La filial británica de Navantia ha presentado en el Combined Naval Event de Farnborough un concepto de buque autónomo de superficie de gran tamaño, diseñado sin tripulación desde el inicio y vinculado a la modernización de sus 4 astilleros en el Reino Unido

Redacción
Navantia UK ha presentado el LASV75, un concepto de Large Autonomous Surface Vessel destinado a operar como plataforma de escolta y apoyo no tripulada dentro de la futura flota híbrida de la Royal Navy. La información procede de UK Defence Journal, que ha publicado la noticia coincidiendo con la celebración del Combined Naval Event 2026, en Farnborough, entre el 19 y el 21 de mayo.

El concepto en acompañamiento de un clase Daring
El buque ha sido diseñado en el Reino Unido y, según la compañía, se ha concebido desde la quilla como una plataforma no tripulada, sin alojamientos para dotación. Esta decisión permitiría aumentar la disponibilidad frente a buques convencionales, al reducir las limitaciones asociadas a habitabilidad, rotación de personal y sostenimiento humano a bordo.
De acuerdo con Navantia UK, el LASV75 contará con un casco modular que podrá adaptarse a misiones de sensores, operaciones o configuraciones combinadas. La empresa sostiene además que este tipo de diseño permitiría construir la plataforma con mayor rapidez y a un coste inferior al de buques tripulados de tamaño comparable.
El anuncio va en línea con la dirección que la Royal Navy viene marcando para su futura flota híbrida (Hibrid Navy), basada en la combinación de buques tripulados y sistemas no tripulados en los dominios aéreo, de superficie y submarino. UK Defence Journal ha recogido la información, a través de George Allison.
Derek Jones, el Chief Commercial and Business Development Officer de Navantia UK, resumió así la posición de la compañía:
“Las capacidades navales del futuro estarán compuestas por una combinación híbrida de buques de guerra tripulados con escoltas y buques auxiliares no tripulados. En Navantia UK estamos invirtiendo de forma importante en nuestros cuatro astilleros para convertirlos en socios ideales a la hora de materializar esta visión de futuro. Gracias a las capacidades de diseño digital y a tecnología automatizada de vanguardia, nuestras instalaciones se están transformando en algunos de los astilleros más avanzados de Europa.”
La cita, recogida por el propio UK Defence Journal, vincula el nuevo concepto no sólo a una propuesta tecnológica, sino también a una apuesta industrial. Navantia UK relaciona el LASV75 con un programa de modernización de 157 millones de libras en sus cuatro centros británicos: Appledore, Belfast, Methil y Arnish. Entre las actuaciones previstas figuran capacidades de diseño digital, automatización y mejoras en producción naval.
El caso de Belfast resulta especialmente revelador. Tras la adquisición de los activos de Harland & Wolff, Navantia UK ha iniciado una modernización orientada a apoyar el programa Fleet Solid Support, adjudicado para construir 3 buques logísticos destinados a la Royal Fleet Auxiliary.
El LASV75 llega, por tanto, en un momento en el que Navantia UK intenta consolidarse como actor industrial de peso dentro del Reino Unido. La compañía no sólo participa en un programa naval tripulado de gran volumen como el FSS, sino que empieza a posicionarse en el segmento de plataformas autónomas de superficie, una de las áreas de mayor interés para marinas que buscan aumentar presencia, sensores y capacidad de respuesta sin elevar en la misma proporción las necesidades de personal.
Conviene, no obstante, mantener cierta prudencia. El LASV75 es, por ahora, un concepto presentado por la empresa, no un programa contratado por el Ministerio de Defensa británico ni una plataforma seleccionada oficialmente por la Royal Navy. Su evolución dependerá de los requisitos operativos que fije Londres, de la financiación disponible y de la capacidad de Navantia UK para convertir el diseño en una propuesta madura, construible y competitiva.
Aun así, el movimiento tiene una buena lectura industrial y naval. Navantia UK intenta asociar su presencia en el Reino Unido a, fundamentalmente, 3 mensajes: capacidad local, modernización de astilleros y adaptación a la guerra naval no tripulada. En un mercado cada vez más disputado, -como acabamos de comprobar esta mañana en el concurso sueco, donde la agresividad de la oferta gala (que ha ofrecido a Estocolmo incluso una de las fragatas a medio facturar para la Marina Nationale) le ha valido la victoria a Naval Group-, esa combinación, unida, quizás, a la posibilidad de presentar prototipos operacionales, puede ser decisiva para optar a futuros programas británicos y aliados de este segmento.
Redacción
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