Qué se ha comunicado sobre el simulador: componentes a transferir, responsabilidades de fabricación e implicaciones para la autonomía de soporte
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Se ha armado cierto ruido, sobre todo puertas afuera, pero también en redes, con el asunto del simulador del HÜRJET para España. Y el problema no es menor: en función de cómo se lea una frase —y de cuánto se quiera estirar— pasamos de una cosa razonable (transferencia de software y paquetes de datos) a otra bastante distinta (la entrega del simulador completo, llave en mano).

Mehmet Akif Nacar. Foto: savunmasanalyst.com
Lo que se ha divulgado en algunos sitios es que Turquía, vía HAVELSAN, “entregará los simuladores” a España. Pero si uno atiende a lo que se ha dicho públicamente por parte turca, el matiz es otro. No se habla con claridad de un simulador completo enviado y plantado en una base española, sino de la capacidad de proporcionar el software del simulador y los paquetes de datos a la empresa responsable de producirlo en España. De hecho, las palabras textuales del Director General de Havelsan, Mehmet Akif Nacar, aparecidas en el medio turco https://www.savunmasanayist.com/, fueron las siguientes: «(…) hemos alcanzado la capacidad de proporcionar el software del simulador y todos los paquetes de datos a la empresa responsable de su producción en España.»
Traducción: a día de hoy, lo más prudente es asumir que estamos ante transferencia de componentes críticos (software/data packages) para una integración o fabricación nacional, y no necesariamente ante una exportación “cerrada” del sistema de simulación.
Y ahí ha estado la controversia, ya que, sin una confirmación o desmentido por parte española, todo queda en el terreno de la interpretación… y ya sabemos lo que pasa cuando la interpretación se convierte en titular.
Lo que sí sabemos: calendario, programa y presión industrial
Mientras continúan las pruebas del avión, la producción en serie del HÜRJET sigue su curso para su entrega a la Fuerza Aérea Turca. En paralelo, el programa vivió su primer gran espaldarazo exterior con el contrato firmado con España.
Sobre los tiempos se ha repetido una hoja de ruta: entrada en servicio en Turquía en 2027 y en España en 2028. Ese calendario, si se mantiene, obliga a una cosa: que la parte de entrenamiento —y por tanto el simulador— no sea un adorno para la foto, sino un elemento operativo que llegue cuando tiene que llegar, quien lo facture ya es, como vemos, otra cuestión. Pero lo cierto es que un entrenador avanzado sin un ecosistema de simulación decente es como estrenar escuela sin aulas.

El simulador del Hürjet
Havelsan y el mensaje real: software y datos, no necesariamente “caja completa”
HAVELSAN lleva años en el negocio de simulación, pero aquí lo relevante no es su currículum, sino qué rol se atribuye en este contrato concreto. El relato turco insiste en dos ideas. A saber: que el simulador del HÜRJET es un producto “de nueva generación”, y que la venta del avión abre la puerta a colocar simulación allí donde se exporte la plataforma. Hasta aquí, normal.
Lo interesante viene cuando se detalla el “primer ejemplo” con España: capacidad de suministrar software y paquetes de datos a la empresa que produzca el simulador en territorio español. Esto apunta, más que a un envío de hardware completo, a un esquema tipo:
-transferencia tecnológica parcial,
-integración local,
-y participación industrial española en el resultado final.
Inversión en instalaciones: músculo para vender, pero también para controlar el relato
HAVELSAN (Nacar) también habla inversiones en nuevas instalaciones industriales dedicadas a simuladores. Esto cumple 2 funciones mediáticas. Por una parte, demostrar capacidad, y por otra, proyectar ambición exportadora. Pero no despeja la duda principal en lo que a España se refiere: ¿qué parte del simulador llega físicamente desde Turquía y qué parte se fabrica/integra en España?
Que HAVELSAN se vea capaz de “suministrar simulación” a futuros clientes no implica que todos reciban el mismo paquete. En defensa, el “simulador” puede ser desde el hardware completo, hasta el software, incluyendo aquí los modelos y las bases de datos; pasando por configuraciones híbridas con integración nacional y componentes extranjeros.
En otras palabras: llamar “simulador” a todo es una forma muy eficaz de que cada uno entienda lo que quiere.
El contexto español: infraestructura, centros y el dilema de la dependencia
El contrato del HÜRJET se ha presentado como algo más que comprar aviones. La letra del acuerdo incluye infraestructura en España y la creación o adaptación de capacidades de entrenamiento. También se ha hablado de participación (capitaneada por Airbus España) de empresas españolas para adaptar el sistema, integrarlo y reducir dependencias.
La fricción sería que si el proyecto español incluye centros, infraestructuras y adaptación local, todo encaja mejor con un modelo de producción/integración nacional del simulador (con apoyo turco en software y datos) que con una “entrega completa” sin más. No es una cuestión de orgullo industrial, sino de lógica operativa, entre otras cosas, porque si el simulador es clave para el entrenamiento, necesitas control sobre su ciclo de vida. Y si, por el contrario, te lo entregan cerrado, dependes de terceros para cambios, ampliaciones, escenarios, doctrinas y hasta para arreglos críticos.

