La partida de 546,99 millones de dólares abre la fase de adquisición del futuro relevo del Bradley, aunque la compra todavía debe completar su recorrido político y presupuestario en Washington

Redacción
Army Recognition ha informado hoy de que el Ejército de Estados Unidos ha incluido por primera vez al XM30 Mechanized Infantry Combat Vehicle como partida específica de adquisición en su propuesta presupuestaria para el ejercicio fiscal 2027. La cifra consignada asciende a 546,99 millones de dólares para 19 vehículos, dentro de la cuenta de vehículos de combate sobre cadenas. Se trata, eso sí, de una solicitud presupuestaria de la Administración estadounidense, no de una compra ya cerrada ni definitivamente aprobada por el Congreso.
En el presupuesto de 2026, el XM30 seguía financiándose por la vía de investigación, desarrollo, pruebas y evaluación, sin compra de vehículos, con unos 386,4 millones de dólares asignados al esfuerzo. Además, la documentación oficial vinculada al programa sitúa la aprobación del Milestone B en junio de 2025 y fija el Milestone C como objetivo para el primer trimestre del ejercicio fiscal 2028. En términos prácticos, el Ejército estadounidense intenta pasar de la fase de desarrollo y validación tecnológica a una etapa ya vinculada a adquisiciones reales, ensayos y preparación industrial.
El XM30 no nace como una simple puesta al día del Bradley. Según el propio Ejército de EE. UU., el vehículo se concibe para superar los límites físicos y económicos de modernización de una plataforma que lleva en servicio desde 1981. Entre los requisitos ya definidos figuran un cañón de 50 mm, torre no tripulada o remota, misiles contracarro, una dotación de 2 militares y capacidad para 6 infantes, además de una arquitectura modular abierta, sistemas avanzados de protección y una planta motriz híbrida-eléctrica. Sobre el papel ya se adivina las expectativas puestas sobre el nuevo vehículo: más potencia de fuego, más margen para integrar sensores y software, y más capacidad de crecimiento a futuro que la que ofrece el Bradley en su configuración actual, que se ha llevado, como es natural, al máximo de lo que podía dar a lo largo de más de 40 años.
También sigue viva la competencia industrial. En 2023, el Ejército adjudicó contratos de prototipos por un valor conjunto aproximado de 1.600 millones de dólares a General Dynamics Land Systems y American Rheinmetall Vehicles. Mantener a ambos equipos dentro de la carrera hasta etapas avanzadas reduce riesgos y evita repetir errores de anteriores intentos fallidos de substitución del Bradley. El programa arrastra años de reinicios, cambios de criterio y cautela burocrática. Por éso, esta línea presupuestaria tiene más peso del que sugiere la cifra inicial de 19 unidades.
El Bradley no va a desaparecer de forma inmediata, pero la aparición de una línea de compra específica en el presupuesto de 2027 indica que el relevo ha empezado a tomar forma administrativa e industrial. Washington todavía no ha culminado la sustitución del vehículo, aunque ya ha dado un paso relevante para que el XM30 deje de ser un programa de futuro y empiece a convertirse en una capacidad tangible.
Redacción
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Fuente citada: Army Recognition, a partir de la documentación presupuestaria oficial del Departamento del Ejército de EE. UU.

