De Helmand a Estonia: el precio de una década de adquisiciones erráticas y de una fuerza que cuesta volver a ensamblar
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Comentarios sobre el artículo “Carta desde Londres: Una capacidad en declive”, firmado por Francisco Tusa y fechado el 26 de febrero en Eurpean Security and Defence.
El Ejército británico hoy: disfunciones en adquisiciones, vaivenes de diseño de fuerza y una cultura institucional poco realista
En su texto, Tusa sostiene que es “difícil exagerar” el mal momento del Ejército Británico: pese a disponer de un presupuesto relevante, su capacidad de acción se ha erosionado, opera con equipos envejecidos y tropieza de forma recurrente al intentar incorporar nuevas capacidades. La comparación histórica es parte del dardo de Tusa, como cuando afirma que, el ejército, que durante los años 90 y 2000 fue visto por aliados como un referente —y que en Irak y Afganistán podía generar brigadas completas para el combate— hoy, según el autor, no consigue sostener el mismo estándar de fuerza coherente, ni en ejercicios OTAN ni en despliegues avanzados. No es la primera vez que lo hemos analizado en DYS, pero no está de más volver a tomar el pulso a uno de los aliados más importantes de entre los socios atlánticos, por lo que de enseñanza puede extraerse.

Calamitoso. Ajax Hemos venido manteniendo informados a nuestros lectores sobre el via crucis del Ajax
Tusa enmarca ese declive como un proceso acumulativo. Remite a Ben Barry (IISS) para situar el inicio del descenso a finales de los 2000 y su aceleración posterior. Más allá de discutir el año exacto, la idea central es verosímil: el deterioro no es súbito, sino el resultado de aplazamientos, decisiones cambiantes y una inercia institucional difícil de revertir.
El termómetro operativo que utiliza es directo y comprensible incluso para legos: la capacidad de generar brigadas completas con sus apoyos. Durante Irak y Afganistán, recuerda, el Ejército llegó a generar hasta 4 brigadas de combate al año (después 2), y lo hacía como sistema. No sólo con elementos de combate, sino con apoyo de combate (CS), apoyo de servicio de combate (CSS) y su cuartel general. Tras la retirada de Afganistán, el autor afirma que el Reino Unido no ha vuelto a ejercitar una brigada completa “reconocible por la OTAN”; y en Steadfast Defender 2024 describe despliegues fragmentados, por paquetes, con grupos de batalla como máximo y, en ocasiones, sin los habilitadores CS/CSS. Su tesis, aquí, es tan simple como relevante, y es que, en disuasión, lo decisivo no es mover tropas, sino mover el conjunto —mando, fuegos, ingenieros, logística, mantenimiento— de forma sostenida.
Ese debate baja al terreno de los ejemplos cuando mira a Estonia. En la Presencia Avanzada Reforzada (eFP), Tusa denuncia la rotación por compañías o escuadrones en lugar de una fuerza coherente basada en un batallón o regimiento, una falta de continuidad que, según cuenta, ha sido percibida por los anfitriones. Añade el contraste que circula en la región desde que la OTAN decidió elevar grupos de combate a brigadas: mientras Alemania avanza hacia una presencia muy considerable (brigada) en Lituania y acompaña el movimiento con inversión en infraestructura, Londres afirma que elevará su contribución, pero dejando fuerzas adicionales en el Reino Unido con la promesa de trasladarlas “cuando sea necesario”. En el flanco este, donde la credibilidad se mide en señales y rutinas, esa diferencia pesa, y no pasa desapercibida.
El núcleo del artículo, con todo, es el inventario de adquisiciones y el coste real de años de programas sin entregas proporcionales. Tusa recuerda que el último gran salto en plataformas pesadas llegó en los 90 con Challenger 2 y AS90, y desde entonces traza un rosario de modernizaciones largas y dudosas, requisitos cambiantes y dolorosas cancelaciones. Cita el caso de Warrior CSP, nacido hace décadas y finalmente cancelado; la lenta metamorfosis del Challenger 3, con el añadido del riesgo de crecimiento de peso y sus implicaciones para puentes, movilidad y apoyo de ingenieros; las sombras sobre Boxer 8×8, con recortes, cadencias limitadas y modificaciones que añaden coste y tiempo; y, sobre todo, Ajax, el programa que concentra vibración, ruido, lesiones, investigaciones, mitigaciones y nuevos incidentes que vuelven a ponerlo en pausa. Para el autor, Ajax no es un accidente: expone un sistema de adquisiciones que penaliza al usuario final y erosiona la capacidad.
Su explicación de las causas que han llevado al «Army» británico hasta aquí se sostiene en, digamos, 3 planos que se retroalimentan. Primero, el “túnel” de Afganistán: durante años, la prioridad fue “la guerra” entendida como Helmand*, y capacidades menos relevantes para ese teatro —artillería 155, defensa aérea, parte del blindaje pesado— quedaron relegadas, con mantenimiento y apoyo debilitados. Segundo, una cultura de autoengaño: el discurso de ser “ejército de referencia” habría persistido incluso cuando el declive se aceleraba. Tercero, una inestabilidad orgánica crónica: cambios constantes del “Ejército del futuro”, conceptos que aparecen y se disuelven antes de madurar, generando disrupción permanente.

