Un año después, DYS ya no es una tentativa. Es una casa levantada desde cero, sin padrinos, sin red de seguridad y con una comunidad que ha demostrado que la defensa también puede contarse con rigor, libertad y estilo propio

Jorge Estévez-Bujez
Permítanme hoy que les haga partícipes de un honor que, hace un año, quedaba lejos. Pero, como casi todo lo que importa en la vida, ha llegado para encontrarnos, como el día en que todo empezó, trabajando. Celebramos el primer aniversario de defensayseguridad.es. Han sido 12 meses de esfuerzo continuado en la busca del crecimiento y la consolidación. Nada que cualquiera que no haya comenzado una empresa de esta, o de otras características no conozca.
Partíamos del cero más absoluto en un segmento de información, la Defensa, donde, si bien la oportunidad era visible por el momento histórico en que nos hallamos, hacerlo solos, sin apoyo financiero externo, sin un grupo empresarial detrás, sin publicidad institucional ni de ninguna compañía; sin experiencia anterior, era una aventura que muchos otros habían emprendido antes; y que pensamos que nosotros también podríamos hacer.
La realidad es que ha sido un año excepcional.
12 meses —en realidad 13, pero hasta para esto vamos escasos de tiempo y personal— que comenzaron allá por FEINDEF 2025, la feria en la que quisimos iniciar nuestra andanza. Allí conocimos, por ejemplo, a Reinaldo, de Historias de Aviación; a José Corrochano, de Centro de Mando; a Julio Maíz, de defensa.com; y a Rodrigo Rodríguez, de Avión Revue. A Juanjo Fernández no fue posible conocerlo en persona, porque la verdad es que un evento de esas características requiere de una agenda mejor organizada de la que llevábamos nosotros. Así empezamos: con más voluntad que método, con más hambre que estructura, con más intuición que experiencia. Y quizá, visto lo visto, no fue mala manera de empezar.
Ha sido un año en que hemos creído en nosotros, como no puede ser de otra forma. A la sombra de nadie, y sin rivalizar con los medios tradicionales españoles, de los que siempre queremos aprender, hemos ido construyendo un medio con cierta personalidad. Tratando de ser rápidos, pero profundos; discretos, pero llamativos; serios, pero amenos; críticos desde nuestra más absoluta libertad; y colaboradores en todos los sentidos.
No queríamos ser una copia menor de nadie. Tampoco una extravagancia pasajera. Queríamos hacer una web reconocible, útil, limpia, con criterio; un lugar donde el lector pudiera encontrar noticia, análisis, contexto, opinión y, cuando tocara, una cierta manera de mirar las cosas. Porque la defensa no es sólo una sucesión de contratos, programas y notas de prensa. Es industria, poder, tecnología, diplomacia, territorio, soberanía, empleo cualificado, alianzas, errores y decisiones que, muchas veces, tardan décadas en mostrar sus consecuencias. Y eso exige algo más que prisa. Exige mirada, por más que, en más de una ocasión, nos resultado en vastos.
En este primer año hemos establecido acuerdos con importantes webs europeas con las que intercambiamos artículos e información. He de decir que esto ha resultado especialmente sencillo. Maravillosamente sencillo. Es sorprendente la facilidad de trato que hemos encontrado y la gran disponibilidad a colaborar que acompaña a la mayoría de webs y medios del continente. El mérito es, indudablemente, suyo. Porque, sin tener ninguna necesidad de congeniar a un medio emergente como DYS, nunca mostraron el menor rechazo. Defence24, TurDef, Defence Blog, Naval News, y un etcétera que empieza a ser largo, nos han abierto sus puertas de par en par. Mención aparte a quienes, a título personal, siendo parte de esos y de otros medios, muchos de ellos de postín y gran prestigio, colaboran con nosotros y nos han hecho parte de su trabajo.
Gracias; de todo corazón, gracias.
No queremos dejar de tampoco de nombrar a nuestros colaboradores, desinteresados, leales, profesionales, entusiastas; amigos, en definitiva. Y por completo inmerecidos de esta casa. Suyo es el mérito de nuestro crecimiento, suyo nuestro estilo y nuestro alcance. Sin ellos, DYS sería bastante menos de lo que es. Quizá seguiría existiendo, sí, porque la terquedad también construye cosas; pero no tendría la misma voz, ni el mismo nervio, ni esa mezcla de conocimiento, generosidad y compromiso que ha permitido que cada semana ocurra algo nuevo.
Desde unos primeros y temblorosos días en Twitter, donde escribimos nuestros primeros post allá por febrero de 2025, hasta este junio de 2026, hemos dado un salto brutal para una web de nuestro nicho, que es el vuestro: la defensa, el Pum.

