Urovesa consolida su expansión internacional con un nuevo contrato en Singapur, mientras Sierra hablaba hace semanas de los nuevos productos

Redacción
El recorrido industrial internacional de Urovesa sigue acumulando resultados que invitan al optimismo sobre el futuro de la compañía gallega, convertida ya en uno de los actores industriales más relevantes y apreciados de España. Sobre esa base, no son pocos los que esperan nuevos desarrollos y próximas evoluciones en su catálogo.

La empresa anunciaba hace 2 días -16 de marzo- la firma de un tercer contrato con las Fuerzas Armadas de Singapur (SAF) para el suministro de más de 100 vehículos VAMTAC en distintas variantes, adaptadas a los requisitos operativos específicos del cliente. El acuerdo convierte a Singapur en el mayor cliente de Urovesa en la zona Asia-Pacífico y marca un nuevo paso en una relación comercial iniciada ya en 2013, con la entrega de más de 60 unidades y ampliada posteriormente con nuevos pedidos.
Según recogió el comunicado oficial de la compañía:
“UROVESA confirma la firma de un tercer contrato con las Fuerzas Armadas de Singapur (SAF), en virtud del cual entregará más de 100 nuevos vehículos VAMTAC, convirtiéndose de este modo Singapur en uno de los clientes más relevantes de la compañía en la zona Asia-Pacífico, lo que supone un destacado hito en la larga relación comercial con el país.
Tanto UROVESA como el SAF han realizado un sólido trabajo conjunto para satisfacer los altos estándares tecnológicos y de calidad requeridos por el cliente y cumplir con los requisitos operativos de los distintos usuarios dentro de las SAF, confirmando al VAMTAC como una de las plataformas más fiables y robustas del mundo.”
El contrato vendrá a reforzar, todavía más, la presencia de Urovesa en un mercado tan exigente como el asiático, donde el VAMTAC ya opera desde hace más de una década.
Una empresa que mira más allá del contrato
La noticia llega, además, en un momento en el que la compañía proyecta una ambición industrial de mayor alcance. Como ya recogimos en DYS durante el Foro Desafíos de la Defensa organizado por El Confidencial el pasado mes de febrero en Córdoba, el presidente de Urovesa, Justo Sierra, defendió una visión amplia de la industria de defensa y de su papel dentro de la economía nacional. Artículo sobre el Foro de El Confidencial
Desde una óptica menos transitada y más pegada a la base material de cualquier política industrial, Sierra subrayó la necesidad de entender la defensa como un sistema nacional integral. No se trata sólo de blindados o de electrónica; también entran en juego la energía, la minería o el transporte. En ese terreno, advirtió, España arrastra carencias serias de autonomía.
«Hay que desarrollar el ecosistema y reindustrializar España. Se necesitan capacidades tecnológicas, pero también fabriles y de acceso a las materias primas.»
En la misma línea, insistió en que el crecimiento de una gran compañía debe ir acompañado por el crecimiento de su cadena de suministro, en especial en los 2 primeros niveles de proveedores, precisamente los más expuestos a las tensiones del sistema y los altibajos presupuestarios.
Nuevos desarrollos y retos industriales
Por boca de Sierra supimos también que Urovesa trabaja ya en programas de notable interés, entre ellos el primer vehículo militar de hidrógeno desarrollado en España y convoyes no tripulados. La idea de fondo era clara: sin estandarización, sin planificación coherente y sin una base industrial suficientemente robusta, el salto tecnológico corre el riesgo de quedarse lejos de las unidades que luego deben operar y sostener estos sistemas.

Justo Sierra, de Urovesa. Foto: El Confidencial.
Reindustrializar el país, según la visión expuesta por Sierra, no pasa sólo por fondos europeos o instrumentos como los PERTE. Exige también una política energética adaptada, acceso a recursos naturales propios y un marco normativo que no penalice la innovación ni la capacidad de producción.
«Hay que recuperar la capacidad de extracción de materia prima y revisar la política energética.»
Pero no sólo habló de los primeros convoyes no tripulados y el primer vehículo militar de hidrógeno, que antes apuntábamos, también habló de una mayor capacidad de carga, más blindaje y una mejor flexibilidad de integración y sostenimiento para los nuevos sistemas que deberán incorporar las plataformas.
Una posición cada vez más sólida
Estos avances, combinados con éxitos comerciales como el contrato de Singapur, refuerzan la posición de Urovesa como una de las compañías españolas más interesantes en el ámbito de los vehículos tácticos y, al mismo tiempo, como un actor con aspiraciones claras en el terreno de las tecnologías autónomas y de menor dependencia energética aplicadas a la defensa.
Habrá que seguir de cerca los próximos pasos de la empresa gallega, que continúa consolidando su peso dentro del panorama industrial español a base de contratos, desarrollo tecnológico y una idea cada vez más definida de lo que necesita la industria nacional para ganar solidez.
Redacción
defensayseguridad.es

