Un nuevo calendario prevé que el sistema se fabrique hasta finales de 2026, llegue al país en enero de 2027 y entre en servicio operativo en Montecristi el 30 de junio de 2027

Redacción
El Ministerio de Defensa de Ecuador y la compañía multinacional española Indra han establecido un nuevo cronograma para la adquisición, instalación e integración de un radar táctico de largo alcance LTR-25 —Lanza Long-Range Tactical Radar—. Según la planificación finalmente actualizada, el sistema se fabricará hasta finales de este 2026, será trasladado a Ecuador en enero del año próximo y entrará en servicio operativo el 30 de junio de 2027 en el cerro Montecristi, provincia de Manabí.
El radar reemplazará al equipo anterior, destruido en 2021, y reforzará la vigilancia del espacio aéreo ecuatoriano, especialmente en la región costera del Pacífico, una zona sensible por la actividad de vuelos irregulares vinculados al narcotráfico.

Antecedentes del proyecto
En noviembre de 2021, un radar de Indra instalado en Montecristi quedó inoperativo tras una explosión ocurrida sólo 11 días después de su puesta en servicio. Posteriormente, varios miembros de la Fuerza Aérea Ecuatoriana —FAE— fueron condenados por sabotaje en grado de omisión.
Dos años después, en agosto de 2023, el Ministerio de Defensa adjudicaba a Indra un contrato para adquirir un nuevo LTR-25, dentro de un proyecto integral de vigilancia aérea con un presupuesto superior a 40 millones de dólares. El objetivo era restaurar y fortalecer la cobertura en una de las áreas más utilizadas por aeronaves asociadas al tráfico ilícito de drogas.
Sin embargo, en febrero de 2025, el contrato original era suspendido unilateralmente por el Ministerio de Defensa debido a retrasos en las obras de infraestructura civil, en concreto las vías de acceso y plataformas necesarias en los emplazamientos previstos, Montecristi y San Isidro. El radar fabricado bajo ese contrato fue posteriormente reasignado y vendido a Ucrania, en el marco de un acuerdo aprobado por el Gobierno español en enero de 2026 por aproximadamente 37 millones de euros.
Tras esa suspensión, Ecuador e Indra acordaron una nueva planificación, que contempla la fabricación de un equipo distinto al inicialmente destinado al país.
Características del LTR-25
El LTR-25 es un radar táctico desplegable de largo alcance de la familia Lanza, desarrollado por Indra. Opera en banda L, entre 1 y 2 GHz, y proporciona información tridimensional —3D— de los objetivos detectados.
Entre sus principales características figuran un alcance instrumental de hasta 445 kilómetros, aproximadamente 240 millas náuticas, lo que permite vigilar una amplia franja del espacio aéreo costero, incluyendo Esmeraldas, Manabí, Santo Domingo de los Tsáchilas, Los Ríos, Guayas, Santa Elena y sectores de Pichincha.
El sistema cuenta con diseño táctico y alta movilidad. Puede ser transportado en 2 camiones o embarcado en un avión C-130 Hércules, con un tiempo de montaje o desmontaje de unas 2 horas si opera personal cualificado.
Su arquitectura es de estado sólido, con formación digital de haces pencil beam para cobertura de larga distancia. Integra radar primario de vigilancia 3D y radar secundario IFF/SSR, con identificación amigo-enemigo en modos modernos, incluidos modo S y modo 5.
El radar está diseñado para operar en entornos con interferencia electromagnética y frente a contramedidas electrónicas. También incorpora alta disponibilidad, autodiagnóstico y aislamiento de fallos.
Entrega, instalación e integración
De acuerdo con el cronograma vigente, la fabricación del nuevo radar concluirá en noviembre del presente 2026. Su traslado a Ecuador está previsto para enero de 2027, mientras que la entrega definitiva, incluidos los sistemas de comunicación y operación, se realizará, como decimos, el 30 de junio de 2027.
La instalación se llevará a cabo en el mismo cerro Montecristi, en Manabí, un emplazamiento considerado estratégico para la cobertura del litoral ecuatoriano. El proyecto contempla también la finalización de las obras civiles necesarias, incluidas vías de acceso y plataformas, para asegurar el correcto funcionamiento del sistema.
El radar se integrará en la red de vigilancia aérea de la Fuerza Aérea Ecuatoriana. Ecuador ya cuenta con experiencia previa en sistemas de Indra, incluida una red de radares secundarios y multilateración desplegada años atrás para ampliar la cobertura del espacio aéreo civil y militar.
La previsión es que el nuevo LTR-25 se conecte con los centros de mando y control existentes de la FAE, mejorando la detección, seguimiento y respuesta frente a amenazas aéreas no cooperativas.
Importancia para Ecuador
La reactivación del proyecto responde a la necesidad de Ecuador de recuperar una capacidad de vigilancia aérea de largo alcance en una zona crítica para la seguridad nacional. La costa de Manabí y provincias adyacentes han sido utilizadas por aeronaves vinculadas al narcotráfico, incluidas operaciones desde pistas clandestinas o vuelos de baja altitud.
La entrada en servicio del LTR-25 en 2027 permitirá restablecer una cobertura continua y de largo alcance, complementando otros sistemas existentes y reforzando la soberanía del espacio aéreo ecuatoriano.
El Ministerio de Defensa e Indra mantienen la coordinación para cumplir los plazos establecidos. La experiencia reciente, sin embargo, muestra que las obras de infraestructura civil son un factor decisivo en el calendario final de este tipo de proyectos, y podrían incurrir en nuevos retrasos.
Redacción
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