Dos preguntas sin respuesta todavía
El anuncio de que la base de la Legión en Ronda (Málaga) se está preparando para recibir los nuevos vehículos blindados VCR8x8 Dragón es hasta cierto punto razonable, natural. Era elconfidencialdigital.com, en un artículo firmado por José Luis Gutiérrez, el que informaba ayer que el Ministerio de Defensa está adecuando infraestructuras y logística en la citada base rondeña para albergar estos sistemas, en el marco del futuro Centro de Enseñanza de Vehículos de Combate de la Legión.

VCR8X8 Dragón. Foto: EM&E
La información hace referencia a que el traslado de vehículos desde Viator (Almería) hasta Ronda ya podría estar en curso, como parte del proceso de transformación doctrinal y formativa de las unidades que están llamadas a operar el Dragón. Sin embargo, más allá de la narrativa institucional (de empresas y Gobierno), la noticia, por sí sola, no basta para dejarse llevar por un entusiasmo automático, y no cabe más que permanecer, como hasta ahora, escépticos, porque es a lo que la razón y el sentido común obligan en lo que respecta a este atribulado Programa, el de los VCR8X8 Dragón.
Hablamos, por tanto, de una mera adecuación para la recepción y posterior establecimiento de los blindados que correspondan en dotación al acuartelamiento de Ronda, no de que ello sugiera una pronta incorporación de los Dragón. También sería destacable el hecho de que los vehículos se asocien a un centro de formación –y no a una unidad de combate plenamente operativa-, lo que sugiere que su impacto real en la proyección de fuerza inmediata será, por el momento, inexistente. La formación es esencial, sin duda, y es preceptiva para la posterior necesidad de unidades dotadas, entrenadas y listas para desplegar. El tiempo sigue dilatado, como hasta ahora.
A fin de cuentas, sigue resultando finalmente legítimo preguntarse si España está actuando con la celeridad y ambición necesarias. La respuesta es óbice: No. Hemos dedicado más líneas de lo deseado a este asunto, y no hay mucho más, por ahora, que aportar, la verdad sea dicha. Ojalá estemos prontos a informar de nuevo, pero en otros términos, acaso más favorables.
La modernización del Ejército debe medirse no sólo por el movimiento de plataformas, el traslado de unidades o la adecuación de acuartelamientos, sino por la integración de sus materiales en un sistema de defensa eficaz y coherente. Para ello deben existir algunos requisitos, entre ellos, el material; y es exactamente de lo que no disponemos aún.
Redacción
defensayseguridad.es


Un comentario
Menudo programa el dragon .Empezando por el esperpento de programa de torres saltándose todos los requisitos y dando como ganadora a la que no cumplía con los requisitos y no dando explotación ,pasando con los problemas de Sapa con la transmisión y siguiendo con Santa Bárbara y sus retrasos. Han querido contentar a todos y han dejado un desastre que el ministerio va ñapeando dando fechas y corrijiendolas al día siguiente. Y sin recibir equipos ….una jaula de grillos que solo piensan en cobrar y luego ya el producto es lo de menos.