Un modelo expuesto en DIMDEX 2026 revela una nueva disposición de los VLS, lo que ha encendido el debate sobre la configuración final del submarino turco
Turquía continúa empujando con fuerza su agenda de autonomía militar con el programa de los sumergibles MILDEN (Milli Denizaltı), que avanza hacia la construcción del primer submarino de ataque desarrollado íntegramente con tecnología nacional. Por medio de la iniciativa de la Presidencia de Industrias de Defensa (SSB) y la coordinación técnica del astillero naval de Gölcük, el MILDEN es parte de una estrategia de consolidación de capacidades submarinas sostenida por otros grandes programas navales en curso, como el destructor TF-2000 y el futuro portaaviones MUGEM. Le inicio de la construcción, en enero del pasado año, significó el inicio formal de la construcción del primero de, al menos, 6 buques planificados.

Imagen aportada por la cuenta (X) @TurkishCentury donde se aprecian los VLS en la sección de popa del sumergible. La polémica sobre si se trata de un clase Milden o un clase Reis evolucionado
El programa comenzó a tomar forma en 2012, primero con estudios de diseño conceptual y luego mediante la experiencia acumulada en el programa Reis (Type-214TN), una versión turca del submarino alemán con propulsión independiente del aire (AIP). El objetivo es evidente: reducir al mínimo la dependencia tecnológica exterior y consolidar una cadena industrial naval con proveedores locales para todos los sistemas críticos.
Un salto en tamaño, sistemas y proyección
Con un desplazamiento aproximado de 2.700 toneladas en superficie y más de 80 metros de eslora, el MILDEN supera en tamaño a los Reis (1.860 toneladas y 65 metros). Esta ganancia en volumen permite integrar más sensores, sistemas de combate y capacidad de armamento, elevando su perfil operativo para entornos como el Mediterráneo oriental o el mar Negro.
El sistema de combate, desarrollado por Havelsan, sigue una arquitectura de gestión centralizada para sensores y armas, optimizada para operaciones en red. En sensores, Aselsan también ha desarrollado mástiles optrónicos que substituirán al periscopio convencional, y se espera que versiones futuras cuenten con componentes 100 % nacionales.
En cuanto al armamento, Roketsan aporta torpedos pesados Akya, misiles antibuque Atmaca y misiles de crucero Gezgin, todos ellos integrados a través de tubos lanzatorpedos de 533 mm y, crucialmente, sistemas de lanzamiento vertical (VLS). Este último elemento sitúa al MILDEN por encima de muchos sumergibles diésel-eléctricos en cuanto a capacidad de disuasión.
En propulsión, se mantiene el sistema diésel-eléctrico con AIP basado en celdas de combustible, con mejoras de diseño nacional que buscan extender la autonomía sumergida hasta varias semanas. Esto incluirá motores eléctricos de nueva generación y reservas de potencia que permitirán velocidades superiores, según se apunta, a 20 nudos en inmersión y profundidades operativas en el entorno de los 300 metros o 400 metros, aunque estos hitos de cota son, como es habitual, clasificados.
Actores industriales y hoja de ruta
El Astillero de Gölcük lidera la construcción, mientras que STM supervisa el diseño estructural, y Aselsan, Roketsan y Havelsan se reparten el desarrollo de sensores, armamento y software. Se prevé que el primer ejemplar, posiblemente bautizado como Atılay, entre en servicio en la década de 2030, con pruebas de mar y sistemas extendidas hasta, al menos, 2031. La entrega de las unidades restantes sustituirá progresivamente a las clases Atilay y Preveze.
Imágenes, mockups y controversias
Una parte del debate técnico se ha trasladado recientemente al plano visual. Maquetas y modelos a escala del MILDEN han sido presentados desde 2024 en ferias como SAHA EXPO, destacando por incluir configuraciones con VLS y una vela alargada. Pero la exposición DIMDEX 2026 en Catar ha agitado las aguas en las últimas horas.
Un nuevo mockup exhibido como supuesta representación final del MILDEN ha despertado dudas: la distribución de los lanzadores VLS aparece modificada, con la mayoría reubicada hacia popa y sólo unos 16 mantenidos en la sección de proa. Esta reconfiguración podría responder a ajustes internos del sistema AIP, como el desplazamiento de depósitos de hidrógeno o cambios en el reparto de masas para estabilizar la nave. Sin embargo, hay quienes han puesto en duda que la maqueta muestre realmente al MILDEN, señalando similitudes con la clase Reis, particularmente con el TCG Hızırreis.

Otra imagen de la misma cuenta de X con VLS a proa de la vela del submarino. Las imágenes parecen ser capturas de pantalla a partir de grabaciones de TRTHaber, la radiotelevisión pública turca
Estas observaciones, en cualquier caso han despertado las lógicas dudas al respecto, ya que se trata, sin lugar a dudas, de una novedad trascendente. ¿De trata de una evolución real del programa, un concepto intermedio o simplemente una representación publicitaria sin valor técnico? Hasta el momento, ni el astillero de Gölcük ni la SSB han ofrecido explicaciones oficiales, lo que mantiene viva la polémica entre analistas, observadores y aficionados.
En cualquier caso, el MILDEN sigue consolidando su lugar en la arquitectura naval turca. Más allá de los detalles visuales, el proyecto se perfila como un catalizador de independencia tecnológica en el ámbito submarino, con implicaciones que van más allá del Mediterráneo.
Redacción
defensayseguridad.es

