El Ejército de Tierra presenta en Viator una demostración integral de sistemas no tripulados terrestres y aéreos

El Ejército de Tierra realizó ayer una demostración dinámica de capacidades con sistemas no tripulados aéreos y terrestres en la base «Alvarez de Sotomayor» de Viator (Almería), sede de la Brigada «Rey Alfonso XIII» II de La Legión. La actividad se enmarca en el impulso del programa Fuerza 2035, liderado por el Centro de Coordinación para la Transformación de la Fuerza (F2T).
Hace meses venimos denunciando desde defensayseguridad.es la incomprensible falta de medios no tripulados en las Fuerzas Armadas españolas. En el contexto internacional más exigente desde hace décadas, con polvorines en llamas en cada vez más lugares -Ucrania, Siria, Israel, Irán, India…-, con rivales cercanos cada vez más entonados en lo que a esos sistemas se refiere -Marruecos dispondrá de una planta para fabricación de drones de sello israelí-, suena del todo extraño la falta de planes ambiciosos, masivos, de adquisición de toda clase de drones y medios para operarlos.
Por todo ello, el evento de Almería vino, al menos, a traer algo de luz sobre este asunto. La jornada de ayer sirvió como exposición de soluciones tecnológicas emergentes aplicadas al ámbito militar, centradas en la robotización del campo de batalla, el empleo de inteligencia artificial, y la integración de sistemas de vigilancia, ataque, transporte y mando y control. El evento contó con ocho escenarios tácticos que simularon operaciones reales, incorporando múltiples plataformas UAS (sistemas aéreos no tripulados), UGV (vehículos terrestres no tripulados), municiones merodeadoras y sistemas de defensa anti-drone (C-UAS).
Entre los medios demostrados se incluyeron enjambres de drones dotados con inteligencia artificial, vehículos terrestres tipo «kamikaze», plataformas logísticas robotizadas y sistemas teleoperados de evacuación como el UGV ALANO. Asimismo, se mostraron sensores optrónicos inteligentes, sistemas de detección y neutralización de amenazas aéreas, y nodos de mando desplegables que permitieron gestionar en tiempo real todos los sistemas involucrados.
La integración de capacidades fue coordinada desde un Puesto de Mando Central, permitiendo un control simultáneo de los distintos subsistemas implicados. En la demostración participaron unidades experimentales de La Legión, así como personal técnico de empresas nacionales vinculadas al desarrollo de tecnología de defensa, entre ellas Escribano Mechanical & Engineering, GMV, Zelenza, y Sener-Einsa. Lo cierto es que el plantel de comapñías nacionales que tocan este segmento de la defensa comienza a ser generoso, lo que debería añadir impulso y decisión a los planes del MinDef para dotar de cuantos medios sea posible a las unidades. No puede hablarse de tecnologías foráneas que necesitan negociarse y transferirse.

el Alano, de Einsa-Sener
El Ejército de Tierra subrayó que esta demostración responde a la necesidad de evaluar en entorno operativo real la viabilidad de incorporar sistemas no tripulados en unidades tipo Brigada, como paso previo a su futura implantación en el modelo de Fuerza 2035. Los escenarios permitieron verificar el rendimiento, la interoperabilidad, y la eficacia táctica de dichos sistemas en acciones de reconocimiento, protección, logística, y combate.
Este tipo de ejercicios es sin duda interesante, porque viene a poner de relieve que el Ejército está implicado en la transformación de los escenarios de guerra y los nuevos campos de batalla. La previsible adaptación de las Fuerzas Armadas españolas a las demandas tecnológicas de un presente totalmente matizado por los drones, especialmente en contextos de alta intensidad y entornos multidominio, no ha hecho más que empezar, y estos ejercicios demostrativos serán cada vez más el reflejo de una instrucción diaria de las unidades de nuestros ejércitos.
Además del despliegue físico, se habilitó un circuito de observación para responsables institucionales y público especializado, incluyendo representantes del Ministerio de Defensa, el Mando de Adiestramiento y Doctrina (MADOC), y delegaciones de países aliados.
El objetivo final fue demostrar la capacidad de integrar soluciones no tripuladas eficaces, escalables y sostenibles en las futuras estructuras de combate. Que la Fuerza 2035 esté en continuo examen de las tecnologías que están cambiando las reglas del juego tranquiliza; lo que nos llena de cierta impaciencia es que los sistemas lleguen con cuenta gotas, sin armar cuando debían estarlo, y pasen media vida operativa en evaluación.
Ebujez
defensayseguridad.es