Lo que falta es una declaración española que cierre el debate
Ahora mismo, el problema no sería que Turquía vendiera humo o que España ocultara algo, ni mucho menos. El problema es que hay 2 lecturas circulando y ninguna referencia oficial española que diga, negro sobre blanco. Algo que ayude a definir el grado de autonomía, el reparto industrial real y el nivel de dependencia tecnológica en un elemento central del sistema de entrenamiento.
Hasta que esa aclaración exista, lo más sensato es quedarse con lo que realmente se ha verbalizado; y éso es, hasta el momento: software y paquetes de datos, con producción o responsabilidad industrial en España.
Y todo lo demás, por ahora, son titulares.
Redacción
defensayseguridad.es


3 respuestas
Desde que adquirimos el Hurjet ,el m346 ha ganado 3 concursos ( Nigeria, Turknenistan y Austria)
Aquí evidentemente no hubo concurso pero tenía muchos números de que de producirse hubiera ganado el FA50 o M346.
Luego ya el tema que esta misma página reporto de » pedir 45″ Hurjet y luego compro por lo mismo «30» no ayudo
Yo creo que fue sin contar el tema de dinero una cagada del ministerio a la hora de » transmitirla info de una forma clara»…..luego como recogió este canal y otros ,las suspicacias crecen.
Efectivamente, con el oscurantismo de este gobierno, es normal que las suspicacias crezcan.
Con respecto al avión en sí, yo no tengo claro que en un concurso hubiese ganado el M346. O el TA50. Eso depende que cuales sean los requisitos que se expresen en el concurso.
Por ejemplo, si para el entrenamiento se considerase fundamental (onal menos positivamente valorable) disponer de postcombustión, entonces el venerable M346 se quedaría fuera.
Si se entendiese que sería positivo disponer de una versión naval, se quedarían fuera los dos, o puntuarían menos. ¿Versión naval? La propuesta de Airbus de us AFJT nacional incluía esa característica, por lo que entiendo que era algo que valoraba, hasta cierto punto, el Ejército del Aire.
Y si hablamos de la transferencia tecnológica, aquí las cosas se complicarían más para los coreanos y, sobre todo, para los italianos. Lo que se puede negociar con una empresa que necesita clientes referencia no es lo mismo que lo que se consigue con empresas que consideran que ya tienen todo el bacalao vendido.
Pero vuelvo al primer punto, en el que coincido contigo: hay una total falta de transparencia, no sólo aquí, con el Hürjet, sino en otros contratos también.
A ver el Hurjet objetivamente en el año 25 sin contar España zero de zero
Supongo que tenerlo operativo valdrá para concursos….no???
Bueno aquí eso es lo de menos …a dedo y si luego no va ….no pasa nada.