Otros tiempos
Mi lectura coincide, forzosamente, con la premisa de fondo: el Ejército Británico está en una fase difícil y, en algunos ámbitos, con problemas que ya afectan a su capacidad demostrable de manera muy notable. También conviene señalar que no es un caso aislado: varios ejércitos aliados, entre ellos el nuestro, han atravesado trayectorias parecidas tras décadas de recortes, prioridades COIN (contrainsurgencia) y retorno tardío al combate convencional, con cuellos de botella industriales, personal escaso, tensionado, y con stocks insuficientes en grado de surrealismo. Lo que hace especialmente delicada la situación británica es obvio: la combinación de compromisos OTAN visibles, programas de modernización con controversias y una brecha entre la ambición declarada y la fuerza completa realmente generable.
El valor del texto de Tusa está en un aviso del que no es el único vocero, pero sí uno de los autorizados: sin estabilidad en el diseño de fuerza, sin disciplina en requisitos y sin una reforma real de adquisiciones, se seguirá pagando tiempo con dinero y comprando menos capacidad de la necesaria, e incluso distinta. Y en la Europa de los últimos 4 años, y ,uy probablemente los siguientes, ese déficit no se mide en titulares, sino en si una (o varias) brigada puede desplegar, sostenerse y combatir con todos sus apoyos cuando deje de haber margen para improvisar.
* Helmand: referencia a la provincia afgana donde el Reino Unido concentró gran parte de su esfuerzo militar (ISAF/Operación Herrick). En el texto se usa como atajo para describir una “guerra” entendida casi únicamente como Afganistán (misión de contrainsurgencia), lo que habría desplazado prioridades y mantenimiento de capacidades más propias del combate convencional de alta intensidad.
Jorge Estévez-Bujez
defensayseguridad.es


Un comentario
Ya ,pero nosotros estamos en el mismo o peor escenario.
Armada: 5 escoltas o F100 con una Mlu que las dejara con 3 o 4 operativo y una Mlu larguísima hasta 2040. Más 1 submarino S80 sin aip que casi seguro !!!aún no ha disparado un Torpedo!!! Más otro con 40 años. Sin sustituto del Harrier…un desastre difícil de explicar.
Yo no creo que a día de hoy en nuestra historia los números fueran tan bajos.
En los 90…..6 F80+5 Baleares+6 descubierta + 8 submarinos + Príncipe de Asturias y 3 paqueterías Aew….
Tierra…..aún por la vida con los Toa en regimientos completos de infantería y todos los apoyos bajo estás plataformas ( 2026) idem Bmr…..con los dragóncIto a su ritmo y espérate que aún no los demos de baja y nos quedemos tan anchos.
Artillería.??? Aún decidiendo que atp 155 ( a nuestro ritmo) y sin noticias del Silam.
Y una auténtica castaña de artillería antiaérea de cuidado. ( 4 baterías hawk de dudosa utilidad para algo,3 baterías Patriot y una de vacaciones de para una década en Turquía y 4 Nasam con baterías modernizándose.
Y las 4 Patriot compradas con calma para 2031 la primera que como no hay urgencia alguna
Y el eda???……sin sustituto del Ef18 con criterios políticos como no quiero innombrable que a mí me viene muy bien políticamente y me la repampinfla si los Ef18 tienen 40 años y vayan por el Báltico con el radar de los F4F Alemanes de cuando iba al insti,eso sip compro Aegis o Patriot que son de Murcia.