-35A) y la Armada (F-35C) seguirán el mismo camino. El Cuerpo de Marines también opera un pequeño número de F-35C. Lockheed Martin, fabricante del F-35, emitió un comunicado en el que señaló que el APG-85 es equipo suministrado por el Gobierno y ajeno a sus contratos de producción y sostenimiento. “Estamos listos para apoyar al Gobierno y al proveedor del radar durante sus entregas del nuevo radar avanzado que requieren los servicios. La entrega e instalación de los nuevos radares avanzados la determina el Gobierno. Lockheed Martin entrega los aviones en la configuración definida por nuestro contrato”, indicó la compañía, remitiendo más preguntas al Joint Program Office (JPO) del F-35.
Más aviones, menos capacidad
Tras la publicación del reportaje, el JPO explicó que los F-35 estadounidenses se están “construyendo para acomodar” el APG-85 y que “la introducción inicial para algunos aviones F-35 está prevista para el Lot 17”. El programa, según el JPO, “emprendió deliberadamente un desarrollo y producción altamente concurrentes para capacidades avanzadas. Esta decisión se tomó con plena comprensión del riesgo de tener aviones de producción listos antes que las capacidades”.

Producción del APG-85
El problema no afectará a los compradores extranjeros del F-35, ya que el APG-85 no ha sido autorizado para exportación. Estos clientes continuarán recibiendo los aviones con el radar actual AN/APG-81. Breaking Defense añade que el programa busca mitigar los retrasos con un nuevo mamparo compatible tanto con el APG-81 como con el APG-85, pero éste no estará listo hasta el Lote 20, cuyas entregas comienzan en 2028. Mientras tanto, no habrá otra opción que aceptar aviones sin radar.
El Cuerpo de Marines encargó sus F-35 del Lote 17 con el nuevo diseño de mamparo, y la Fuerza Aérea y la Armada lo incorporarán a partir del Lote 18. Si el nuevo radar estuviera disponible durante el Lot 18, el impacto sería limitado. En caso contrario, los aviones producidos durante los próximos 2 años aproximadamente no podrán usarse en combate hasta que se instale el sensor, momento en el que sería necesario un proceso de retrofit cuyo plazo y coste aún se desconocen. Una de las fuentes citadas criticó la planificación: “La conversación sobre el mamparo debería haberse tenido hace años”.
Por su parte, el congresista Wittman atribuyó los principales retrasos a los tiempos de certificación: “El APG-81 podía certificarse en tres días, pero el nuevo radar tarda mucho, mucho más”. El artículo de Breaking Defense concluye que, mientras se resuelve el problema, las fuerzas armadas estadounidenses contarán con “muchos aviones, pero no con los que están listos para ir al combate”. El Cuerpo de Marines, en su respuesta, reiteró que la decisión de avanzar de forma concurrente en el desarrollo del Block 4 se tomó con plena conciencia de los riesgos involucrados.
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