El misil AMRAAM revitalizará los arsenales aliados, y los de España, quien firmara recientes contratos de adquisición, también

Montaje de un AMRAAM en un F-18. Foto: EA
El Departamento de Defensa de Estados Unidos anunció hace escasos días la adjudicación de un contrato valorado en 3.500 millones de dólares a Raytheon (RTX Corporation) para la producción de misiles AIM-120 AMRAAM (Advanced Medium-Range Air-to-Air Missile) y sistemas asociados. Este contrato concreta la mayor adjudicación en la historia del programa AMRAAM, consolidando su papel como uno de los pilares de la defensa aérea de EE. UU. y sus aliados.
El acuerdo abarca los lotes de producción 39 y 40, incluyendo misiles, sistemas de telemetría, repuestos iniciales y soporte de ingeniería, con entregas programadas hasta el tercer trimestre del año fiscal 2031. Los fondos del contrato provienen de diversas partidas presupuestarias, incluyendo adquisiciones de la Fuerza Aérea y la Marina de los Estados Unidos (2023-2025), programas de investigación y desarrollo, así como de fondos de Ventas Militares Extranjeras (FMS).
Los países aliados que recibirán los misiles figuran: España, Alemania, Bélgica, Dinamarca, Finlandia, Hungría, Países Bajos, Polonia, Suecia, Lituania, Reino Unido, Canadá, Australia, Israel, Taiwán, Suiza, Japón, Ucrania y Kuwait.
En lo que respecta a España
La inclusión de España en este contrato FMS supondrá, cabe esperar, un refuerzo significativo para las capacidades de defensa aérea española, que está inmersa en renovar este vital segmento de la guerra (adquisiciones de Patriot y Mistral). El Ministerio de Defensa ya había aprobado en 2024 la adquisición de 68 misiles AIM-120C-8 con destino a sus Eurofighter, F-18 Hornet y sistemas de defensa aérea NASAMS. A esta adquisición se suma el lote de 92 misiles AIM-120C-7 formalizado en 2022.

Lanzador Nassams con misiles AMRAAM. Foto: ET
El nuevo contrato fortalecerá la interoperabilidad de las Fuerzas Armadas Españolas con la OTAN, proporcionando una capacidad de combate BVR (Beyond Visual Range) modernizada y compatible con los estándares de defensa colectivos. Además, se espera que la renovación del stock de misiles incluya las variantes más avanzadas del AMRAAM, como la C-8 y potencialmente la D-3.
Participación industrial e impacto estratégico
Aunque el contrato anunciado no especifica si existirá participación industrial directa (offsets) para la industria de defensa española, fuentes del Ministerio de Defensa han señalado que España continuará negociando la inclusión de la industria nacional en programas de compensación vinculados a adquisiciones de sistemas complejos. Esta estrategia sigue la línea de la iniciativa Fuerza 2035 y de las políticas de cooperación industrial impulsadas por la OTAN.
La incorporación de los nuevos AMRAAM no solo actualizará las capacidades aire-aire de las aeronaves de combate, sino que también potenciará los sistemas de defensa aérea de medio alcance en configuración NASAMS, que España emplea como parte de su red de defensa nacional.
En un contexto de tensiones geopolíticas crecientes y de proliferación de amenazas aéreas avanzadas, este contrato marca un paso muy importante para garantizar la superioridad aérea de las fuerzas aliadas. La modernización de los arsenales AMRAAM contribuirá a mantener la disuasión y la capacidad de respuesta rápida ante escenarios de alta intensidad. El empleo masivo de los medios de defensa aérea ha quedado de manifiesto en los conflictos recientes, especialmente el de Israel e Irán, donde los sistemas de defensa aérea han trabajado a destajo para neutralizar docenas de ataques con cientos de misiles antiaéreos.
Raytheon ha destacado que la producción de estos misiles empleará tecnologías de última generación en guiado por radar activo y mejoras en resistencia a contramedidas electrónicas, garantizando la eficacia frente a amenazas emergentes.
El contrato AMRAAM de 2025 no sólo refuerza el eje de defensa aérea de Estados Unidos, sino que también ofrece a España y a otros aliados clave de la OTAN una oportunidad de modernizar sus inventarios con sistemas de alto rendimiento. Aunque aún no se ha confirmado participación industrial directa para la industria española (Sener, por ejemplo), el refuerzo de capacidades operativas y la posible integración futura de proyectos industriales serán factores estratégicos a seguir en los próximos meses.
Redacción
defensayseguridad.es

