Después de comenzar la actualización de su artillería de costa, Dinamarca renueva ahora su capacidad antiaérea con la adquisición del sistema franco-italiano SAMP/T NG.

Sistema de misiles SAMP/T del Ejército de Tierra galo. Foto: ET francés
En una decisión de gran relevancia para su seguridad nacional y la disuasión dentro del marco de la OTAN, Dinamarca ha optado por adquirir el sistema de defensa antiaérea SAMP/T NG (Sol-Air Moyenne Portée/Terrestre Nouvelle Génération), desarrollado por el consorcio europeo Eurosam, una empresa conjunta entre MBDA y Thales. Copenhague dice conseguir, por medio de esta adquisición, una capacidad notable para la defensa de sus ciudadanos e infraestructuras. En la estrategia de defensa danesa, decantarse por una solución europea en lugar del conocido sistema estadounidense Patriot PAC-3 de Raytheon, es un espaldarazo a las recientes políticas europeas de impulsar el producto continental frente al de los aliados de Washington (aunque el reciente acuerdo de 600.000 millones de euros en adquisiciones de defensa y energéticas de la UE a EE.UU. no encaja bien con el discurso de Bruselas, ciertamente).
Según informó Dylan Maslyasov, en su medio, defenceblog el pasado 12 de septiembre, el Ministerio de Defensa danés formalizó la compra del sistema SAMP/T NG como parte de su esfuerzo para reforzar la deficitaria defensa aérea nacional en el segmento de medio alcance. Sin duda, las amenazas crecientes en el flanco oriental de la Alianza Atlántica están moviendo a no pocos países del Norte y Este de Europa en este sentido.
La adquisición, por tanto, se produce en un contexto marcado por el retorno de la guerra convencional en Europa y el aumento constante de las tensiones con Rusia, lo que ha llevado especialmente a los países nórdicos a acelerar la modernización de sus capacidades de defensa en áreas especialmente sensibles y en cierto modo desatendidas.
El sistema SAMP/T NG, según sus fabricantes, ofrece una protección eficaz contra una amplia gama de amenazas aéreas, incluidos misiles balísticos de corto alcance, misiles de crucero y aeronaves tripuladas o no tripuladas. El sistema emplea los misiles Aster 30 B1NT, dotados de un avanzado sistema de guiado por radar activo y capacidad de intercepción en altitudes elevadas y a larga distancia. Además, la versión NG incorpora mejoras significativas en el radar multifunción Kronos Grand Mobile High Power y en su arquitectura de mando y control, lo que permite su integración en redes de defensa aérea multinacionales, algo básico hoy día en unos escenarios donde se dan cita numerosos sistemas de no pocos miembros de la Alianza en continuo adiestramiento y vigilancia de los espacios aéreos de la OTAN.

El SAMP/T con sus sensores asociados. Foto: zonamilitar.com
Tal como destacó armyrecognition.com en su artículo de este viernes, la decisión danesa no sólo responde a criterios técnicos, sino también político-estratégicos. Al elegir una solución europea, Copenhague quiere reforzar la cooperación industrial y militar a que antes nos referíamos dentro de la Unión Europea y consolidar su alineamiento con iniciativas como la Cooperación Estructurada Permanente (PESCO) así como con el desarrollo de capacidades autónomas europeas en el ámbito de la defensa.
Con esta adquisición, Dinamarca opta por la modernización de su arquitectura de defensa antiaérea, dotándose de un sistema sobresaliente, que ya ha sido adoptado por países como Italia, Francia y, más recientemente, por la propia Ucrania, verdadero laboratorio de ensayos para las hojas de servicios de cualquier sistema antiaéreo que se precie.
La interoperabilidad con aliados europeos y la capacidad de integración en el sistema de defensa antimisiles de la OTAN hacen del SAMP/T NG una elección de calado estratégico. Las implicaciones regionales y transatlánticas son amplias. Todas las propuestas de renovación y potenciación de las capacidades antiaéreas de medio/largo alcance son bienvenidas en Europa. Los sucesos de estos últimos días –invasión de espacio aéreo OTAN en Polonia– demuestran que los arsenales europeos han pasado mucho tiempo solazados en un imprudente impasse y que el tiempo demuestra lo temerario que podría haber llegado a ser.
Redacción
defensayseguridad.es

