¿El fin de una era?: BAE Systems paraliza una de las líneas de montaje del Eurofighter

EF qatarí en las instalaciones de BAE Systems en Reino Unido
Según Zona‑Militar (8 julio 2025), BAE Systems ha comenzado a desmontar su línea de ensamblaje final del avión de combate Eurofighter Typhoon en la factoría de Warton, Lancashire, debido a la ausencia de nuevos pedidos, tanto de la Royal Air Force (RAF) como de clientes internacionales. En paralelo, Prensa Latina (7 julio 2025) confirmaba que la producción del Typhoon se había paralizado y sólo restaba un aparato en fase final destinado a Qatar, mientras que los operarios han sido retirados de la línea principal, según se informa.
La medida representa un giro significativo: se trata de la primera interrupción del montaje en Reino Unido de este caza desde que, hace años, se mantuviera una línea continua a pesar de las fluctuaciones de demanda y del escaso éxito de ventas internacional -más allá de los aparatos propios de los miembros del Programa y algunos más (Austria, Arabia, Qatar…)-. El cierre parcial -o desmontaje- de esa línea de ensamblaje implica la redistribución de «cientos de trabajadores» hacia otras instalaciones de BAE o bases de la RAF. Esta situación reflejará el impacto directo en las plantillas y, de forma más amplia, amenazará las capacidades industriales del Reino Unido en el diseño, ensamblaje y mantenimiento de cazas avanzados.
La línea de finalización en Warton es la culminación de un proceso complejo: anteriormente, los fuselajes delanteros se fabricaban en Samlesbury, para su envío a instalaciones del consorcio europeo, pero el ensamblaje final dentro del Reino Unido se ha convertido ahora en un cuello de botella. La ausencia de trabajadores en esta fase es una señal clara de paralización total de la actividad.
El Reino Unido no ha realizado pedidos adicionales de Eurofighter Typhoon desde 2009. La RAF, en su estrategia de modernización, ha priorizado la adquisición del caza furtivo F -35, al que parece apostarlo todo, alineándose con la doctrina de defensa conjunta con Estados Unidos y habiendo incrementado su número previsto operativo con otros 12 aparatos, que estrenarán capacidad de portar armas nucleares.
Esta decisión, estratégica, orientada a capacidades stealth y operación conjunta con los socios, ha dejado sin continuidad el programa Typhoon en suelo británico y amenaza con abocarlo a su fin, al menos en las islas británicas.
No obstante, en el plano internacional, Qatar mantiene un pedido residual de 12 cazas: uno de los cuales se encuentra en fase final de montaje, esperando algunos componentes y pintura, según fuentes sindicales. El pedido de Arabia se ha ido diluyendo, y no hay nuevas sobre él, y el de Turquía necesita el desbloqueo final de Alemania (quien también bloqueó durante años el deseo saudí de incorporar más cazas). Esto sugiere que la paralización afecta a la producción futura, pero no necesariamente a los compromisos existentes. Por su parte, los otros socios del Programa, España, Italia y Alemania, siguen inmersos en ambiciosos proyectos de adquisiciones con los pedidos de los Quadriga (Alemania), Halcón I y II (España) y el de Italia que, a diferencia de los anteriores, operará con el radar ECRS MK0, y no con los ECRS MK1 de sus socios.

La suspensión productiva de esa línea británica producirá una grieta preocupante en la cadena de producción aeronáutica albión: tras un parón prolongado, retomar la línea de ensamblaje con la misma eficiencia será complicado, y no siempre es factible de manera sencilla. Esto no sólo afecta a los trabajadores y proveedores, sino a la retención de experiencia técnica avanzada en diseño, integración, control de calidad y sistemas aeronáuticos. Aunque BAE Systems mantendrá otras actividades relacionadas -incluida la fabricación de fuselajes delanteros en Samlesbury-, la ausencia de ensamblaje final en Warton supondrá un deterioro del «know-how» del Programa Eurofighter, crucial para proyectos futuros del caza y cara a mantener latente el nervio tecnológico industrial propio del Consorcio en Reino Unido. Pero, En cualquier caso, no será tan traumático el impacto,, puesto que la mayor parte esfuerzo tecnológico ya está volcado en el Tempest, el que será el caza de sexta generación británico, italiano y japonés, siempre y cuando la marcha del proyecto no se vea truncada, como no parece que vaya a serlo.
Por ahora, la producción del Eurofighter Typhoon en Reino Unido entrará en interrupción, no sabemos si para terminar definitivamente o retomarse más adelante. Sin indicios de nuevos pedidos, la opción más realista para reactivar la línea sería un contrato de exportación desde el propio consorcio europeo o un encargo doméstico por parte de la RAF, aunque esto último parece improbable a corto o medio plazo.

Tempest, el sexta generación de Reino Unido. Foto: Bloomberg
Las negociaciones internacionales, muy sensibles a la competencia de la aviación militar de nueva generación, no garantizan flujos suficientes para mantener la línea británica activa. Según las informaciones actuales, BAE Systems no espera volver a la actividad plena en Warton sin compromisos de compra firmes. El Eurofighter es un 4.5 en su más reciente versión, no compite con el F-35, y supera en precio a muchos de sus competidores, como el Gripen; además, no se ha impuesto al Rafale ni en India, Grecia, Egipto…, donde el caza galo acumula meritorios galardones de exportación.
Aunque existe la posibilidad de retomar actividades con nuevos contratos de exportación o encargos europeos, la continuidad del Eurofighter en suelo británico queda hoy en entredicho y no tiene visos de recuperarse a corto plazo. La decisión, anunciada el 7 y 8 de julio de 2025, marcará el fin de una etapa destacada en la industria militar del Reino Unido, un socio fundamental en el Programa que, al menos por ahora, parece haber emprendido el camino transatlántico con más fuerza y decidido su futuro con el F-35 y el Tempest que, todo hay que decirlo, no son malas opciones, sino todo lo contrario.
Ebujez
defensayseguridad.es

