La Armada está a punto de incorporar a su flota uno de los helicópteros navales más avanzados del mundo: el MH-60R Seahawk, conocido como «Romeo». A finales de 2025 está prevista la llegada del primer aparato de un total de ocho unidades adquiridas a Lockheed Martin, lo que supondrá un salto cualitativo en las capacidades antisubmarinas, antibuque y de guerra electrónica de la Armada.
El MH-60R es la evolución más reciente de la familia Seahawk, basada en el SH-60B actualmente en servicio en la Armada, pero con mejoras sustanciales en aviónica, sensores, armamento y sistemas de comunicación. Desarrollado inicialmente para la Marina de los Estados Unidos, ha sido adoptado por otras armadas aliadas como Australia, Dinamarca o Grecia.
Entre las principales características técnicas del Romeo destacan su cabina digitalizada con glass cockpit, radar multimodo APS-153 con detección de periscopios, sonar sumergible AN/AQS-22 y sensores electro-ópticos AAS-44. Está equipado también con enlaces de datos tácticos Hawklink, sistemas de guerra electrónica y contramedidas automáticas. Su armamento incluye torpedos Mk-54 y misiles AGM-114 Hellfire, además de ametralladoras para protección cercana.

Un sensor de detección de anomalías magnéticas digitales proporcionará a los helicópteros MH-60R SEAHAWK una nueva y poderosa herramienta para detectar submarinos.
La adquisición de estos ocho helicópteros, con un presupuesto de 820,5 millones de euros, responde a la necesidad de sustituir a los SH-60B, que llevan en servicio desde los años 80 y cuya vida útil se encuentra en su fase final. El MH-60R no sólo garantizará la continuidad de las operaciones aeronavales, sino que aumenta significativamente el alcance y eficacia de la guerra antisubmarina (ASW), antibuque (ASuW) y de vigilancia electrónica, volviendo, de este modo, a disponer de capacidades de primerísimo nivel en la Armada, que ha visto menguar, y mucho, sus posibilidades en estos 2 espectros de la guerra con unos SH60B envejecidos y superados por una tecnología actual muy superior a la que disponen.
En el plano operativo, el Romeo estará llamado a operar en las fragatas F-100 y las futuras F-110, desde donde se desplegará para proteger el grupo naval frente a submarinos, buques de superficie y amenazas aéreas. Además, su versatilidad le permite realizar misiones secundarias como búsqueda y rescate (SAR), evacuación médica, reabastecimiento logístico o transporte de personal.
La introducción del MH-60R también representa un reto formativo y logístico que la Armada ya ha preparado cuidadosamente, como es natural en ella en la transición de aeronaves y buques. La Décima Escuadrilla, responsable de los helicópteros navales, deberá simultanear durante un tiempo el empleo de los SH-60B y la transición progresiva hacia el nuevo modelo, capacitando a tripulaciones, mecánicos y personal de apoyo en los nuevos sistemas y procedimientos operativos.
Desde el punto de vista estratégico, el MH-60R refuerza la interoperabilidad de la Armada Española con otras marinas de la OTAN y aliados globales. Compartir una plataforma común permite optimizar la logística, la formación y el mantenimiento, al tiempo que facilita las operaciones conjuntas y multinacionales.
Mención aparte es el pequeño número de Romeos que se ha contratado, en relación con los SH60B que vienen a sustituir, que son 12; incluso con el número total de escoltas actuales (11); los de un futuro cercano (10), y los de un futuro a medio-largo plazo, en el que se estima que se podría alcanzar la veintena de buques de superficie de combate (si se dan las circunstancias más favorables). Muy probablemente ya tendríamos que hablar en otros términos, y de otros aparatos, si la escala del número final de escoltas se concreta en esos guarismos. Entraría en escena, quizá, el NH90 HSPN, el helicóptero antisubmarino y antibuque de Airbus. El Gobierno, como informaba defensayaviacion.info, ha pedido un estudio de viabilidad para un lote de 20 de estos aparatos, lo que da idea de un crecimiento de las capacidades antisubmarinas embarcadas sin precedentes. De concretarse, podríamos estar ante una pista más de por dónde pueden ir los planes de aumento del número de unidades en la Flota, ya que operar casi una treintena de 2 tipos de ingenios antisubmarinos hablaría de un importante impulso a la Armada.

Sea como fuere, la incorporación del MH-60R Romeo supone una modernización crucial de las capacidades aeronavales españolas. Su llegada prevista a partir de finales de 2025 marcará el inicio de una nueva etapa en la guerra antisubmarina y antibuque, y permitirá a la Armada disponer de la mejor versión del, probablemente, mejor helicóptero antisubmarino y antibuque del mundo.
Ebujez
defensayseguridad.es

