La OTAN perfila el relevo de sus AWACS con GlobalEye y deja la opción de Boeing

Redacción

La OTAN se encamina a renovar su veterana flota de alerta temprana y control aerotransportado AWACS con una solución distinta de la que durante meses pareció favorita. Según informó primero La Lettre, en una información firmada por Matthieu Fauroux, la Alianza se inclina por aeronaves de Bombardier equipadas con el sistema GlobalEye de Saab para sustituir a sus E-3A. Esa misma línea ha sido después confirmada por la agencia alemana dpa, que cita fuentes aliadas conocedoras del proceso.
De acuerdo con esas informaciones, el programa contemplaría hasta 12 aparatos basados en plataformas Global 6000 o Global 6500, dentro de un contrato valorado en varios miles de millones de euros. El proyecto está siendo gestionado por la NATO Support and Procurement Agency (NSPA), aunque por el momento un portavoz de la OTAN no ha querido confirmar ni desmentir públicamente la adjudicación.
El cambio tiene peso industrial y político. La opción inicial pasaba por el Boeing E-7A Wedgetail, pero ese camino perdió tracción después de la retirada estadounidense del programa, circunstancia que ya había abierto la puerta a alternativas. El ministro alemán de Defensa, Boris Pistorius, ya situó en 2025 al Saab GlobalEye entre las opciones sobre la mesa para el relevo de capacidades.
La necesidad de renovación es real y no admite demasiada demora. La flota AWACS de la OTAN con base principal en Geilenkirchen (Alemania) sigue compuesta por 14 Boeing E-3A, derivados del 707, que la propia organización describe como sus “ojos en el cielo”. Son aeronaves con décadas de servicio a sus espaldas, empleadas de forma habitual en vigilancia aérea, gestión del espacio de batalla y apoyo a las operaciones de la Alianza, incluidas las misiones de vigilancia sobre el flanco oriental.
A falta de anuncio oficial, lo que dibujan La Lettre y dpa es algo más que un simple cambio de plataforma, porque la OTAN parece dispuesta a reemplazar una de sus capacidades más sensibles con un binomio canadiense-sueco, dejando atrás la dependencia de un avión estadounidense en una función crítica para la vigilancia y la alerta temprana aliadas.
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