Golpe maestro en una intervención militar sobre Caracas
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Vídeo cortesía de amigos y colaboradores de defensayseguridad.es en Venezuela
En una acción que sacude los cimientos de la geopolítica latinoamericana, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha anunciado la captura de Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, tras un asalto militar a gran escala en Venezuela. Esto ya no es un rumor de pasillos ni una operación encubierta: es un hecho consumado, respaldado por fuentes irrefutables que exponen esa necesaria mezcolanza de audacia e imprudencia que son connaturales a este tipo de arriesgadísimas operaciones. Maduro, el heredero fallido del chavismo, ha sido sacado del país como un trofeo de caza. Está por ver el estado de posible caos en que queda Venezuela, lo que podría desencadenar una crisis nacional y regional sin precedentes. Pero, en todo caso, aún es pronto para aventurar nada, más allá de la complejidad política y diplomática que la situación deja tras de sí.
La operación se ejecutó esta madrugada, hora española,** **con explosiones reportadas en Caracas, incluyendo áreas clave como Fuerte Tiuna y La Carlota. Trump lo confirmó en su plataforma Truth Social:
«Los Estados Unidos de América han llevado a cabo exitosamente un ataque a gran escala contra Venezuela y su líder, el presidente Nicolás Maduro, quien ha sido capturado junto con su esposa y sacado del país. Esta operación se realizó en conjunto con las fuerzas del orden de EE.UU.»
Fuentes como Reuters, AP News y The New York Times corroboran el anuncio, detallando que Maduro fue detenido por la Delta Force, la élite de las fuerzas especiales estadounidenses, en una acción de intervención directa y, por supuesto, sin declaración formal de guerra, lo que entretendrá los titulares informativos de las próximas semanas a cuento de la violación de la soberanía venezolana.
Trump, en línea con su personal estilo, a vuelto a hacer gala de no conducirse con medias tintas, y ésto no iba a ser una excpeción. El gobierno venezolano ha hecho lo único que podía, denunciar la agresión y declarar estado de emergencia, pero sin negar la captura en sus comunicaciones iniciales.
Medios internacionales como Al Jazeera y CNN informan desde primera hora de ruidos ensordecedores y cortes de electricidad en la capital, durante el asalto de las tropas norteamericanas, pintando un panorama de confusión y pánico que, hasta el momento, no parece escalar a un conflicto armado por parte de las facciones leales a Maduro, las cuales, se cree no han respondido con la fuerza.
The Guardian y CNBC añaden que Maduro y Flores fueron trasladados en avión fuera del territorio, probablemente hacia una base estadounidense, donde enfrentarán cargos por narcotráfico y corrupción –acusaciones que Washington ha blandido como espada desde hace años.
Desde una perspectiva meramente militar, esta operación ha expuesto las vulnerabilidades crónicas en el aparato militar venezolano, una estructura militar dedicada durante decenios a la represión civil, una suerte de policía política, con una operatividad, como era de esperar, muy por debajo de la capacidad de las Fuerzas Armadas norteamericanas que han intervenido. Maduro, pese a su retórica antiimperialista, no pudo blindar su propio palacio contra un golpe quirúrgico respaldado por inteligencia superior y tecnología de vanguardia.
Hay muchos extremos que abordar, como por ejemplo ¿dónde quedaron las alianzas con Rusia, China e Irán? ¿Acaso sus misiles S-300 y cazas eran operacionales sólo para desfiles? Esta captura no sólo decapita al régimen, sino que sirve como anillo al dedo a la retórica de Trump, que envía un mensaje implacable a otros líderes autocráticos oponentes a Washington: EE.UU. no dudará en actuar unilateralmente si lo considera necesario, ignorando a la comunidad internacional, y a pesar del riesgo de una escalada, en un mundo ya de por sí inestable.
Las implicaciones son demoledoras. Venezuela, con sus vastas reservas petroleras, podría caer en un vacío de poder que invite aún más a influencias foráneas o incluso, un conflicto civil a gran escala. Países vecinos como Colombia y Brasil ya están en alerta máxima, mientras la ONU y la OEA claman por contención –palabras vacías en un tablero donde Trump juega a lo grande.
Si esto es el comienzo de una «liberación» o el preludio de un desastre humanitario, sólo el tiempo lo dirá. Pero una cosa es clara: el chavismo, ese experimento fallido de socialismo del siglo XXI, acaba de recibir su sentencia de muerte.
Trump ha prometido una conferencia de prensa para más detalles. Mientras tanto, el mundo observa con el aliento contenido. En Defensa y Seguridad.es, seguiremos informando sin filtros ni complacencias: la verdad, por dura que sea, es nuestra única arma. Deseamos que los daños a la población civil sean inexistentes y que todos los venezolanos tengan sus vidas y bienes a salvo.
Redacción
defensyaseguridad.es


Un comentario
Yo no voy a defender a Maduro. Pero llamar golpe maestro a una nación que se erige en salvaguarda de la libertad y te pasas el orden internacional por el forro de los……. Cuando atacas países y haces asesinatos selectivo y lo que es peor aquellos jueces de la corté penal internacional que se encargan de juzgar los crímenes de guerra, genocidios…… les haces la vida imposible cancelando sus cuentas bancarias, registrarse en hoteles, vuelos internacionales…… porque están investigando a un estado aliado que supuestamente está cometiendo actos genocidas. Lo mismo ocurre con la relatora de la ONU en Gaza. Sí EEUU quiere tener credibilidad internacional lo que tiene que hacer es reconocer la corté penal internacional, dejar de atacar a sus miembros, entregar a Maduro a los mismos para ser juzgado. Pero no interesa porque a lo mejor el policía es más criminal que el juzgado. Solo hay que ver qué países no reconocen la corté penal internacional. EEUU, Rusia, China, Israel….