Japón inicia el despliegue operativo de los cazas F-35B en el sur del país

Portaaviones ligero Izumo
El Ministerio de Defensa de Japón ha confirmado que el 7 de agosto de 2025 se realizará el primer despliegue operativo de cazas F-35B Lightning II en territorio nacional. La unidad receptora será la Base Aérea de Nyutabaru, en la prefectura de Miyazaki (isla de Kyushu), ubicada estratégicamente frente al suroeste del archipiélago japonés y al norte de la cadena de islas Nansei, uno de los lugares más estratégicos para la defensa de Japón, como ya hemos apuntado en defensayseguridad en más de una ocasión. El anuncio fue publicado por el propio Ministerio a través de su sitio oficial.
Este despliegue forma parte del programa de adquisición de 42 unidades F-35B de despegue corto y aterrizaje vertical (STOVL) autorizado por Japón en diciembre de 2018 como complemento a su flota de F-35A. Los primeros seis aparatos ya han sido entregados durante el año fiscal 2025. Los cuatro F-35B que llegarán a Nyutabaru serán operados por pilotos estadounidenses inicialmente, como parte de una integración gradual de esta variante en la Fuerza Aérea de Autodefensa de Japón (JASDF).
El Ministerio ha indicado que en septiembre se celebrará una demostración pública de las capacidades del F-35B en Nyutabaru, con especial atención a la operación en pistas cortas, el impacto acústico sobre la población y el despliegue ágil desde entornos insulares y poco preparados, que serán los lugares bajo responsabilidad de estos F-35.
Este despliegue responde a la necesidad de defensa aérea distribuida frente al incremento de actividades militares chinas cerca de Taiwán y en el mar de la China Oriental. Las islas Nansei —que incluyen Yonaguni, Miyako y Okinawa— son consideradas puntos vulnerables ante un posible escenario de crisis en el estrecho de Taiwán. La variante STOVL del F-35 permite operar desde bases de menor tamaño o improvisadas, aumentando la flexibilidad táctica en regiones sin infraestructuras avanzadas.
Además, los F-35B serán integrados progresivamente en los «destructores» clase Izumo de la Fuerza Marítima de Autodefensa, actualmente en proceso de conversión a portaaviones ligeros. Se espera que el JS Kaga y el JS Izumo estén plenamente operativos para operar F-35B a partir de 2027 y 2028, respectivamente.
Con esta medida, Japón reafirma su disuasión y la proyección en el primer anillo insular del Pacífico occidental, ampliando su interoperabilidad con Estados Unidos y reforzando la capacidad de reacción ante escenarios regionales de alta intensidad próximos a sucederse, si la escalada en la región continua -algo fuera de toda duda-.
Redacción
defensayseguridad.es

