El acuerdo con Rafael, ejecutado a través de Romtehnica, activa la compra de los primeros sistemas SHORAD-VSHORAD basados en SPYDER para proteger al Ejército rumano frente a drones, misiles de crucero y otras amenazas aéreas

Redacción
Rumanía concreta la renovación de su defensa antiaérea de baja y muy baja cota con la adquisición del sistema SPYDER, desarrollado por la empresa israelí Rafael Advanced Defense Systems. El Ministerio de Defensa Nacional anunció que la Dirección General de Armamento, a través de CN Romtehnica SA, firmó el 24 de junio con Rafael el primer contrato del acuerdo marco para la compra de sistemas SHORAD-VSHORAD.

Hace escasas semanas Rumanía, concretamente la ciudad de Galați, fue golpeada por un dron Geran-2 ruso
El contrato tiene un valor de unos 615 millones de euros. Según el comunicado oficial rumano, este primer paquete incluye un sistema integrado SHORAD-VSHORAD, 3 sistemas VSHORAD, un sistema SHORAD, además de un sistema de instrucción y enseñanza y un sistema de simulación para verificar y evaluar a los operadores VSHORAD.
La firma tiene su origen en un acuerdo marco concluido en julio de 2025, y que preveía 3 contratos subsecuentes. En conjunto, Rumanía adquirirá 6 sistemas integrados SHORAD-VSHORAD, 6 sistemas SHORAD, 6 sistemas VSHORAD, munición, formación y apoyo logístico. El valor total del programa asciende a unos 2.038 millones de euros.
El calendario inicial ya estaría definido. Los 2 primeros sistemas VSHORAD deberán ser entregados en un plazo de 3 años desde la firma de este primer contrato, y los cursos de formación de los operadores tendrán que realizarse antes del inicio de las actividades de recepción.
El SPYDER es una familia de sistemas de defensa aérea de corto y muy corto alcance diseñada para interceptar amenazas como drones, aeronaves, helicópteros, misiles de crucero y municiones guiadas. Su arquitectura se basa en el empleo de misiles de la familia Python y Derby, en configuraciones adaptables a distintos niveles de protección y con capacidad para integrarse en redes de defensa aérea.
Para Rumanía, la elección de SPYDER responde a una necesidad inmediata: reforzar la capa baja de su defensa aérea. Es precisamente en esa zona donde hoy se concentran muchas de las amenazas más difíciles de gestionar, desde drones de pequeño tamaño hasta ataques con municiones merodeadoras o misiles de crucero que vuelan a baja altura.
La decisión tiene un razonamiento especialmente claro en el contexto del flanco oriental de la OTAN, donde la guerra en Ucrania ha mostrado la importancia de contar con sistemas móviles, de reacción rápida y capaces de cubrir unidades terrestres, bases, nodos logísticos e infraestructuras críticas. En ese entorno, los sistemas SHORAD y VSHORAD han dejado de ser una capacidad secundaria para convertirse en una pieza central de la defensa por capas.
La adquisición permitirá a Bucarest sustituir progresivamente medios heredados de la etapa soviética, todavía en servicio, y complementar sus capacidades de mayor alcance. Rumanía no compra solo lanzadores, sino un conjunto que incluye sensores, sistemas de mando, munición, formación, simulación y apoyo logístico. La eficacia final dependerá de la integración del SPYDER con el resto de la defensa aérea rumana y aliada.
La operación se estructurará por fases, con varios contratos en cascada, lo que permitirá ordenar la entrada en servicio del sistema y repartir el esfuerzo presupuestario a lo largo del tiempo. Además, el programa incluye cooperación industrial y producción local en Rumanía, un elemento importante para reforzar la base tecnológica y productiva nacional.
La elección de Rafael introduce a Rumanía dentro del grupo de usuarios del SPYDER, un sistema ya exportado a varios países y probado en diferentes configuraciones. Para la industria israelí, el contrato rumano es una operación de gran alcance; para Bucarest, supone el inicio formal de una de sus compras más relevantes en defensa aérea de corto alcance.
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