Por no aburrir con guarismos y métricas imposibles para las que aún tengo graves dificultades de comprensión, baste decir que en junio hemos alcanzado la cifra de algo más de 70 000 visualizaciones al mes, lo que, para un medio independiente, de nicho, resulta encomiable. Sea como fuere, ese apoyo es el que nos ha llevado mucho más alto que nuestras previsiones más optimistas para los primeros 24 meses, ¡y lo ha hecho en sólo 12!
En efecto, puede parecer poco, y de hecho lo es; sobre todo si comparamos esa cifra con los números que manejan los gigantes del sector. Pero de eso se trata: de no ser rivales en ese sentido, porque no podemos serlo, sino de marcar un camino cierto, con la visión despejada, determinación, convencimiento y certidumbre en nuestro propósito.
70 000 son quizá la migaja de unas métricas que a los grandes les resultarán reas de la modestia; y sin duda lo son. Pero hay algo que también es cierto: disponemos de uno de los perfiles de lector más profesional, ilustrado y de calidad que puede tenerse. No lo decimos nosotros —que también, por supuesto—, sino quienes realmente saben de ello y nos ofrecen sus análisis. Y eso, en este segmento, en este negociado, que diría Izan González, vale tanto como no lo podíamos imaginar.
Porque no todas las visitas pesan igual. No todos los lectores llegan con la misma intención. No todos los clics dejan la misma huella. Hay quien entra, mira y se va. Hay quien lee. Hay quien vuelve. Hay quien discute. Hay quien nos corrige. Hay quien nos escribe para aportar un dato, advertir un matiz, sugerir una línea, abrir una puerta. Y eso, para un medio pequeño que quiere crecer sin perderse por el camino, vale más que cualquier gráfico amable y maquillado de final de mes.
Así que, en efecto, hemos sobrevivido al primer año, cuajados de miles de seguidores, llenos de entusiasmo, firmes en nuestra posición, sea cual sea; conocidos en toda España y en más de medio continente; entusiasmados con los nuestros: Roberto Escámez, Mario López Vittori, Sebastián Hidalgo, José Corrochano, Thibault Lamidel, Krystian Pograniczny, David Cardero, Xavier Vavasseur, y otros tantos que han pasado por aquí, como Gonzalo Vázquez, Federico Supervielle, Paco Guerrero o Víctor Fauli; y a los que están por venir, como nuestro querido Sebastián Fuertes.
Gracias a todos ellos. También a los entrevistados, a los amigos, a los confidentes, a los que vienen, leen y se van; y a los que vuelven al día siguiente. Gracias a todos, y a los que no he nombrado, más agradecidos aún.
Hemos dado cierre al primer año. Y eso, que escrito así parece poca cosa, no lo es. Porque en el primer año no se sobrevive sólo publicando. Se sobrevive corrigiendo errores, aprendiendo de madrugada, contestando mensajes, buscando fuentes, editando textos, rehaciendo portadas, persiguiendo datos, leyendo documentos, llamando a puertas, aceptando silencios, celebrando pequeñas victorias y tragando, de vez en cuando, más cansancio del que conviene admitir.
También se sobrevive entendiendo que un medio no nace cuando se abre una web, sino cuando alguien decide volver a leerla. DYS empezó el día en que publicamos. Pero se inició de verdad el día en que algunos de vosotros regresasteis.
En adelante, todo puede ser. Pero estamos convencidos de que hemos consolidado nuestra base, erigido nuestra parcela y llegado lejos, aunque mucho menos de lo que pretendemos. Porque sería ridículo fingir humildad de catálogo. Queremos crecer. Queremos hacerlo mejor. Queremos llegar más lejos. Queremos escribir más, analizar mejor, preguntar más exacto, explicar con más claridad, equivocarnos menos y servir más al lector que nos ha acompañado hasta aquí.
No sabemos exactamente qué será DYS dentro de otro año. Sabemos lo que no queremos que sea: un eco, una sucursal, un boletín obediente, una web sin alma, un agregador de noticias o un simple escaparate de notas de prensa. Queremos seguir siendo una publicación libre, imperfecta, exigente, reconocible y viva. Una casa pequeña, sí, pero con ventanas abiertas a Europa, a la industria, a la defensa española y a todo aquello que, aunque algunos aún no lo entiendan, decide también el lugar que un país ocupa en el mundo.
Nos seguimos leyendo cada día en DYS.
Gracias.

Jorge Estévez-Bujez
defensayseguridad.es


2 respuestas
Feliz Aniversario !!!
Felicidades! de lo mejorcito que hay. Con análisis trabajados y más profundos que otros medios. Y desde luego, con una crítica e independencia encomiables.